10 Cloverfield Lane

Mis días de cineDiana Miriam Alcántara Meléndez

10 Cloverfield Lane

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 21 de febrero de 2019
Cine, Avenida Cloverfield 10, 10 Cloverfield Lane
10 Cloverfield Lane

Libertad es facultad de decisión, pero significa mucho más que elegir, es también tomar acción, o el poder de hacerlo o no hacerlo, según la persona lo desee. ¿Podemos decidir libremente nuestras acciones? ¿Decidimos en forma unipersonal, o, el otro, nos obliga a pensar en colectivo? Se trata en suma de la forma de ejercer el libre albedrío, incluso el cuestionar si éste realmente existe.

Hay muchas formas de coartar la libertad, y en ocasiones se puede tratar incluso de un auto sabotaje, causado por indecisiones, inseguridad, debilidad de carácter o hasta falta de compromiso. Esto es lo que de alguna forma le sucede a Michelle, la protagonista de 10 Cloverfield Lane (EUA, 2016), película protagonizada por Mary Elizabeth Winstead, John Goodman y John Gallagher Jr., dirigida por Dan Trachtenberg y escrita por Josh Campbell, Matt Stuecken y Damien Chazelle.

La historia sucede dentro del universo ficticio de la saga Cloverfield, caracterizado por la presencia de seres extraterrestres que llegan a la Tierra. En esta secuela, la protagonista es una joven que acaba de terminar su relación con su novio y que de pronto se ve en un accidente automovilístico. Despierta en un búnker donde se encuentran el hombre que dice la rescató y el joven que construyó el refugio, que forzó su entrada para salvar su vida tras una aparente invasión de guerra. El primero los retiene a ambos, les dice que para su seguridad, pues está convencido que hubo un ataque de origen biológico. Los convence de que deben pasar por lo menos un año dentro, pues el aire de fuera es letal, y los dos jóvenes lo aceptan hasta que se dan cuenta que viven secuestrados y que nada de lo que dice este sujeto puede ser cierto, o falso. Entonces deciden escapar, excepto que las teorías de conspiración del secuestrador no están del todo alejadas de lo que en verdad sucedió: la invasión de unas criaturas de otro planeta.

Su instinto de supervivencia les hace dudar, cuestionar y adaptarse, pelear por lo que creen y por sus propias vidas, por lo que la pregunta importante es qué tanto pueden confiar en Howard, el dueño del refugio, qué tanto pueden confiar el uno en el otro y, más importante, qué tanto pueden confiar en ellos mismos, sus juicios, decisiones, deducciones y propio instinto por mantenerse vivos. La capacidad de dudar, de preguntarse, de cuestionar lo que está bien o mal en el ambiente dentro del refugio, es lo que puede permitir encontrar posibles salidas a la situación en que se encuentran.

Emmett, el otro joven, quien cuenta que vio las primera etapas de este supuesto ataque, algo que le hizo decidir entrar al búnker casi a la fuerza, está convencido en creerle a Howard, porque para él ese es el camino más sencillo, esperar que el mundo se resuelva por sí solo a su alrededor y/o que las repuestas las encuentren otros, que es esencialmente lo que sucedió, Emmett acudió al lugar que conocía seguro como último recurso, algo que es también, para fines prácticos, su forma de mantenerse a salvo (sobrevivir), usando el conocimiento que tiene a la mano (el saber de la existencia de este lugar). Ante la llegada de Michelle, sin embargo, comparte otro punto de vista y dibuja nuevas deducciones, por lo que se ve forzado a decidir si hacer algo al respecto o preferir ignorar el dilema que se le presenta.

Para ella la situación es diferente, pues sabe que es posible que su accidente no haya sido del todo eso, sino que más bien Howard la sacó a propósito de la carretera, en un intento por secuestrarla. Cuando descubre inconsistencias en la historia del hombre, decide que no puede seguir a la deriva, esperando una confirmación imposible que le aclare si el ataque es real o no, y/o qué es lo que se está haciendo al respecto. Entonces Michelle planea un escape para conocer la verdad, encontrar respuestas y tomar acción, en lugar de permitir que otros lo hagan por ella.

La decisión implica un crecimiento de su persona, especialmente porque debe cuestionarse a sí misma y preguntarse si confiar o no, o hasta qué punto, en estas personas. ¿Cómo saber que lo que le dicen es cierto? ¿Cómo saber si el ataque es real o si es una historia inventada para retenerlos ahí? No se trata sólo de tener preguntas o si las preguntas que se hacen no tienen respuesta, es también que lo que se afirma no puede ser comprobado al cien por ciento y, por tanto, no sólo no puede aceptarse ciegamente como verdadero, sino que las decisiones a futuro tampoco pueden basarse por completo en algo que se cree, se supone, se espera o se imagina, pero no se tiene certeza. Esa incertidumbre que choca con el deseo y actitud controladora de Howard provocan que Michelle se dé cuenta que su única manera de sobrevivir es salir de ahí.

Esto trae consigo otros predicamentos y dificultades, pues significa analizar qué hay o puede haber afuera y qué tan peligrosa es la amenaza ahí, pues incluso si se tratara de una guerra biológica (porque para entonces todos desconocen que se trata de una invasión extraterrestre), lo que hay en el exterior es tan peligroso como lo que hay adentro. “Las personas son extrañas criaturas”, dice Howard en un punto de la historia, y en esa lógic,a tiene razón, porque son complejas, curiosas, imaginativas, deductivas, y bien pueden usar estas aptitudes para algo positivo, o para hacer daño al prójimo. Howard no quería que Emmett entrara al búnker porque en efecto su plan era secuestrar a Michelle y retenerla, aprovechando el pretexto de la guerra (o invasión). Él no se preocupa tanto por un ataque, de cualquier índole, sino por la forma cómo sacar provecho a su favor de ello, en este caso, secuestrar a alguien y tener la justificación convincente para tenerla bajo su control autoritario.

Por su parte Howard está convencido de una situación de guerra porque eso es lo que conoce, histórica, cultural y socialmente hablando, y su obsesión por estar preparado para ello, su refugio, más todas las teorías de conspiración que tiene en la cabeza, reflejan una fijación profunda con el tema. La gente reúne la información que tiene a la mano y toma conclusiones conforme a lo que sabe, conoce e interpreta; en este caso específico, según muestra la historia, en lo relacionado a tópicos como el terrorismo o los conflictos bélicos y la forma como estos influyen en el actuar del hombre, la forma como piensan, viven y se relacionan. ¿Qué es lo que hace a Howard un neurótico y un hombre peligroso? ¿Su organización controladora, el secuestro, sus ideales, su soledad, su actitud extremista o el que crea realmente ser el salvador de estas personas, convencido de que lo que hace es lo correcto?

Al salir del búnker Michelle descubre realidades mucho más allá del peor escenario que pudo suponer, una guerra, pero no entre naciones, sino una pelea contra lo desconocido. Combatir obstáculos, transitar con incertidumbre, tomar decisiones o enfrentar temores son el escenario al que se enfrenta, tanto cuando se encuentra en el refugio como cuando sale de aquél.

Ella era una mujer que elegía huir, alejarse, aislarse y rechazar la conexión humana, hasta el momento en que se ve en esa situación y se da cuenta que una vida así la estanca y limita su propia individualidad. Michelle ya era inteligente y determinada, capaz de resolver problemas y analizar situaciones, es sólo que la situación extrema que enfrenta la pone a prueba para conocer sus propias capacidades. Ante la amenaza por su propia existencia tiene que decidir si quiere vivir, la forma en que puede alcanzar su sobrevivencia y las acciones para trasformar su entorno inmediato. La decisión final la toma ella, esconderse o pelear, huir o enfrentar, porque el ‘monstruo’ con que se topa dentro es tan peligroso y letal como el que encuentra fuera. ¿Y quién de los dos es peor, ese alienígena desconocido o el humano no necesita nubes tóxicas o naves espaciales, sino sólo su crueldad y obsesiones, para ser igual de dañino que el otro?

Ficha técnica: Avenida Cloverfield 10 - 10 Cloverfield Lane

Cine, Avenida Cloverfield 10, 10 Cloverfield Lane, 1,581 lecturas.

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