'Vive' Durango tradición del Día de Muertos

Durango OSVALDO RODRÍGUEZ

Mientras un grupo tocaba y cantaba "cariño que Dios me ha dado para quererlo" a unos pasos unos niños jugaban entre las sepulturas y algunas mujeres preparaban lo que habían llevado para desayunar; en otro lado una pareja limpiaba la tumba de su ser querido y no muy lejos de ahí una familia rezaba el Santo Rosario con fervor.

A unas cuantas fosas, un hombre le ponía volumen a su bocina con música para su familiar.A lo lejos se alcanzaba a escuchar las voces de los "gritones" que estaban afuera del camposanto vendiendo cobijas.Pero también se escuchaba esa voz inconfundible de Pedro Ávila Nevárez hablando de los revolucionarios en el discurso oficial de la Rotonda de los Hombres Ilustres.Un Día de Muertos normal en el panteón Oriente, con fervor en algunos visitantes,.Muchos jóvenes asistiendo a la fuerza, otros se reencontraban en la tumba de un un familiar que a lo mejor nunca conocieron.
 De todo se pudo escuchar este día de muertos.La gorda, la torta, el burrito, el sándwich, el refresco, la música, el niño llorando, las risas, las carcajadas, el sollozo de algunos que en verdad extrañan a alguien y el clásico "le limpiamos la sepultura".
El panteón de Oriente abrió sus puertas a las siete de la mañana y las dejaría abiertas 36 horas continuas para darle cabida a los que deseen visitar a sus familiares ya oscureciendo o a los que quieran quedarse a acompañar a su ser querido toda la noche.
Las diferentes dependencias municipales acordaron brigadas de vigilancia conjunta durante la noche del dos de noviembre y la mañana del viernes cuatro, tanto policías como elementos de Protección Civil, personal de la Dirección de Salud Municipal, del propio panteón, inspectores y de vialidad, todos se quedarán.Algunos comerciantes dijeron que van a cerrar su establecimiento hasta que no haya compradores.Los inspectores de Salud Municipal se encontraban realizando algunas verificaciones sobre todo a los puestos de alimentos,.Este año como en todos los anteriores el número de "limpia sepulturas" fue muy elevado, 200 adultos y una gran cantidad de menores los cuales no fueron contabilizados."Solo levantamos el censo con nombre y dirección de los adultos, levantar el de los menores sería como aprobar que ellos trabajen y la verdad no podemos aprobarlo pero tampoco podemos sacarlos", comentó Francisco Javier Curiel García, administrador del Panteón.El agua para la sepultura no faltó, de acuerdo a las autoridades se distribuyeron 190 mil litros en las diferentes pilas por lo que este no fue un problema como si llegó a serlo en otros años.
Por flores tampoco se batalló, el ramo se vendía en la romería desde 35 pesos por lo que arreglar y limpiar una sepultura no salió caro.Los que se encargan en limpiarlas aceptaban desde 10 pesos o menos si la gente no traía para más, por lo que bastaron 40 pesos, y 10 minutos para una pequeña oración o más tiempo si se rezaba un rosario al ser querido y ya se cumplió.
Durante el jueves 2 de noviembre se abrieron todas las puertas del panteón, las cinco, dos por Pino Suárez, una por Mario Bayona y dos más por Everardo Gámiz.
El acuerdo era que los vehículos solo podían entrar por una de las puertas de Everardo García y la salida sería forzosa por Mario Bayona y solo podían ingresar unidades que trasladaran a personas con alguna discapacidad o de la tercera edad.

'Vive' Durango tradición del Día de Muertos

18 fotos, Mientras un grupo tocaba y cantaba "cariño que Dios me ha dado para quererlo" a unos pasos unos niños jugaban entre las sepulturas y algunas mujeres preparaban lo que habían llevado para desayunar; en otro lado una pareja limpiaba la tumba de su ser querido y no muy lejos de ahí una familia rezaba el Santo Rosario con fervor. »


día de muertos

A unas cuantas fosas, un hombre le ponía volumen a su bocina con música para su familiar.

A lo lejos se alcanzaba a escuchar las voces de los "gritones" que estaban afuera del camposanto vendiendo cobijas.

Pero también se escuchaba esa voz inconfundible de Pedro Ávila Nevárez hablando de los revolucionarios en el discurso oficial de la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Un Día de Muertos normal en el panteón Oriente, con fervor en algunos visitantes,.

Muchos jóvenes asistiendo a la fuerza, otros se reencontraban en la tumba de un un familiar que a lo mejor nunca conocieron.

De todo se pudo escuchar este día de muertos.

La gorda, la torta, el burrito, el sándwich, el refresco, la música, el niño llorando, las risas, las carcajadas, el sollozo de algunos que en verdad extrañan a alguien y el clásico "le limpiamos la sepultura".

El panteón de Oriente abrió sus puertas a las siete de la mañana y las dejaría abiertas 36 horas continuas para darle cabida a los que deseen visitar a sus familiares ya oscureciendo o a los que quieran quedarse a acompañar a su ser querido toda la noche.

Las diferentes dependencias municipales acordaron brigadas de vigilancia conjunta durante la noche del dos de noviembre y la mañana del viernes cuatro, tanto policías como elementos de Protección Civil, personal de la Dirección de Salud Municipal, del propio panteón, inspectores y de vialidad, todos se quedarán.

Algunos comerciantes dijeron que van a cerrar su establecimiento hasta que no haya compradores.

Los inspectores de Salud Municipal se encontraban realizando algunas verificaciones sobre todo a los puestos de alimentos,.

Este año como en todos los anteriores el número de "limpia sepulturas" fue muy elevado, 200 adultos y una gran cantidad de menores los cuales no fueron contabilizados.

"Solo levantamos el censo con nombre y dirección de los adultos, levantar el de los menores sería como aprobar que ellos trabajen y la verdad no podemos aprobarlo pero tampoco podemos sacarlos", comentó Francisco Javier Curiel García, administrador del Panteón.

El agua para la sepultura no faltó, de acuerdo a las autoridades se distribuyeron 190 mil litros en las diferentes pilas por lo que este no fue un problema como si llegó a serlo en otros años.

Por flores tampoco se batalló, el ramo se vendía en la romería desde 35 pesos por lo que arreglar y limpiar una sepultura no salió caro.

Los que se encargan en limpiarlas aceptaban desde 10 pesos o menos si la gente no traía para más, por lo que bastaron 40 pesos, y 10 minutos para una pequeña oración o más tiempo si se rezaba un rosario al ser querido y ya se cumplió.

Durante el jueves 2 de noviembre se abrieron todas las puertas del panteón, las cinco, dos por Pino Suárez, una por Mario Bayona y dos más por Everardo Gámiz.

El acuerdo era que los vehículos solo podían entrar por una de las puertas de Everardo García y la salida sería forzosa por Mario Bayona y solo podían ingresar unidades que trasladaran a personas con alguna discapacidad o de la tercera edad.

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