
Una quemadura es de primer grado o Tipo A cuando los síntomas que se presentan son descamación y destrucción de las capas superficiales o únicamente enrojecimiento, ampollas, ampollas intradérmicas o microscópicas, piel seca y dolor intenso tipo ardor, inflamación moderada y gran sensibilidad en la zona de la lesión. INTERNET
Los accidentes ocurren cuando menos se espera, por lo que es de vital importancia estar listo con los conocimientos necesarios para actuar cuando se presenten.
Uno de los accidentes que ocurren con más frecuencia son las quemaduras, motivo por el cual presentaremos en una entrega de tres partes consejos para tratarlas, empezando con las de primer grado.
Quemaduras de primer grado
Una quemadura, sea del grado que sea, es un traumatismo en los tejidos vivos que se produce por variaciones de la temperatura ya sean mayores o menores a las toleradas por el cuerpo humano, según la web 'guardavidas.org'.
Las quemaduras pueden variar en su tipo dependiendo del grado de la lesión, la más común y que ocurre hasta en el 90 por ciento de los casos es la quemadura de primer grado.
Una quemadura es de primer grado o Tipo A cuando los síntomas que se presentan son descamación y destrucción de las capas superficiales o únicamente enrojecimiento, ampollas, ampollas intradérmicas o microscópicas, piel seca y dolor intenso tipo ardor, inflamación moderada y gran sensibilidad en la zona de la lesión, según la fuente consultada.
Si se presentan otros síntomas como destrucción de la epidermis o de todo el espesor de la cubierta cutánea, se trata de una quemadura de segundo o tercer grado que requiere otro tipo de atención, del cual hablaremos en futuras entregas.
Cómo tratar una quemadura de primer grado
Ante toda quemadura lo que debe hacerse es tranquilizar a la persona afectada y valorar el grado de la lesión para determinar su tratamiento.
Cuando la quemadura es de primer grado debe quitarse, si es el caso, la ropa o los objetos como anillos, relojes, pulseras, que estén cerca de la zona afectada.
Debe enfriarse el área preferentemente con agua, es importante no hacerlo con hielo, lo que sí puede utilizarse son compresas frías.
No debe aplicarse ningún tipo de pomada o unguento, esto con el objetivo de prevenir infecciones. Debe cubrirse la zona con una venda estéril o una tela, siempre y cuando esté limpia. No debe presionarse la zona.
Para calmar el dolor puede administrársele acetaminofeno o ibuprofeno a la persona afectada, pero si al paso de 48 horas se presenta un aumento del dolor, infección o fiebre, debe acudirse de inmediato a un centro de salud.
^AC