El efecto Pablo Hasél, El Siglo de Torreón

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Cultura

El efecto Pablo Hasél

El arresto del rapero catalán ha causado revuelo a nivel internacional

SAÚL RODRÍGUEZ / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH , domingo 21 de febrero 2021, actualizada 9:42 am

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El pasado 16 de febrero, un grupo de los Mossos D'Escuadra, policía autonómica de la provincia de Cataluña, en España, entró al rectorado de la Universidad de Lleida, a 150 kilómetros de Barcelona, para arrestar al rapero Pablo Hasél (Pablo Rivadulla Duró), quien se había atrincherado en la institución luego de recibir un ultimátum por parte de las autoridades.

El rapero había tenido hasta las ocho de la noche del viernes 12 de febrero para entregarse a causa de una orden judicial, pero prefirió encerrarse en la universidad y esperar que la policía lo aprehendiera allí mismo. Hasél no estaba solo, algunos estudiantes universitarios y activistas lo acompañaban,

Pronto, el suceso fue tendencia en redes sociales. Se hablaba de un golpe a la libertad de expresión, de represión, de abuso autoritario contra alguien que criticó a la Corona española. El revuelo internacional llegó hasta México, donde el presidente Andrés Manuel López Obrador abogó por su liberación.

Pero, ¿cuál fue la génesis del problema? ¿Qué llevó a Pablo Hasél a ser arrestado? ¿Cuáles han sido las repercusiones sociales de este acto?

La música de Pablo Hasél comenzó a causar revuelo en el año 2011. Sus letras contestatarias, envueltas en un discurso contra la Corona española, lo hicieron enfoque de los medios de comunicación ibéricos. Además, extrapoló sus ideas y comenzó a tener relación con algunos presos políticos y familiares de estos.

En España, las injurias a la Corona son un delito tipificado en el Artículo 491 del Código Penal Español y prevé multas de cuatro meses a dos años de prisión.

Además, a Hasél también se le acusó de enaltecimiento al terrorismo por el contenido de sus letras, especialmente por ensalzar al dirigente del Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), Manuel Pérez Martínez. Este delito se castiga en España con 1 a 3 años de cárcel.

Así, en 2011, el rapero fue arrestado por primera vez por la Policía Nacional. Lo capturaron afuera de su domicilio y fue trasladado a Madrid, donde una fiscal le otorgó libertad con cargos.

Fue en 2014 cuando, por los cargos anteriores, Pablo Hasél fue condenado a dos años de cárcel. Al ser su primera condena, no tuvo que ingresar a prisión.

Sin embargo, Hasél, quien se autodenomina comuinista, no desistió de sus ideologías, y sus composiciones musicales, además de tuits, siguieron con el mismo tono.

Su caso se asimila al del rapero mallorquín Valtónic, quien, tras ser condenado a tres años de prisión por la justicia española, decidió exiliarse en Bélgica. Hasél no quiso tomar ese camino y se mantuvo en suelo catalán.

Finalmente, en 2018 se le volvió a condenar a una pena de nueve meses tras publicar, entre 2014 y 2016, una serie de 60 tuits que ensalzaban a miembros de agrupaciones terroristas como GRAPO o ETA. En 2021 venció el plazo para que se entregara.

ANÁLISIS

Para ampliar el tema, Gabriela Berti, académica de origen argentino doctorada en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona, experta en temas de arte urbano y residente desde hace varios años en Cataluña, reflexionó sus ideas con este medio.

La académica considera que Hasél hizo una buena estrategia al atrincherarse en la universidad, pues provocó que el poder dominante mostrara todas sus herramientas. "Fue interesante esa cuestión de encerrarse en la universidad. Especialmente en el rectorado, como un lugar de poder. Hacer un ejercicio de contrapoder en un lugar hegemónico".

Para poder entrar a la universidad, la policía catalana tuvo que romper las pequeñas barricadas hechas con pupitres por parte de los activistas. "Creo que fue buena estrategia para mostrar cómo funcionan estas fuerzas represivas y cuál es la lógica que hay detrás: entran ahí dando golpes, llévandose a Pablo Hasél que estaba detrás de la gente que estaba como defendiéndolo".

Berti indica que la cuestión con la monarquía española es más oscura de lo que parece. Pues si bien, el Estado tiene un presidente, el poder recae en el rey por ser una monarquía parlamentaria.

La Casa de los Borbones es quien actualmente ostenta la Corona española en la figura de Felipe VI. Cabe señalar que su padre, el rey emérito Juan Carlos I, se marchó del país en 2020 tras una investigación en su contra por un escándalo financiero.

Actualmente, la presidencia española se encuentra en manos de Pedro Sánchez Pérez-Castejón, producto de la coalición entre el Partido Socialista Obrero Español y el Partido Podemos, ambos de izquierda. Regresando al caso Hasél, el primero ha dicho que intenta cambiar las leyes para que las injurias a la Corona no constituyan un delito. El segundo ha pedido explícitamente el indulto de Hasél. Enfrente, está el Partido Popular, organización con ideología de derecha y simpatizante de la Corona.

"Lo que es inadmisible por donde se le mire, es que alguien por cantar un rap que va contra la Corona, termine preso. Eso es inadmisible que sea considerado un delito", dice Berti.

Tras el encarcelamiento de Hasél, se comenzaron a organizar manifestaciones en ciudades como Barcelona, Lleida y Madrid, entre otras. Ante esto, la represión policial, dice Berti, fue desmedida, especialmente en Madrid, donde se cercó a los manifestantes sin dejarlos retirarse.

"La gente salió mucho más furiosa después de esa represión. Lo que ocurrió fue que los medios de comunicación han mostrado más la reacción de la gente volcando contenedores o prendiendo fuego para hacer barricadas y, en cierta medida, han puesto en quinto lugar a la brutalidad de la policía".

El otro delito por el que es acusado Hasél, el de enaltecimiendo del terrorismo, también es tema de debate. Si bien, es cierto que el discurso en su música no es condescendiente, cabe recalcar que el rap es un género distinguido por contener un mensaje social con crudeza.

"Si nos referimos a su rap, de hecho me parece hasta liviano porque hay otras canciones que son más directas y fuertes. Yo creo que es libertad de expresión si nos referimos a su rap. Si nos referimos a algunos exabruptos de Twitter, me parece que se ha pasado de la línea. Pero de ahí a tener que ir a la cárcel, hay un gran abismo".

Finalmente, el caso de Pablo Hasél dejará, sin duda, un antes y un después en el sistema de justicia español, o por lo menos en su debate. "Creo que lo de Pablo Hasél va a dejar marca, no tanto en 'no lo vuelvas a hacer', pero tal vez sí logre que se reforme la ley de injurias a la Corona. Eso será una gran marca social, ojalá pase", concluye Berti.

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