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Salud

Meditar para la salud mental

SUN-AEE
martes 01 de noviembre 2005, actualizada 11:22 am


La meditación reduce la ansiedad y conduce a la iluminación espiritual.

Experimentar alegría, brillantez, creatividad, salud y amor todo el tiempo parece una tarea imposible, sobre todo cuando se habita en una ciudad donde el ritmo de vida de hombres y mujeres duplica la cantidad de estrés, tensión, ansiedad y angustia.

Sin embargo, existen diferentes técnicas que nos ayudan a relajarnos y encontrar los estados de paz que necesitamos para poder combatir estas situaciones negativas que se convierten en parte de nuestra vida cotidiana, una de ellas, es el método de ascensión de los ishayas, conocido colectivamente como "actitudes de ascensión".

Ellos parten del principio de que la meditación mejora la salud mental, reduce la ansiedad y conduce a la iluminación espiritual, por esta razón la ascensión se practica por medio de sencillas técnicas que pueden usarse durante el día con los ojos abiertos o cerrados.

Con esta práctica, en 20 minutos, el cuerpo alcanza un nivel de descanso más profundo que el sueño, lo que permite activar las tendencias naturales de sanación del organismo limpiando el estrés del sistema nervioso y aumentando la habilidad para manejar los retos, con lo cual comienzan a manifestarse la creatividad y los talentos presentes en cada persona.

A medida que se limpia el sistema nervioso, el corazón y la mente se alinean, produciendo un estado de paz interior, lo cual contribuye a que no reaccionemos a las limitaciones del pasado o las proyecciones del futuro, ya que la vida se vive plenamente en el presente.

Vida en ascenso

Las técnicas de ascensión que practican los ishayas son cuatro: alabanza, gratitud, amor y cognición.

La alabanza ayuda a sanar la tensión de la vida interior, comienzas a apreciarte a ti mismo y aquello que tú eres; la gratitud mejora la relación con el mundo exterior, incluyendo el cuerpo, porque ofrece una nueva perspectiva sobre la conexión entre el cuerpo, la mente y el universo físico", dice uno de los monjes ishayas.

Esta técnica ayuda a expandir los juicios más allá del intelecto.

Sin embargo, afirman que el amor es la técnica más poderosa porque sana la relación con el origen, el ascendente, el todo y el infinito. Fortalece la autoestima, desbloquea emociones, talentos y habilidades creativas que han sido suprimidos desde la infancia temprana.

Finalmente, la cognición con las tres primeras actitudes para desarrollar la compasión por uno mismo y la humanidad.

Los ishayas, origen

Los ishayas son un grupo dedicado a la "sanación de la humanidad", la cual inicia con la del propio ser, para ello practican la meditación como un medio de superar el estrés y las creencias autolimitantes.

Aunque se trata de una organización sin nexos religiosos, se dice que la tradición de este grupo se remonta a tiempos de Cristo, quien aseguran viajó al Himalaya en busca de los maestros iluminados, ahí estuvo siete años con los monjes ishayas y aprendió estas técnicas, las cuales comenzó a enseñar a su regreso a Judea y desde entonces se han extendido a toda la humanidad.

Ellos afirman que a medida que el ser humano evoluciona y se convierte en adulto, el sistema nervioso se va marcando con cada una de las experiencias que vive, incluyendo las traumáticas, entonces el individuo se va acostumbrando a responder a las diferentes situaciones de la vida de manera habitual, sin reflexión, y muchas veces lo hace en forma negativa, lo cual le impide alcanzar la felicidad, pero todos tenemos la capacidad de regresar la vista a nuestro interior y alcanzar estados de paz y bienestar continuos y tener una vida libre de miedos.

Ha transformado vidas

Kali, una mujer que se dedica a la práctica de las "actitudes de ascensión" desde hace más de dos años cuenta que su vida se ha transformado completamente. Divorciada y madre de dos hijas universitarias, para ella el mundo se cerró con el divorcio. "Busqué ayuda en diferentes lugares, leí infinidad de libros, pero sentía que mi vida estaba vacía, sin sentido, me esforzaba en ser feliz y no sabía cómo lograrlo, a pesar de tener unas hijas hermosas y brillantes. Un día una amiga me comentó de esta asociación, quise acercarme y tomar los primeros cursos y luego decidí viajar a Canadá para tomar la maestría en el Ser con Maharishi Krishnanda ishaya, desde entonces puedo experimentar la paz y felicidad interior siempre", explica Sita Devi, también considera que ahora se siente segura de sí misma, porque conoce quién es. "Antes vivía tan estresada que tenía muy pocos espacios para pensar en mí, y cuando lo hacía, generalmente, me iba a las bondades del pasado o imaginaba una mejor vida en el futuro, con un puesto importante y mucho dinero, pero estaba dejando escapar mi presente".

Devendra, un joven que viajó desde Los Ángeles, California, para visitar el centro de los ishayas en la ciudad de México, cuenta que desde hace dos años enseña las técnicas de ascensión, luego de que a él le salvaron la vida. "Llevaba una vida muy estresada. Me dedicaba a la creación de videojuegos en mi país y todo el tiempo estaba angustiado. Era tanta mi dedicación al trabajo que sufrí un infarto a los 26 años. Fue entonces cuando decidí detenerme y, afortunadamente, logré encontrar mi estado natural de paz interior".

Las técnicas de ascensión de los ishayas se aprenden por medio de cursos denominados esferas, una vez que se han completado, se puede estudiar la maestría del ser en Canadá, que dura aproximadamente seis meses, donde se adquiere el conocimiento para difundir la enseñanza y la imparte el líder de la organización.

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