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Columnas la Laguna

ANÉCDOTAS

CUENTOS Y NARRACIONES DE LA REVOLUCIÓN

HIGINIO ESPARZA RAMÍREZ
lunes 09 de diciembre 2019, actualizada 8:12 am


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-Nací en Parral, Chihuahua y soy huérfano; a la edad de 16 años me enrolé en las filas de la Revolución, conocí en persona al general Villa, al general Ángeles. En 1913 estuve en la toma de Torreón y en mis andanzas conocí varias cosas sobrenaturales como aquella del conductor sin carreta o del salón y cantina en el centro de la ciudad; la gente tomaba y se divertía por las noches pero cada mañana el local desaparecía.

Vuelan la imaginación y el recuerdo del ingeniero petrolero Francisco García de S. y nos envía por correo cuentos y leyendas de aquella época y anécdotas personales. Se acuerda todavía de El Panchillo, un delincuente que fue abatido a tiros en la placita de la colonia Martínez Adame de Torreón, cuando leía el periódico vespertino y dio lugar a una leyenda que no se olvida y de otros hechos relacionados con su actividad como líder del sindicato de trabajadores del aeropuerto.

"Amores mágicos": -La conocí en la preparatoria, era una muchacha demasiado seria, la veía sólo en vacaciones y en una ocasión le informé que no podía casarme, pues era de condición humilde y tenía una beca. Yo tenía pensado trabajar en mi profesión en Venezuela y partí a dicho país, a un campamento petrolero. Tiempo después enfermé y estuve grave y en las noches de soledad y por mi estado de salud la llamaba recordando su cariño. Tal vez ella recibía mis súplicas de amor mentalmente. La vida siguió su curso y después de 25 años de trabajo me retiré y regresé al país. Tenía 50 años y ella también. Nos encontramos, nos miramos y volvió la devoción. Recuperamos el tiempo perdido y fuimos felices, llenos de amor, el cual tiene algo de magia cuando es sincero y verdadero, nacido de buena fe.

Leyendas: -Estamos en 1916 en Camargo, Chihuahua, en la hacienda de José de la Luz Lozoya. Es en la tarde y el joven Pedro López entrega en la casa grande la ración de leche diaria. Habitan la finca solamente el señor Lozoya, su esposa y su hija María Eugenia. Los jóvenes se enamoran a pesar de ser de diferentes clases sociales, pues él es hijo del caporal pero llega el miedo con el general Francisco Villa por lo cual el señor Lozoya le pide a Pedro que le ayude a guardar algún dinero y joyas. El matrimonio y su hija parten a San Antonio, Texas, dejando los bienes a cargo de Pedro. El mozo se va al gobierno de Chihuahua con un puesto pero en una escaramuza resulta lisiado y regresa a la casa grande al mismo tiempo que los dueños. Han transcurrido ya varios años, el señor Lozoya le solicita la devolución de sus bienes al muchacho y encuentra todo correcto, por lo cual le agradece su honradez. Al poco tiempo Pedro y María Eugenia se casan, son muy felices y la hacienda entra en una nueva etapa de progreso. Mueren los suegros y después la pareja. En las noches de luna se aparecen los jóvenes paseando por el jardín tomados de la mano.

Cuentos infantiles: En la selva de Brasil yo y tres compañeros de aventuras encontramos unos monos que hablaban como humanos pero eran pacíficos; después en una gran laguna un grupo de sirenas nos invitó a dialogar, luego encontramos peces que emitían sonidos extraños para comunicarse entre ellos; eran de figuras raras, permanecían por días sobre la tierra y se alimentaban de vegetales. Tenían comunicación con extraterrestres y nos llenó de miedo, por lo cual decidimos regresar a nuestro querido estado de Veracruz.

De miedo: -En la Revolución había trenes de pasajeros y trenes hospitales. Recorrí grandes tramos de rieles y conocí la luz que iba sobre las vías y jamás logré detenerla. A media noche nos llenábamos de terror con voces misteriosas y sombras raras que aparecían en una pequeña.

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