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Salud

Controlar los gastos habituales de una clínica privada es básico para obtener beneficios, según Clinic Cloud

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lunes 28 de mayo 2018, actualizada 12:24 pm

Una buena gestión de la clínica privada será lo que permita obtener los beneficios esperados a corto plazo.

Cualquier profesional sanitario que quiera ejercer su profesión en una clínica privada es consciente de que necesita invertir una cantidad económica adecuada para poder iniciar su actividad. Sin embargo, no todos son conscientes en la misma proporción de que, una vez que la clínica está en funcionamiento, seguirá teniendo una serie de gastos a los que hacer frente, algunos fijos e inevitables cada mes, y otros variables que dependerán de diversos factores.

Tener un control total sobre esos gastos es la única forma de poder llegar a obtener beneficios, y de comprobar si realmente las cuentas se tornan positivas a final de mes. Para conseguir dicho control, es necesario utilizar una herramienta adecuada de gestión de clínicas online, cómo Clinic Cloud, que permite administrar toda la economía relativa a la clínica de un modo sencillo y efectivo. Este tipo de software implica añadir un pequeño gasto extra, pero las ventajas a cambio son muchas y muy evidentes.

¿Cuáles son los gastos habituales en una clínica privada?

Dentro de los gastos a tener en cuenta en la gestión de una clínica privada, se encuentran aquellos que se mantienen fijos cada mes, y otros que son variables en base al volumen de actividad que se lleve a cabo.

Se denominan gastos fijos aquellos que se producen por el mero hecho de la existencia de la clínica, incluso cuando esta se mantiene cerrada y sin actividad. Dentro de estos gastos se encuentran los suministros, el mantenimiento de las instalaciones, el salario del personal, y otros gastos relacionados con los impuestos, etc. Teniendo claros estos gastos, es posible conocer el volumen de trabajo necesario para obtener beneficios, aunque el margen siempre debe ser lo suficientemente elevado como para que los gastos variables no eliminen dicho beneficio al entrar en juego.

Por su parte, los gastos variables dependen de la propia actividad del centro, pero también suponen ingresos en la misma medida. Dentro de estos estarían los gastos en materiales fungibles, servicios extraordinarios, aumento de espacios, etc. Aunque también forman parte de los gastos a tener en cuenta dentro de la clínica, en este punto se debe cuidar no llegar a ahorro excesivo que afecte a la calidad del servicio, porque de la calidad del servicio dependerá la experiencia de los clientes.

Para gestionar de forma adecuada toda la contabilidad de la clínica, es necesario disponer de un sistema de gestión fácil de utilizar e intuitivo, como Clinic Cloud. Este sistema trabaja en la nube, lo que implica que los usuarios pueden acceder a la información de su clínica en tiempo real, en cualquier momento y lugar, a través de cualquier dispositivo conectado a la red. De esta forma es posible conocer los gastos y la facturación a diario y también al finalizar el mes, y tomar las medidas necesarias para mejorar los números si es que no se cumplen los objetivos deseados.

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