VIDA CAMPIRANA

Columnas la Laguna MVZ MARTHA LOURDES ROBLES ARELLANO

Ayer iniciamos el mes de Agosto, ubicado en la estación de verano, esta bella estación en la que generalmente se presentan lluvias ligeras y algunas veces torrenciales e incluso los temidos huracanes.


Durante la semana pasada gran parte de la República Mexicana se vio afectada por el huracán Hanna impactando principalmente a los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, ocasionando en algunos sectores de estos estados cuantiosas pérdidas económicas e incluso humanas lamentablemente.

Hablar de lluvia es sinónimo de sentimientos encontrados pues mientras que a la mayoría este temporal nos causa alegrías, para muchos es motivo de tristeza por las pérdidas y molestias que esto les provoca; sin embargo el agua siempre será una bendición porque es sinónimo de cosas buenas, pues basta con saber que la vida pende del agua que el cielo manda a la tierra en forma de lluvia para nuestra sobrevivencia.

Concretamente en la Comarca Lagunera las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco aumentaron su almacenamiento con lo cual se está asegurado el correr del agua por el Rio Nazas, sus canales y acequias, así mismo con el Rio Aguanaval que recorre desde el estado de Zacatecas hasta nuestra región y así ambos ríos hasta llegar al campo donde estas aguas hacen brotar vida, pues este bendito liquido transforma las semillas en alimentos para todos, esta misma agua es con la que sobreviven los animales silvestres.

El agua de lluvia es más rica en elementos que el agua común, así me lo comento un buen día mi amigo el Ingeniero Agrónomo Carlos Destenave Mejía, porque me manifestó, que está en su trayecto al llegar a la tierra toma otros elementos de medio ambiente.

Querido amigo lector, ¿sabía usted que el agua de lluvia nos proporciona los siguientes beneficios? Limpia y purifica el aire.

Al llover, se eliminan del aire un gran número de sustancias tóxicas que están en suspensión, y al mejorar la calidad del aire, mejorara por tanto nuestra salud, ya que respiramos un aire más puro y eso nos permitirá no tener infecciones en vías respiratorias, resfriados, etc.

Todos hemos oído como en grandes ciudades se llega a altos niveles de contaminación y se pueden observar nubes de smog o sustancias contaminantes, que hasta impiden la visión y que todo ello desaparece en épocas de lluvias.

Además lava las calles y riega gratis los arboles olvidados.

Nos mantiene más felices está demostrado que tras una tormenta el ambiente deja de estar cargado y se regula la temperatura, al reducirse toda la carga negativa en el aire, además de respirar un aire de mejor calidad eliminamos tensiones, dolores de cabeza, malestar y cansancio, es normal sentirse relajado y con más ánimos una vez pasada la tormenta, debido a este efecto.

Ayuda a regular la temperatura ambiente.

Aunque nos parezca que los días de tormenta son grises y fríos, el agua ayuda a regular y estabilizar la temperatura, durante las temporadas frías, los días de lluvia, suele aumentar la temperatura ambiente y es algo más suave que en días despejados con temperaturas bajo cero.

Al igual que durante verano, las tormentas que se dan de gran fuerza, ayudan siempre a reducir o bajar ese típico bochorno de temperaturas secas y refrescar el suelo y con ello la temperatura ambiente, como el clima seco y caluroso de la Comarca Lagunera.

Siempre será hermoso disfrutar de una lluvia veraniega con un delicioso café. ¿Usted gusta?

Y como es ya costumbre al finalizar les comparto un mensaje para reflexionar y en esta ocasión estas dos composiciones literarias alusivas a la temática de este día.

Una tarde de lluvia...

Ayer vi llover y pensé por qué los humanos olvidamos disfrutar de la vida.

Por qué olvidamos disfrutar lo que tenemos.

Por qué nos olvidamos apreciar lo sencillo, olvidamos ver la grandeza en las cosas pequeñas que el mundo nos ofrece.

Por qué olvidamos como bailar debajo de la lluvia como cuando éramos pequeños.

Olvidamos reír, llorar, amar, soñar, bajo la lluvia.

Olvidamos todas las alegrías que nos proporcionaba una tarde de lluvia.

El hermoso paisaje que la naturaleza nos proporciona.

La cálida sensación del aire sobre tu piel.

El olor que genera, al mezclarse esa lluvia con la tierra y que piénsalo bien, nada más te lo da.

Ayer recordé disfrutar esa tarde de lluvia.

Tomé tan solo unos minutos de la ajetreada vida que solemos llevar.

Fue necesario sólo mirar al cielo y ver la maravilla de la naturaleza. Disfrutar de ese paisaje, de ese olor peculiar y de ese aire que da vida.

Recordé disfrutar de la vida, de soñar y de estar en soledad...

Esa soledad que te permite ver más allá de la lluvia, te invita a ver tu interior...

Esa soledad, que no es vacío, es plenitud.

Ayer recordé que los pequeños momentos son los que dan grandes satisfacciones y es la felicidad que forma nuestra existencia.

Atrévete a sentir una tarde de lluvia y descubrirás que es mucho más que agua cayendo del cielo.

Anónimo.

Después de la Lluvia (Alfredo Espino)

Por las floridas barrancas

Pasó anoche el aguacero

Y amaneció el limonero

Llorando estrellitas blancas.

Andan perdidos cencerros

Entre frescos yerbazales,

Y pasan las invernales Neblinas, borrando cerros

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