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Gildardo Contreras Palacios Domingo 9 de jun 2013, 10:10am ... Anterior 34 de 42 Siguiente ...

SIGLOS DE HISTORIA

*.- Entrada a la casa de San Ignacio, en el barrio de Loyola, municipio de Azpeitia, Esp. (Wikimedia. “Santuario de Loyola”).

De los territorios de la nueva vizcaya

Noticias sobre la Estadía de los Sacerdotes Jesuitas en su Residencia del Colegio de Parras.

Parte I. Origen de la Compañía de Jesús y una breve semblanza de su fundador.

"Al Messico envíen, si les pareze, haziendo que sean pedidos o sin serlo…" (Contreras Cárdenas… Monografía…), estas palabras fueron expresadas por el fundador de la Compañía de Jesús, Ignacio de Loyola en un comunicado enviado a sus delegados en España Padres, Estrada y Torres, en enero de 1549, cuando ya fungía como Superior de la Orden con residencia en Roma. Ignacio fue originario del barrio de Loyola, de la municipalidad de Azpeitia de la Provincia de Guipúzcoa del País Vasco, España. En dicho lugar nació hacia el año de 1491. Fue el treceavo hijo del matrimonio formado por Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola y de doña Marina Sánchez de Licona. (Churruca… Primeras…).

En 1506, Ignacio fungió como paje de Juan Vázquez de Cuéllar, contador del monarca Fernando el Católico. El 1517, pasó al servicio del virrey de Navarra, Antonio Manrique. En 1520, estuvo en el frente de la batalla de Nájera y en el mes de mayo del año siguiente, fue herido en una pierna por los franceses en Pamplona. Debido a la gravedad de su herida fue llevado a Loyola, en donde los médicos que lo atendieron lo consideraron en peligro de muerte y recibió la extrema unción. En sus memorias Ignacio consideró que en este lapso de su existencia, su vida había sido la de un hombre "dado a las vanidades del mundo, y principalmente se deleitaba en el ejercicio de las armas, con grande y vano deseo de ganar honra". (Churruca… Primeras…).

Ignacio superó aquel grave peligro de muerte sin embargo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por segunda ocasión, debido a que su pierna quedó deforme debajo de la rodilla. En su convalecencia y para pasar el tiempo, pidió a sus familiares algunas obras de caballería, pero sólo le pudieron conseguir algunas lecturas muy distintas, como lo fueron La Vida de Cristo, del monje cartujo Ludolfo de Sajonia y una traducción la Legenda Áurea, del padre Jacobo de Vorágine. En ese lapso del último trimestre del año de 1521, el espíritu de Ignacio sufrió un cambio radical y se le presentó el dilema de decidir entre la vida de mundo o la de imitar a San Francisco y a Santo Domingo. (Churruca… Primeras…).

A finales de febrero de 1522 salió del hogar paterno, pasó a Monserrat y de allí a Manresa (ambos lugares situados en Cataluña, España), en donde sobrevivió pidiendo limosna, se dejó crecer las uñas, el pelo y la barba. A mediados de julio de 1523, llegó a Barcelona, en donde se embarcó con el deseo de llegar a Jerusalem. De allí siguió a Italia y del puerto de Gaeta continuó a pie a Roma y después a Venecia. Se embarcó hacia Chipre y llegó a Jersualem a principios de ese año de 1523. Después de 20 días de permanencia en el Santo lugar, regresó a Venecia y para febrero de 1524 estaba de regreso en Barcelona. A fines de marzo de 1526 pasó a Alcalá, en donde estudió Lógica, Física y Teología y empezó a enseñar el catecismo a quien quisiese escucharlo. Debido al numeroso grupo de oyentes, la Inquisición se alarmó y en abril de 1527, Ignacio fue encarcelado. Duró 42 días en prisión y fue dejado en libertad con la condición de que no predicase hasta por 4 años y hasta no haber terminado sus estudios. Ignacio pidió al obispo de Valladolid que le revocara la sentencia. El obispo le aconsejó que siguiera sus estudios en Salamanca. En dicha ciudad reinició sus prédicas y la inquisición lo apresó de nuevo junto con tres compañeros que se le habían unido, Calixto, Cáceres y Arteaga. Sus apuntes sobre sus Ejercicios Cuaresmales, le fueron confiscados y se les sometió a una revisión teológica. Y a él en lo personal se le sometió a riguroso examen del mismo tipo. (Churruca… Primeras…).

El 22 de agosto de 1527, se le dejó en libertad y nuevamente se le prohibió por cuatro años explicar cuestiones morales. Ante los obstáculos que se le ponían para predicar y ayudar al prójimo, decidió marcharse a París a donde llegó en septiembre de 1528. Sin embargo, dicha urbe tampoco se prestó para desarrollar sus ideas, principalmente por los problemas para conseguir los fondos necesarios para su subsistencia. Por consejos de un fraile español, pasó a Flandes en donde consiguió limosnas suficientes para permanecer allí de 1529 a 1531. En ese año de 1531, en una ocasión viajó a Inglaterra en donde consiguió más limosnas de las que había conseguido antes y en menos tiempo. De nueva cuenta fue llamado por la Inquisición, quien lo absolvió sin mayores problemas. En 1532, Ignacio logró el grado de Bachiller, en 1533 recibió la licenciatura y en 1535 fue nombrado maestro en Artes. En ese tiempo se le unieron: Fabro, Javier, Laínez, Salmerón, Rodríguez y Bobadilla. La unión de ánimo de aquellos seis individuos con Ignacio a la cabeza, los llevó a reunirse el 15 de agosto de 1534, en la capilla de Montmartre (al norte de París) y allí en grupo pronunciaron los votos de pobreza, castidad y de ir a Jerusalem a servir al prójimo. Este último voto quedó condicionado a poderlo cambiar en dado caso por el de obediencia al Papa. De esta forma dio inicio la formación de la Compañía de Jesús. (Churruca… Primeras…).

Para ese tiempo a Ignacio se le presentó una enfermedad estomacal, que no respondió a ninguna cura de los médicos que lo atendieron, y al último se le recomendó respirar los aires de su tierra natal; por ello, sus compañeros acordaron volverse a reunir para dar seguimiento a su empresa, en Venecia en el año de 1537. Después de casi 13 años volvió a su barrio en Loyola, pero no se hospedó en el hogar paterno, sino que lo hizo en el hospital común. Antes de partir hacia su tierra tuvo que resolver una nueva acusación de la Inquisición gala. Durante la corta estancia en Azpeitia, se dedicó a enseñar la doctrina cristiana a muchas personas de todas edades que llegaban al lugar para oírle. El remedio médico no resultó, y en agosto de ese 1535 tuvo que abandonar Azpeitia, caminó a Sigûenza, y Toledo, llegó a Valencia en donde se embarcó hacia Génova, para de allí seguir a Bolonia. A finales de 1535, retornó a Valencia en donde aguardó la llegada de sus compañeros, quienes arribaron en enero de 1837, y entre todos decidieron seguir adelante con el compromiso adquirido en Montmartre, de viajar a Tierra Santa; para ello se dirigieron todos a Roma, menos Ignacio, con el fin de solicitar el permiso correspondiente, el cual les fue otorgado. El 24 de junio de 1537, se ordenaron sacerdotes los que no lo eran. El viaje no fue posible realizarlo porque los turcos habían roto las paces con los venecianos. Mientras tanto Ignacio y sus compañeros permanecieron en Roma en donde predicaron y ejercitaron las obras de caridad, hasta la cuaresma de 1538. Por cierto Ignacio celebró su primera misa el 25 de diciembre de 1538. (Churruca… Primeras…).

Durante la cuaresma de 1539, el grupo se reunió para deliberar sobre el futuro de su empresa. Redactaron la llamada Fórmula del Instituto, que describía los objetivos de la agrupación. El Papa Paulo III, aprobó verbalmente la agrupación el 3 de septiembre de 1539. Por decisión generalizada a sugerencia de Ignacio, los integrantes del grupo decidieron llamar: Compañía de Jesús a la nueva agrupación. Con dicho nombre, el 27 de septiembre de 1539, la Iglesia la aprobó oficialmente mediante la Bula "Regimini Militantis Ecclesiae". Aquella nueva Sociedad debía tener un dirigente y el 8 de abril de 1541, los integrantes de ella dieron su voto para su elección. Para esa fecha, a los primeros siete miembros se habían unido Pascacio Broet, Juan Corduri y Claudio Jayo; en la votación, sólo faltó el voto de Bobadilla que cumplía una misión papal. Ignacio fue el elegido por unanimidad, pero no se creyó con las cualidades suficientes para aceptar dicho cargo. Hubo una segunda votación y el resultado fue el mismo, Ignacio tuvo que consultar con su confesor, el padre franciscano Teodosio de Lodi, y éste le aconsejó que no debía resistirse a la designación que sus compañeros hacían en su favor. El 22 de abril de 1541, Ignacio y sus compañeros se presentaron en la iglesia de San Pablo y pronunciaron sus votos. Ratificaron los ya hechos en su primera reunión en Montmartre. (Churruca… Primeras).

A partir de aquel solemnísimo momento, la Compañía tuvo un ascenso vertiginoso. El Superior General, Ignacio, gobernaba desde Roma; y a las puertas de la Compañía se presentaron nuevos jóvenes, entre los que estaban: Francisco Estrada, Antonio Araoz, Pedro Codacio, Jerónimo Domenech, Pedro de Rivadeneira, Andrés de Oviedo, Juan Alfonso de Polanco, Francisco de Villanueva, Jerónimo de Nadal, Miguel Torres, Martín de Olabe, Pedro Cancio, Francisco de Borja, Luis de Cámara y Everardo Mercuariano, entre otros. En 1551, la Orden Jesuita ya disponía de tres provincias, Portugal, España y la India; para 1554 ya se habían agregado las de Italia, Sicilia, Brasil y Alemania. En 1553 los miembros de la Compañía ascendían a 650 individuos. En un principio, los jesuitas se dedicaron a las misiones populares, a impartir el catecismo a los niños, a ayudar a los encarcelados y al último dejaban el apostolado educativo académico. Sin embargo, este último aspecto con el tiempo fue adquiriendo importancia toral, y lo consideraron como un medio muy eficaz para detener el avance de la llamada Reforma (iniciada por Lutero en 1517) y para formar sólidamente a la juventud católica. En Gandia (Valencia, Esp.), se estableció el primer colegio jesuita, y poco a poco fueron proliferando en toda Europa. Dos de esos colegios adquirieron gran importancia, el Colegio Romano, hoy Universidad Gregoriana y el Colegio Germánico. Sin embargo los jesuitas también crearon orfanatorios, asilos y casas para catecúmenos judíos y otro para mahometanos. (Churruca… Primeras…).

Ignacio de Loyola murió el 31 de julio de 1556, después de haber entregado a la iglesia mil jesuitas distribuidos en 12 provincias y 100 casas de residencia. Fue beatificado en julio de 1609 y canonizado el 24 de mayo de 1622. (sigue…)

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SIGLOS DE HISTORIA

*.- Entrada a la casa de San Ignacio, en el barrio de Loyola, municipio de Azpeitia, Esp. (Wikimedia. “Santuario de Loyola”).

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*.- Interior de la casa de San Ignacio en Loyola.(Wikimedia. “Santuario de Loyola”).

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*.- San Ignacio de Loyola. Fundador de la Compañía de Jesús.


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