15 de enero de 2019 notifications search
menu
Nosotros

Personajes en la historia de México / Doña Guadalupe Borja de Díaz Ordaz

José León Robles de la Torre
martes 22 de octubre 2002, actualizada 11:22 am


Al referirse al periodista Eutimio Alquiciras, a las esposas de varios presidentes de México, en una revista de circulación nacional, número 1327, que figura en la página 379, del tomo 37, de mi hemeroteca, dice: “El siguiente turno estuvo a cargo de doña Guadalupe Borja de Díaz Ordaz, quien trabajó tan intensamente los cinco primeros años, que se agotó al extremo de que a consecuencia de ello, falleció poco después de que don Gustavo entregó la Presidencia al Lic. Echeverría.

Doña Guadalupe se entregó en cuerpo y alma y llevó su obra hasta la máxima realización de la IMAN, y de todas las modernísimas instalaciones que son orgullo de México, y motivo con el que se presume ante las naciones más avanzadas de la Tierra. No hay personaje, especialmente esposa de Jefe de Estado que venga, a la IMAN y demás entidades que le son anexas”.

Al referirse el periodista Bill Llano a doña Guadalupe Borja de Díaz Ordaz, en una revista de circulación nacional de fecha 2 de octubre de 1970, entre otras cosas, dice: “Doña Guadalupe Borja de Díaz Ordaz ha sido en su condición de esposa del Presidente de la República saliente, una personalidad digna y amorosa, que yo estoy aquí rindiendo un acto de elemental justicia, en nombre de los niños pobres de México. Su obra, recién terminada en el rumbo sur de la ciudad, cercana a la Villa Olímpica, y, por desgracia, a la fábrica de papel que envenena al rumbo entero, y que ya sería hora de que fuera cambiada de un lugar que está tan cercano a hospitales y zonas de residencia rica y pobre, es muy buena y muy bella porque plantea de nuevo la cuestión de la ayuda a los pequeños desvalidos ampliando el concepto y los servicios.

Lo menos que puede hacerse como mexicanos que somos, es darle las gracias, no solamente por esa generosidad, sino por su actuación toda; discreta, dignísima, sin la menor sombra de nada inconveniente o siquiera frívolo o vanidoso. Si su marido supo elevarse a la altura de la inmensa responsabilidad que el destino puso en sus manos, ella lo logró también de la manera más grata: siendo una auténtica dama, no la primera, eso es cortesanía, sino una dama intachable a pesar de los peligros del poder. Recuerdo ahora, con nostalgia, un versito de Epigmenio Guzmán, el desaparecido veracruzano, que viene justo ahora”.

En cuanto al Lic. Gustavo Díaz Ordaz, el periodista Gustavo de Anda publicó en la misma revista del 2 de diciembre de 1970, escribió:

“Hoy es cuando hay que decirlo: a Gustavo Díaz Ordaz debemos que nuestro país no haya caído en menos de los izquierdistas, comunistas, progresistas, marxistas, leninistas, o como quieran llamarse...”.

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando tendencia...