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Torreón

Isaac, de regreso a la vida

Yohan Uribe Jiménez El Siglo de Torreón/ Torreón, Coah.
domingo 25 de enero 2009, actualizada 11:23 am

Gracias al apoyo de la gente, de su familia, y a su fuerza de voluntad, Isaac Ochoa logró someterse a una complicada operación para enfrentar un extraño síndrome conocido como de Marfan. Hoy ve la vida con una esperanza renovada.

Después de enfrentarse a una complicada intervención quirúrgica de más de 6 horas en una clínica de Houston y contra todos los pronósticos que no eran muy alentadores, Isaac Ochoa logró gambetear el síndrome de Marfan y meter un gol de vida que lo trajo de vuelta al juego, donde actualmente tiene la posibilidad de disfrutar a su familia, compartir con su gente y sobre todo agradecerle a todas las personas que pusieron un granito de arena para salvarle la vida.

Noviembre del año pasado, fue para Isaac un mes muy difícil, luego de haber sido diagnosticado como un caso médico especial, por presentar las tres afecciones más graves de esta enfermedad, debilidad de la aorta, la arteria más grande del cuerpo, anomalías en las válvulas mitrales del corazón, prolapso de válvula mitral, y una fuerte afección cardiaca a causa del aumento del tamaño de su corazón.

La carrera que inició entre visitas a especialistas, exámenes médicos y un desalentador pronóstico en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez de la Cuidad de México, terminó con una exitosa operación que le devolvió la esperanza y la vida, literalmente hablando. Un final feliz que hoy le permite al joven ex-deportista de 25 años ver crecer a su hija de siete meses.

“Se sale de acá con miedo, pero cuando llegué a la clínica se me quitó, el trato del personal médico, enfermeras y administrativos, te hacen dar mucha confianza. Es diferente cuando se sabe que los especialistas dicen que el riesgo de que la operación salga mal es del 5 por ciento, al contrario de lo que me dijeron los cardiólogos en México que me decían que las posibilidades de que sobreviviera eran a lo mucho del 5 ó 10 por ciento”.

Isaac comenta que después de haber recibido una segunda oportunidad de vida, las cosas son diferentes, se piensa diferente, se valoran momentos e instantes que antes pasaban desapercibidos, pero sobre todo se piensa en todas aquellas personas que se encuentran en los centros de salud médicos del país, como el Seguro Social, sin oportunidad de recibir tratamiento a tiempo, no por falta de voluntad sino de infraestructura.

Lejos de lo que la mayoría de las personas podrían pensar, lo más difícil en la carrera que involuntariamente emprendió Isaac, no fue superar su enfermedad, lo que mayor obstáculo representó en su caso, fue conseguir los recursos económicos necesarios para que se llevara a cabo su intervención médica. A través de eventos, colectas familiares, boteos, campañas, la colaboración de la ciudadanía principalmente y el apoyo del Gobierno del Estado, logró conseguir un buen porcentaje para que lo internaran, el resto aún está pendiente por pagarse.

“La verdad, una de las mayores lecciones es saber que las personas, en este caso los laguneros, cuentan con una enorme voluntad de ayudar, ver personas que bajaban de un rancho con un bote de monedas que habían recolectado entre sus vecinos, hoy me hace pensar que a pesar de todas las dificultades por las que pasamos casi todos, hay mucha gente que tiene corazón acá, y eso sí que es un ejemplo”.

Hoy en día el reto para este joven de 25 años, no sólo está en sacar adelante a su familia, sino tener el cuidado suficiente para seguir con vida, ya que no quedó del todo lejos del Marfan, supero los riesgos mortales, pero por indicación médica necesita estar haciéndose un chequeo permanente, debido a que no le realizaron el trasplante de la arteria principal, en espera de que con la intervención hecha logre superar la debilidad de la aorta.

“Una situación de admirar fue la disposición del doctor Joseph S. Coselli, el cirujano que me operó, porque él rebajó parte de sus honorarios para que la clínica me internara, debido a que en ese momento no lográbamos juntar la cantidad de dinero completa y él con toda la disposición del caso aceptó llevar a cabo la cirugía, él y todo su equipo de trabajo, más de 6 médicos especialistas y enfermeras se portaron de manera muy humana”.

Retos por superar, metas por cumplir y una vida por delante, le esperan a Isaac Ochoa, a menos de dos meses de haberle ganado la carrera a un terrible síndrome que no conoce de colores, condiciones sociales o edades, el encuentro ahora es con la realidad, una realidad en la que hay que trabajar y que ahora es vista con mayor optimismo por su parte, ya que entender el valor de la vida fue uno de los mayores bienes que le dejó esta experiencia de vida.

GENTE CON CORAZÓN

“La verdad una de las mayores lecciones es saber que las personas, en este caso los laguneros, cuentan con una enorme voluntad de ayudar, ver personas que bajaban de un rancho con un bote de monedas que habían recolectado entre sus vecinos, hoy me hace pensar que a pesar de todas las dificultades por las que pasamos casi todos, hay mucha gente que tiene corazón acá, y eso sí que es un ejemplo”.

ISAAC OCHOA

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