
Marcelo Valdés y Fátima Zamora.
En pleno corazón de la ciudad, los comensales de un restaurante de comida oriental vivieron una experiencia única, el ronqueo del atún. Con curiosidad y asombro, observaron cómo los chefs fileteaban el atún de manera precisa y elegante, una técnica tradicional japonesa que combina destreza y arte. Mientras descubrían cada corte, los asistentes probaron bocados frescos y llenos de sabor, disfrutando de una conexión especial con la gastronomía del mar.
Entre risas, comentarios y el aroma que inundaba el lugar, la velada se convirtió en un momento para compartir, aprender y celebrar la buena comida en compañía. Sin duda, una experiencia que dejó sonrisas y recuerdos imborrables en cada mesa.