EDITORIAL Columnas editoriales Caricatura Editorial

Sequía y sobreexplotación del agua

Manuel Valencia Castro

Acabamos de conmemorar el Día Mundial del Agua, que como todos los años no hay nada que celebrar, no obstante, lo que sí podemos hacer es tomarle el pulso al estado actual de este importante líquido vital en torno al cual se estructura y funciona el sistema social y lo que esto significa en la calidad de vida de la población, el desempeño económico y la conservación de ecosistemas.

En este intento de revisar cómo anda la situación del agua en nuestro país, quizás logremos avanzar un poco más en lo que se propone en dicho importante Día Mundial del Agua: crear consciencia sobre los problemas relacionados con el agua. Y en esta tesitura, rápidamente podemos darnos cuenta que el principal problema relacionado con el agua que en este momento se presenta en la mayor parte del territorio nacional es la sequía.

Con anterioridad hemos comentado varios conceptos de sequía, pero por lo pronto nos quedaremos con la definición más básica que hace referencia a la sequía que se considera normal que ocurra en los meses de estiaje, que, por lo general abarca de octubre a mayo en nuestras zonas áridas y semiáridas, esto es, por lo general no hay precipitación pluvial en estos meses y cuando llega a ocurrir no rebasa el 10% del total anual. Esto ocasiona que en algunos sitios se presente el nivel más bajo o caudal mínimo de un río, de una laguna o de una presa.

La sequía estacional se termina teóricamente en junio, el mero día de San Juan, aunque este santo no siempre cumple y el periodo seco se continúa hasta que ocurran las primeras lluvias en cualquier mes del periodo estival o veraniego. No obstante, la variabilidad climática producida por el cambio climático ha introducido cambios que se expresan en ocurrencia de lluvias en épocas que antes no ocurrían, el año pasado por ejemplo llovió en marzo cerca de la influencia de San Isidro y en octubre, cerca del Cordonazo de San Francisco. Estas lluvias, aunque hubieran sido buenas en magnitud, no lo fueron, ocurrieron fuera de la época de crecimiento de la vegetación natural y seguramente del periodo de siembra, crecimiento y cosecha de los cultivos de temporal tales como el frijol y el maíz principalmente.

De acuerdo con lo anterior cuando llueve menos del 70% del promedio total anual durante el periodo de crecimiento de las plantas se dice que está ocurriendo una sequía. Lo cual significa un déficit en la disponibilidad de agua en un determinado lugar durante un periodo. Cuando el periodo seco del estiaje se prolonga y no llueve en los meses de verano, entonces se inicia primero un desabasto de agua que es el anuncio de los efectos catastróficos de las sequías prolongadas: pérdida de cultivos, bajísima producción de pastos o forraje para el pastoreo de ganado, el cual generalmente muere por efectos combinados de la inanición y la deshidratación. Cuando esto ocurre se dice que se ha presentado una sequía severa o grave.

Otros efectos se convierten en amenazas de un efecto dominó: Disminuye el almacenamiento en las presas, de acuerdo con reportes de monitoreos de presas llevados a cabo por la Comisión Nacional del Agua, alrededor de 76 presas se encuentran con, o por debajo, del 30% de su capacidad de almacenamiento. El sistema Cutzamala hoy tiene apenas 36% de su capacidad agravando aún más la crisis de la ciudad de México.

En nuestra Cuenca, La Presa Lázaro Cárdenas o Palmito, tenía 48% de su capacidad antes de que se abrieran las compuertas para iniciar con el riego de aniego de la presente temporada.

La baja disponibilidad de agua en las presas ha desencadenado un efecto dominó en todas las regiones donde escasea el agua, buscando el agua que falta en los sobreexplotados acuíferos subterráneos. Esto en la Comarca no es nuevo, la elevada demanda de agua del sector agropecuario ante una escasez ocasionada por la sequía siempre su respuesta fue aumentar aún más la extracción de agua de un acuífero que se encuentra en terapia intensiva desde hace rato, y, que en este momento va ser muy difícil que sobreviva a una mayor exigencia. Por eso es importante darse cuenta de la necesidad urgente de regular las extracciones de agua.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: salud Maternidad

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2285506

YouTube Facebook Twitter Instagram TikTok

elsiglo.mx