EDITORIAL Caricatura Editorial Columnas editoriales

Columnas

PANORAMA

¿CÓMO NACE LA CORRIENTE IZQUIERDA EN MÉXICO? (Parte 2)

RAÚL MUÑOZ DE LEÓN

Viene en seguida uno de los presidentes más populares y carismáticos: Adolfo López Mateos. Aunque da continuidad al estatismo como esquema de gobierno, diseña y dirige una política social más de izquierda. Tuvo que lidiar con Demetrio Vallejo, líder sindical ferrocarrilero, impulsado por el Partido Comunista Mexicano, por Valentín Campa, a quien encarceló en Lecumberri, por haber paralizado los ferrocarriles. Cuando los periodistas preguntaron a López Mateos sobre su postura, inteligentemente contestó: “mi gobierno es de izquierda, pero dentro de la Constitución”. Puso también en prisión al muralista David Alfaro Siqueiros por sus duras críticas al gobierno, pues era abiertamente de izquierda. Adolfo, el joven, abrió nuevas zonas para el reparto de tierras, crea el ISSSTE y nacionaliza la Comisión Federal de Electricidad. En su régimen se afianza más que nunca el sistema político mexicano con todos sus vicios, errores, aciertos y peculiaridades. Le sucede Gustavo Díaz Ordaz, político de mano dura, autoritario, a quien le tocó enfrentar un movimiento internacional de izquierda, que se originó en Francia y abruptamente se traslada a los espacios universitarios de México, en 1968, movimiento que tenía mucho de anárquico. Teniendo encima los Juegos Olímpicos, Díaz Ordaz se resiste a usar la fuerza para reprimir el movimiento estudiantil, pero con los ojos del mundo puestos en México, finalmente ordena represión contra los estudiantes. Paradójicamente así comienza la apertura política del país y el ascenso del populismo que causaría serios estragos en la economía. Llega Luis Echeverría a la presidencia. Cargando, quizás, en su conciencia, la coautoría del trágico dos de octubre, pues era responsable de la política interior del país como Secretario de Gobernación. Intentó, sin lograrlo, reconciliarse con el sector estudiantil, regalando camiones para viajes de estudio a las sociedades de alumnos de distintas universidades y abriendo espacios en la administración pública federal a los que fueron líderes en el movimiento del 68. La izquierda toma el control de las universidades públicas y avanza en el sector intelectual y en los medios de comunicación. En el período de Echeverría y como miembros aún del PRI, consolidan sus carreras políticas, quienes a la postre serían los líderes de la izquierda: Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo y Andrés Manuel López Obrador. Luis Echeverría promovió e impulsó a la izquierda mexicana. López Obrador ingresa a la Facultad de Cien- cias Políticas de la UNAM, en 1973, terminando la carrera mucho después de los cinco años reglamentarios porque dedicó su tiempo al activismo político, pero como distinguido cuadro priísta. A Cuauhtémoc, Echeverría lo hace senador de la República y a Muñoz Ledo nada menos que presidente nacional del PRI. Este presidente alentó a los grupos de izquierda, pero fueron coptados, y aquellos que se resistieron a incorporarse al PRI, fueron reprimidos, incluso violentamente. Designa como su sucesor a José López Portillo quien, para muchos politólogos y analistas, fue un desastroso e impopular presidente priísta, porque aprovechando el auge petrolero de su tiempo “le soltó la rienda al caballo del populismo”, lo que dio como resultado el desastre económico y la primera de las muchas crisis que vendrían en las décadas siguientes. Miguel de la Madrid, que le sucedió, dejó que las corrientes políticas de izquierda y de derecha, hicieran y deshicieran a su gusto; no se preocupó por alentarlas o rechazarlas. “Presidente gris”, lo llamarían sus detractores, tuvo suficientes dolores de cabeza con los efectos del sismo que sacudió a la Ciudad de México en septiembre de 1985. Con muchas dudas sobre su legitimidad, por haberse “caído el sistema” en las elecciones de 1988, asume la presidencia de la República Carlos Salinas de Gortari que promovió y patrocinó a la izquierda a través de una organización que primero se llamó Comité de Defensa Popular (CDP), y una política posteriormente se convirtió en el PT (Partido del Trabajo). Salinas desarrolló una política social de tendencia populista a través de un instrumento de manipulación política, los “tortibonos” y la s tiendas Diconsa, manifestaciones de su Programa Nacional de Solidaridad. Cuauhtémoc Cárdenas se retiró de la política activa. Creció y se formó dentro de un régimen al que después criticó y atacó. Su discurso estuvo basado siempre en la crítica al régimen priísta, del cual fue parte íntima. Tres veces se postuló como candidato, y en los debates no logró establecer diferencias esenciales entre el priísmo, la izquierda y la derecha panista. Decepcionado del sistema, renunció al PRI en 1988, junto con Muñoz Ledo, para fundar la corriente de izquierda que más tarde se convirtió en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), del cual hasta hace poco era considerado líder moral. Muy fracturado por conflictos inter nos entre sus dirigentes, dividido por las muchas corrientes que lo conforman, ha dejado de ser representante de la izquierda, para dar paso al Partido del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), propiedad de quien más tarde llegó a ser Presidente de México. [email protected]

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: columnas editoriales

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2285131

YouTube Facebook Twitter Instagram TikTok

elsiglo.mx