EDITORIAL Columnas editoriales Caricatura Editorial

Columnas

El ejército Mexicano

EL PROCESO CONTRA CRISTO (Parte 2)

DR. JESUS G. SOTOMAYOR GARZA

Encontrándose Jesús predicando el en templo, los Fariseos y Escribas procedieron a dar cumplimiento al acuerdo tenido en el Sanedrín. Para tal efecto lo cuestionaron de diversas formas y obtuvieron respuesta a sus planteamientos mediante parábolas magisteriales expresadas y con las cuales, quedaron en ridículo, fueron ellos mismos al no hacer caer en sus trampas al Maestro. Lo acontecido el domingo y Lunes de aquel mes de abril del año 30 de nuestra era, en gran parte dio lugar a que los sacerdotes que integraban el tribunal de Sanedrín aceleraran la aprehensión de Jesús, en virtud de ver en él un verdadero guía espiritual del pueblo judío, el cual según ellos, podría iniciar un levantamiento contra los romanos y además porque a través de sus prédicas le restaba prestigio y autoridad como maestros de la religión.

Los motivos por los que los miembros del Sanedrín intentaba aprehender y someter a juicio a Jesús, según se trataba de los Fariseos o Saduceos, eran lo siguientes: para los primeros consistían en que el maestro era infractor de la ley al violar los sábados y otras ceremonias sagradas; los señalaban también como blasfemo por pregonar que era el Hijo de Dios y predicar sin ser maestro en religión como ellos.

Por su parte, los Saduceos, que como es bien sabido tenían muy poco de religiosos pues más bien eran políticos y utilitaristas, venían en el Hijo de Hombre un latente peligro en sus relaciones con los romanos, puesto que según ellos Jesús predicaba un movimiento revolucionario que ponía en peligro a la nación judía. Además su actitud en el templo frente a los cambistas les había ocasionado cuantiosas pérdidas económicas, lo que constituían causas más que suficientes para estar en su contra. La decisión del supremo tribunal de los judíos, el Sanedrín, había sido determinada tres años antes como consecuencia del primer encuentro del galileo en el templo de Jerusalén, cuando por vez primera expulsara a los cambistas y a los que vendían animales destinados a ofrendas pascuales, pues éste era negocio de los Saduceos. Lo acontecido al inicio de la semana que narramos no trajo sino la confirmación de la decisión de tal tribunal, consecuentemente la suerte estaba echada. Para el Martes cuatro de abril del año de la crucifixión de Jesús de Nazareth, la decisión del supremo tribunal de los judíos era conocida por todos los que habitualmente asistían al gran templo de la Ciudad Santa de Jerusalén por tal motivo al parecer Jesús aquella mañana en dicho templo sin manifestación de los sumos Sacerdotes, dio lugar a que le reconocieran a su valor administrándosele aún más.

En la mañana de ese día en el interior del templo, el Maestro, como los días anteriores, principió a predicar cuando un grupo de jóvenes, al parecer estudiantes aspirantes a Escribas, le formuló una pregunta insidiosa, sobre si era justo dar tributo al César, con la intención de incriminarlo ante la justicia romana de contestarles en forma negativa, sin embargo la sagacidad del Maestro al contestarles que al César diera lo que es de él y a dios lo que le corresponde, dio lugar a que se retiraran en franca derrota y avergonzados. Al igual que los dos días precedentes, grupo de Fariseos y Saduceos continuaron presionando a Jesús con preguntas que llevaban implícitas la finalidad de que con alguna contestación errónea incurriera en alguna falta con contraviniera alguna norma jurídica o romana, para facilitar así aun más su aprehensión y enjuiciamiento. Sin embargo, como ya quedó asentado, debido a la sagacidad, talento y astucia del enviado de Dios, lejos de que lograran su objetivo, a cada contestación que les daba, el fracaso y la vergüenza se alzaban ante los miembros del Sanedrín. Entre los doce apóstoles que acompañaban al Maestro, solamente uno no era galileo, sino que era originario de Judea, y respondía al nombre de Judas Iscariote, quien según alguno de sus biógrafos, pertenecía a una secta política que promovía un levantamiento contra la denominación romana. Este personaje, como veremos más adelante, iría a representar uno de los principales papeles en la aprehensión y enjuiciamiento del Maestro de Galilea.

Leer más de EDITORIAL

Escrito en: columnas editoriales

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de EDITORIAL

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2285372

YouTube Facebook Twitter Instagram TikTok

elsiglo.mx