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LO IMPORTANTE SE HA VUELTO URGENTE

FLOR A. VARGAS CORTÉS

El jueves 23 de febrero, en la Ibero Torreón, se llevó a cabo una charla titulada "Las redes sociales: la nueva escuela".

Desearía que más personas se dieran la oportunidad de estar alerta para prevenir, o remediar lo más temprano posible, los efectos que tiene el uso sin medida de los dispositivos electrónicos.

Es una pandemia silenciosa la que se está gestando desde hace ya unos años y que, sorprendentemente, parece que no queremos (tal vez ya no podemos) hacer mucho al respecto y mejor encontramos justificaciones para no actuar.

¿Cuántos nos hemos percatado que nuestra memoria y la de nuestros hijos retiene menos cosas? ¿Cuántos ya no tenemos la tolerancia de antes? Mientras nos entretenemos viendo en la pantalla cosas que nos desconectan del aquí y el ahora, se va el tiempo y la vida con ello.

Si la adicción a las pantallas se midiera como se miden otras, es decir, alteraciones físicas, pérdida de facultades y hasta de la vida, creo que no dudaríamos en limitar su uso. Incluso, dudo que hubiera padres que, a sabiendas de las posibles consecuencias, compraran un celular a sus hijos y se los darían para que lo usaran de manera indiscriminada.

¿A qué edad comenzamos a pasar el tiempo viendo dispositivos móviles? ¿a qué edad se lo hemos permitido a nuestros hijos? ¿cuánto tiempo, diariamente, estamos enganchados?

Y si en lugar de pantallas fuera una droga, ¿a qué edad se la daríamos a los hijos? ¿pensaríamos lo mismo en relación a la frecuencia con la que usamos los móviles? Ciertamente un celular, tablet o computadora es una herramienta que utilizamos para trabajos y tareas, sin embargo, ese no es ni el único ni el principal uso que le damos, es más, posiblemente hay jóvenes y niños que no usan la función de telefonía de sus móviles.

Existe ya mucha información que aborda las consecuencias del uso desmedido de las pantallas y que son todavía peores entre más jóvenes se comience.

Si esto ya nos está trayendo problemas de concentración (por la hiperestimulación y los hábitos poco saludables respecto al sueño y la alimentación) ¿por qué nos sorprende que en las escuelas prohíban el uso de los celulares u otros dispositivos? ¿Verdaderamente nuestros hijos usan el celular, preponderantemente, para cuestiones académicas? ¿Será que tienen la suficiente autorregulación para gestionar el uso del aparato? Y es una lástima, porque su utilidad como herramienta para aprender es innegable, cuando se hace adecuadamente y bajo supervisión.

Hoy más niños y jóvenes no saben labores elementales de supervivencia (cocinar, lavar, etc.), pero pasan horas enajenados, ansiosos para obtener el siguiente "pase" o "shot" que los mantenga en paz, sin importar ir perdiendo la posibilidad de crecer sanamente. Y todo ocurre frente a nuestros ojos y siendo nosotros los "puchadores".

Si ponernos un límite y respetarlo nos cuesta trabajo, difícilmente un cerebro inmaduro podrá hacerlo y las alteraciones neuronales pueden ser irremediables.

La siguiente charla abordará el uso de las redes sociales bajo el enfoque de las neurociencias. Están todos invitados.

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