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Recuerdos del ayer

El 'Estadio Carrizo'

SERGIO LUIS ROSAS

Así se llamó originalmente al estadio Rosa Laguna, ahora estadio Gómez Palacio, inaugurado el 30 de noviembre de 1937, conocido también como estadio del Kilómetro 1140 porque la vía del antiguo Ferrocarril Central tiene esa distancia de la ciudad de México al lugar donde estaban las bombas que abastecían de agua a las locomotoras.

Se cuenta que al lado del cruce de la vía férrea con la desaparecida carretera del Auto Club Laguna, ahora bulevar Miguel Alemán, nació este campo de beisbol, a un lado de donde actualmente está una conocida empresa.

El día de la inauguración del estadio del Kilómetro 1140 lanzó la primera bola el Gral. Miguel Enríquez Guzmán, en ese entonces jefe de operaciones militares en el Estado de Durango, y recibió el lanzamiento el coronel Enrique Calderón, gobernador de la entidad en ese entonces.

Este parque de beisbol fue construido a iniciativa de varios aficionados al Rey de los Deportes de ese entonces, encabezado por J. Guadalupe Bernal, quien con la ayuda de don Roberto Fernández Vitela y del Gral. Carlos Real, exgobernador de Durango, consiguieron que la Sra. María Luján viuda de Terrazas, propietaria del terreno en donde se construyó el estadio, lo regalara al Ayuntamiento gomezpalatino.

Los aficionados de antaño se dieron a la tarea de emparejar el terreno, acarreando para ello carretillas de arena desde el Río Nazas, según lo contó en una ocasión Jesús Ibarra Rayas (QEPD), quien junto con su hermano Natividad participaron en esta tarea. En primer término se trazó el diamante.

El músico y director de orquesta Enrique Unzueta logró que la desaparecida Compañía Industrial Jabonera "La Esperanza'', que en ese entonces estaba en huelga, construyera por su cuenta la barda de adobes que rodeaba el campo y la puerta de hierro forjado de la entrada principal.

Un grupo de personas, encabezado por don Roberto Fernández Vitela, Francisco Zarzosa López, Florencio Ramírez y Francisco Torres Cardona, lograron reunir fondos para levantar unas cuantas gradas de madera, parecidas a las de los circos. Les pusieron techos de carrizo, los cuales fueron acarreados de las márgenes del Río Nazas.

Se empezaron a celebrar partidos de beisbol y el campo fue bautizado por la gente como "Estadio Carrizo''. Los gomezpalatinos de antaño cuentan que un día pasó el gobernador Enrique Calderón por la desaparecida carretera del Auto Club Laguna (hoy bulevar Miguel Alemán) y vio el campo de beisbol con sus techos de carrizo, comentado a sus acompañantes que esos techos afectaban la imagen del parque y había que hacer algo para mejorarla.

El gobernante mandó llamar a don Roberto Fernández Vitela y le ofreció la madera necesaria para levantar techos y gradas, quitando las que estaban. Una vez que se hicieron los cálculos de la madera que necesitaban para remodelarlo se informó al gobernante Enrique Calderón. Días después llegaron cuatro góndolas cargadas de madera, las cuales fueron puestas a disposición de los deportistas gomezpalatinos.

Lo difícil vino en seguida, había que reunir dinero para llevar a cabo la obra, siendo entonces cuando los aficionados organizaron bailes dominicales en Ciudad Lerdo, en donde estaba la Estación de Cambio del tranvía y había una pista de patinar. Los bailes pro remodelación del "Estadio Carrizo'' eran amenizados por las inolvidables orquestas de Enrique Unzueta y "Cuco'' Mesta, quienes se alternaban cada domingo.

En ese entonces los trabajadores de la Compañía Industrial Jabonera La Esperanza estaban en huelga y recibían salario de una de las partes de la empresa, ésta y el Sindicato de Jaboneros dieron permiso a que los obreros que quisieran ayudar a levantar la barda lo hicieran.

Alrededor de 200 jaboneros se presentaban a diario a trabajar bajo las órdenes del maestro carpintero Emilio Garza, siendo así como el "Estadio Carrizo'' mejoró su imagen de manera notable.

Con el paso de los años ha ido mejorando sus instalaciones este histórico parque de beisbol, que en 1977 intentaron adaptarlo como campo de futbol para traer una franquicia de Primera División "A'' durante la administración municipal de Rafael Villegas Atollini, pero de inmediato hubo una protesta generalizada por parte de diferentes Ligas de Beisbol.

Un buen día se aparecieron en el Auditorio Benito Juárez varios equipos de beisbol de la categoría Infantil debidamente uniformados, incluso practicaron dentro del recinto Municipal, para protestar por la iniciativa en mención.

La manifestación de los pequeños peloteros obligó a los integrantes del Cabildo a dar marcha atrás en la concesión del Comodato que pretendían autorizar para favorecer a un grupo de exalumnos de la Universidad Autónoma de Guadalajara (U. A de G) residentes de la Comarca, quienes pretendían traer una franquicia de Primera División "A'' al entonces llamado Estadio Rosa Laguna.

Posteriormente, en el 2003 hubo la intentona de que el desaparecido equipo Atlético Lagunero de Segunda División jugara en ese estadio, pero tampoco prosperó. 

Su historia de 85 años es también parte importante de la Liga Mexicana de Beisbol, pues albergó al Unión Laguna cuando regresó en 1970 al máximo circuito de la pelota mexicana después de 17 años de ausencia.

El equipo Unión Laguna jugó durante cinco años en este acogedor parque de beisbol, hasta que el empresario Juan Abusaid decidió llevarse a la Escuadra Guinda en 1975 al estadio Mecano, ubicado frente al estadio Corona, ambos inmuebles ya desaparecidos.

El estadio Rosa Laguna fue también casa de los desaparecidos Halcones de Gómez Palacio de la desaparecida ANABE (Asociación Nacional de Beisbol) de 1980 a 1984.

Su historia de 85 años registra datos importantes, como el haber sido sede del XLI Juego de Estrellas de la LMB celebrado el tres de julio de 1974 en el entonces estadio Rosa Laguna.

A partir de 1999 cambió su nombre a estadio Gómez Palacio a iniciativa del Alcalde en turno, quien tuvo la peregrina idea de cambiarlo para darle identidad al Municipio a su cargo, como también lo hizo con el Club Campestre Lagunero, sin hacer un consenso entre los aficionados al beisbol.  

¡Hasta el próximo miércoles!

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