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Recuerdos del Ayer: Estadio Nonagenario

SERGIO ROSAS

El próximo 15 de septiembre se cumplirán 90 años de la inauguración del Estadio de la Revolución, que formó parte de las fiestas del 25 Aniversario de Torreón como Ciudad. La noche del 15 de septiembre de 1932 Torreón se vistió de gala y sus habitantes de aquel entonces fueron testigos de la apertura de este histórico parque de béisbol, el más antiguo de México y el primero en contar con sistema de alumbrado para celebrar juegos nocturnos.

Esta magna obra fue realizada durante la administración estatal de don Nazario Silvestre Ortiz Garza (18931991), quien antes de ser Gobernador de Coahuila de 1929 a 1933, había sido Presidente Municipal de Torreón de 1927 a 1928, ciudad a la que había llegado en 1918 para abrir una oficina de cambio de valores y de comercio de cereales al mayoreo, estableciendo residencia en avenida Morelos entre calles Ramos Arizpe y Juan Antonio de la Fuente.

Don Nazario S. Ortiz Garza era estudiante del Ateneo Fuente de Saltillo y tuvo necesidad de abandonar sus estudios en 1907 para trabajar en la Casa Dámaso Rodríguez e hijo. En 1914 constituyó la Sociedad Guerra y Ortiz Garza. En 1915 se integró sin grado a las fuerzas revolucionarias del Gral. Francisco Murguía en la ciudad de Guadalajara. En 1917 fue nombrado proveedor de los trenes militares de dicho general en Chihuahua.

Fue ese año cuando conoció en esa capital de Estado a don Antonio de Juambelz y Bracho, director Emérito de El Siglo de Torreón, con quien llevó una gran amistad a lo largo de los años. El día que falleció don Nazario, el diez de octubre de 1991, a la edad de 98 años, me tocó entrevistar a don Antonio de Juambelz en su domicilio particular, quien se mostró consternado por el fallecimiento “de quien más que un amigo, fue un hermano, pues cuando llegué a Torreón en 1922 fui recibido en su casa de avenida Morelos y tratado como un miembro más de la familia Ortiz Garza’’, manifestó esa noche Don Antonio entre llanto y tristeza por la muerte de su gran amigo.

Don Nazario, a quien tuve la oportunidad de entrevistar en julio de 1988 en el aeropuerto privado de Torreón al momento de descender de la escalinata del avión de El Universal, durante la entrevista hizo un recuento de su trayectoria política y obras realizadas, desde sus inicios como Primer Regidor en Torreón en 1921 hasta Secretario de Agricultura en el sexenio del Presidente Miguel Alemán Valdez (1946-1952). Evocó también su infancia y juventud en el barrio de la Plaza Rodríguez en su natal Saltillo.

Una de las obras más importantes realizadas en la ciudad de Torreón fue la construcción del Estadio de la Revolución, obra que encargó al destacado Ing. Zeferino Domínguez, quien se inclinó por el Art Decó para el diseño de los tres relieves de la fachada principal con varios episodios de la Revolución Mexicana y destacó el liderazgo de Don Venustiano Carranza.

Cuatro banderas de México adornan sus columnas y en la parte posterior hay seis medallones con los rostros de Don Francisco I. Madero, Gral. Álvaro Obregón, Aquiles Serdán, Gral. Plutarco Elías Calles, Don Venustiano Carranza y el Gral. Félix U. Gómez.

Don Nazario S. Ortiz Garza le dio el nombre de Estadio de la Revolución para honrar a este movimiento armado y a Torreón que fue uno de sus escenarios más importantes.

En 1982, cuando se iban a cumplir 50 años de la inauguración de este histórico inmueble, una comisión de beisbolistas laguneros, encabezada por Panchito Hernández Rosales, patrocinador del equipo Laboratorio Diesel de la Liga Lagunera y presidente del desaparecido Club Halcones del Unión Laguna de la ANABE, viajaron a la Ciudad de México para comentarle que pretendían que el Estadio de la Revolución llevara su nombre en reconocimiento por haberlo construido.

Don Nazario S. Ortiz Garza se negó rotundamente a aceptar el cambio de nombre, porque para él era más importante el significado de la Revolución Mexicana que su nombre. Les agradeció su visita, pero sobre cualquier propuesta estaba su fidelidad a la primer Revolución del Siglo XX, que orgullosamente fue la mexicana.

El Estadio de la Revolución de Torreón fue construido para jugar béisbol y contaba inicialmente con pista de atletismo. Su existencia fue fundamental para que en 1940 se formara el histórico Unión Laguna de Torreón de la Liga Mexicana de Béisbol, con el que inició la pasión por el Rey de los Deportes en la Comarca, aún vigente.

Una gran euforia se vivió en las décadas de los años cuarenta y cincuenta con el Unión Laguna Campeón en 1942 al mando del “Maestro’’ Martín Dihigo y en 1950 con el lagunero “Memo’’ Garibay, sus dos únicos títulos que ha ganado, en cuya conquista participaron peloteros laguneros que hicieron historia en el béisbol mexicano y son miembros del Salón de la Fama.

Su historia en la Liga Mexicana de Béisbol consta de varias etapas, el Unión Laguna de 1940 a 1953. Después de 17 años de ausencia regresa en 1970 y permanece hasta 1981. Tras una ausencia de tres temporadas vuelve en 1985 y se mantiene vigente hasta la fecha con el gran apoyo de su afición, que le ha sido siempre fiel.

El Estadio de la Revolución cumplirá 90 años de vida el próximo 15 de septiembre, forma parte importante de la historia deportiva de Torreón y de la Liga Mexicana de Béisbol.

POSDATA

Gran consternación causó entre los laguneros el sensible fallecimiento del Dr. Manuel Terán Lira, médico de profesión, historiador por vocación y amante del ciclismo, quien desde mediados de los años sesentas se dedicó en cuerpo y alma a rescatar y difundir la historia de Torreón a través de sus libros, artículos periodísticos y programas de televisión. Su estilo para narrar y sus frases quedaron grabadas para siempre en la memoria colectiva de los laguneros, quienes extrañarán sus Crónicas de La Laguna. ¡Descanse en Paz!

¡Hasta el próximo miércoles!

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