EDITORIAL

Satiricosas

Por fin recuperamos nuestro petróleo

MANÚ DORNBIERER

Carlos Salinas de Gortari, alumno de la universidad de Oxford, fue el que prohibió construir refinerías modernas en México y ordenó (a Fox, Calderón y anexas) cerrar las antiguas, aunque estaban dando aún buen resultado buen resultado. La operación fue en beneficio del neoliberalismo al que se vendió el citado Salinas de Gortari.

¡Hoy compró Pemex a la Shell la parte minoritaria de la refinería de petróleo de Deer Park en Texas! Es una refinería de petróleo ubicada en EUA, en el Canal de Navegación de Houston. Data de 1929, según wikipedia. Con México operaba desde 1993, pero nuestro país era el socio minoritariocon el 49.5 % Pemex y 50.5% la Shell Oil Company. La había tostoneado de esa manera el espurio presidente Carlos Salinas de Gortari por un poco menos de la mitad del precio, lo que significaba que Pemex no era el que mandaba ni el que recibía el beneficio si no el que solo reinvertía dinero en la compañía.

2022 es comparable en menor escala a 1938 cuando el general Cárdenas recuperó el petróleo de México de manos de empresas extranjeras.

Pero todavía hay mucho que decir sobre los que arruinaron a Pemex por ejemplo el presidente López Portillo, que por cierto fue muy amable conmigo pero que traicionó al que había resucitado a Pemex el ingeniero petrolero del Politécnico, que en 4 años subió la producción petrolera de nuestro país del puesto 18º de los países ricos en petróleo al 4º lugar.

NO OLVIDEMOS A GRANDES 'OLVIDADOS'

Un periodista: La mejor descripción de la obra de Jorge Díaz Serrano, director de Petróleos Mexicanos - de diciembre de 1976 a junio de 1981- provino de un periodista que no era su amigo, Fausto Fernández Ponte (1936-2010). Al percatarse de la maligna estrategia del Neoliberalismo de desacreditar a PEMEX en 1981, cuyo objetivo era que el gobierno renunciara a la compañía, escribió:

"Nuestro país en ese momento había iniciado un programa petrolero y petroquímico exitoso. Se habían inaugurado las refinerías de Salina Cruz y Tula, lo que nos permitiría ser exportadores de petrolíferos y petroquímicos, además de que iniciaba la gran producción de petróleo crudo en Cantarell, lo cual nos colocaba como un jugador importante en el ámbito petrolero mundial. En petroquímica habíamos pasado de una producción de 3 millones de toneladas a 10 millones y se estaban instalando 12 plantas más que nos permitirían una producción aproximada de 20 millones de toneladas. "Cangrejera' y 'Pajaritos' eran los complejos petroquímicos más grandes del mundo, con alta tecnología, diseñados y construidos por mexicanos auxiliados por el Instituto Mexicano del Petróleo. Nada se descuidaba. En el sector eléctrico se había terminado el sistema hidroeléctrico de Chicoasén entre otros y contábamos con las termoeléctricas de Tula y Salamanca, mismas que se instalaron junto a las modernas refinerías. Y contábamos además con la Industria Petroquímica privada que se desarrollaba al mismo ritmo que la industria paraestatal. No había conflicto y crecíamos en ese momento a un 6 % de Producto Interno Bruto, PIB, acumulado, a pesar de un crecimiento demográfico cercano al 3 %".

Pero parece que está prohibido en México mencionar siquiera él nombre del ingeniero Jorge Díaz Serrano. O qué ¿el presidente AMLO no sabe para quien fueron los 35 millones de dólares de mordida que le dieron a las hermanas del presidente JLP por los barcos Abkatun y Cantarell?

En tal caso se le debe el "olvido" a un tipo de nombre Oteyza (1942) que López Portillo nombró secretario de Energía y le dio prioridad sobre el director de Pemex. El primer acto de este cretino fue oponerse a Díaz Serrano, que sin pedirle permiso en tan delicado momento, decidió bajar el precio del petróleo como lo estaban haciendo los otros países. Para hacer valer su "importancia" de secretario de energía, Oteyza se negó y México perdió muchos clientes y millones de dólares en ese mismo instante. López Portillo tontamente sostuvo al "gachupin, de marras" y el que pagó el pato fue Díaz Serrano. Además de acusarlo de haber recibido las mordidas que en realidad recibieron otras, no entendió JLP el daño de miles de millones al país que significó no bajar el precio del petróleo en esa circunstancia.

Honor a quien honor merece, aunque los unos y los otros estén muertos. JLP y La Madrid no merecen el silencio con el que se les cobija.

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