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Música en un suspiro

Franz Joseph Haydn…, porque dos cabezas piensan más que una

MIGUEL ÁNGEL GARCÍA.-

Haydn es reconocido sin duda por ser el padre de la sinfonía, además de haber jugado un importante rol en el desarrollo del cuarteto de cuerda. Fue sin duda el músico mejor pagado en la segunda mitad del siglo XVIII y ello obedecía a dos causas fundamentales. En primer lugar, su talento y destreza incuestionables. En segundo lugar, el haber sido prácticamente recluido en el Palacio de la Familia Esterházy bajo las órdenes del príncipe Nikolaus. El haberse mantenido aislado lo obligó, de alguna manera, a ser necesariamente creativo y original, pues estaba libre de toda influencia y tendencia del exterior.

Haydn moriría a los 77 años en mayo de 1809. No eran momentos estables para Viena en el momento de su fallecimiento, pues las tropas de Napoleón azoraban y ocupaban la ciudad. Por ello sólo se pudo organizar un modesto funeral en la parroquia de Gumpendorf, para después enterrarle en el cementerio Hundsturm.

Momentos después, dos individuos entran a la necrópolis sobornando al sepulturero para poder así exhumar el cuerpo de Haydn y cortarle la cabeza. Estos tipos respondían a los nombres de Johann Nepomuk Peter, gobernador de la prisión local y Carl Rosenbaum, exsecretario de la familia Esterházy. La razón del hurto es que ambos ladrones estaban muy motivados e interesados en la hoy pseudociencia llamada Frenología. Esta era una antigua teoría científica, que podía determinar la inteligencia, el carácter y los rasgos de la personalidad, basándose en la forma del cráneo, cabeza y extremidades.

En aquel entonces, el médico vienes Franz Joseph Gall establecía que las facultades psíquicas residían en un lugar específico del cerebro humano. En pocas palabras, la frenología asumía que era posible localizar el lugar donde residía la inteligencia para poder así medirla de alguna manera, así como establecer las características de la personalidad. Así, los frenólogos de ese tiempo realizaban estudios sobre grandes genios en diferentes ámbitos. De hecho, el cuerpo de Beethoven fue estudiado 18 años más tarde.

Pero, regresemos al caso de la cabeza de Haydn. Ésta fue robada por el sepulturero de nombre Jakob Demuth. Como era de esperarse, ya estaba en estado de descomposición, lo cual generó que Rosenbaum vomitara escandalosamente al recibirla para realizar la disección. Después de analizar el cerebro de Haydn, se determinó que el sitio donde radicaba el talento musical estaba "plenamente desarrollado". Johann Nepomuk Peter guardó por 10 años el cerebro del compositor en una bella caja junto a otros cerebros de gente ilustre, dentro de una colección muy sui generis. Pero la historia no paró ahí.

Para 1820 el ex patrón de Haydn, el príncipe Nikolaus Esterhazy II, pidió trasladar el cuerpo de Haydn a la sede familiar en Eisenstadt. Para su sorpresa no estaba la cabeza. Inmediatamente dedujo que su secretario Rosenbaum era el responsable de ese hecho tan atroz. Después de hostigar fuertemente a Rosenbaum, el príncipe logró obtener el cráneo de manos de su secretario, pero habilidosamente éste entregó uno diferente.

A la muerte de Rosenbaum, el cráneo paso de mano en mano por diferentes médicos e investigadores, hasta parar en la Gesellschaft der Musikfreunde de Viena, es decir en la Sociedad de Amigos de la Música. En manos del musicólogo Karl Geiringer, el cráneo de Haydn era presumido y mostrado a los visitantes con orgullo. Sin embargo, ya para 1932, el Príncipe Paul Esterházy, descendiente directo de Nikolaus, mandó construir una tumba de mármol en la Bergkirche, iglesia donde se estrenaron muchas de las obras sacras de Haydn. El príncipe estaba deseoso de unificar los restos del compositor.

Después de engorrosos trámites burocráticos, en 1954, en medio de una magnánime ceremonia se concluía la ceremonia luctuosa de cuerpo presente…y completo con un retraso de 145 años. Pero la historia no termina aún. Resulta que el cráneo fue colocado con el esqueleto, pero por alguna razón, el cráneo sustituto no fue removido, por lo que hoy día la tumba de Haydn contiene un esqueleto con dos cráneos.

Moraleja: Si usted es muy inteligente no vaya a perder la cabeza, aunque dos cabezas piensen más que una…en un suspiro.

Escrito en: Música en un suspiro Haydn, estaba, cráneo, príncipe

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