EDITORIAL

Columna

Mirador

ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)

A este hombre la vida le queda grande.

Hubo un tiempo -¡tanto tiempo hace!- en que la vida le quedaba bien, a la medida. Eso era porque tenía sueños y vivía para realizarlos. Sufrió un fracaso, sin embargo, y se desanimó. Dejó de soñar; dejó de esforzarse en realizar sus sueños, y por tanto dejó de vivir.

Ahora ya no vive.

Sobrevive, nada más.

Por eso la vida le queda grande.

Yo lo incito a soñar, pero no sueña.

Yo lo incito a esforzarse, pero no se esfuerza.

Yo lo incito a vivir, pero no vive.

Debería llevar una lápida consigo: "Aquí yace.".

Muchos que han muerto siguen vivos en el recuerdo.

Muchos que parecen vivir han muerto ya.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: Mirador vida, incito, queda, tiempo

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de EDITORIAL

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas