EDITORIAL

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Mirador

ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)

SI SUPIERAS LO TRISTE QUE ESTOY TE ENTRISTECERÍAS TAMBIÉN.

He aquí que los incendios forestales han arrasado cientos de hectáreas de bosque en las montañas cercanas a mi ciudad, Saltillo.

No recuerdo siniestros de magnitud igual. El humo ha ensombrecido el claro cielo, y sobre casas y calles cae ceniza.

Arde el cañón de San Lorenzo en la sierra de Zapalinamé, paraje de belleza inmarcesible, y los habitantes de un poblado de bello nombre, Sierra Hermosa, debieron ser evacuados de sus casas para evitar mayores desgracias.

Los encargados de proteger ese valioso patrimonio, el del bosque y la fauna que lo habita, luchan denodadamente para apagar los fuegos que el viento ha avivado. Todos los recursos han sido puestos en práctica a fin de combatir las llamas. Los incendios no se acaban. Las lluvias de mayo llegaron ya, pero en varias partes estos infiernos siguen.

Estoy triste,

Si supieras lo triste que estoy te entristecerías también.

¡Hasta mañana!...

Escrito en: Mirador casas, incendios, bosque, proteger

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