Coahuila

Día de las Madres

Madre incondicional: historia de Gloria

Una de las actividades que disfruta mucho es estar con sus nietos

Foto: ISABEL AMPUDIA / EL SIGLO COAHUILA

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ISABEL AMPUDIA

"Desde el primer minuto en que te conviertes en madre, ya nada es igual", comenta Gloria, quien a sus 70 años de edad, aún no puede dejar de preocuparse por sus hijos a pesar de verlos ya realizados como profesionistas y padres de familia.

“Tengo dos hijos, Gloria y Pablo, cuando tuve al primero tuve miedo, sin embargo poco a poco se me fue quitando, tenía que sacarlos adelante, a pesar de que cuentas con el apoyo de tu esposo, siempre todo el peso cae en la mujer, quizás por el instinto de protección que tenemos por naturaleza”, sostuvo.

Aún recuerda como los primeros años fue algo complicado, trabajar y ser mamá al mismo tiempo no es fácil, ella es enfermera, un trabajo que a pesar de darle muchas satisfacciones también suele ser pesado, pero cuando llegas a casa todo eso se olvida, pues hay que atender a los pequeños.

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Foto: ISABEL AMPUDIA / EL SIGLO COAHUILA

Levantarte temprano para alistarlos para que vayan a la escuela, preparar uniformes y lunch, eran parte de su rutina, por las tardes hacer de comer, ayudar con las tareas e ir por cosas a la papelería, se escucha fácil, pero resulta ser algo cansado cuando mezclas las labores de tu profesión y ama de casa.

“Llegue a desvelarme hasta las cuatro de la mañana porque había que hacerles disfraces para algún evento de la escuela o ayudar con algún trabajo que les habían pedido, y aunque la mayoría de las veces se quedaban dormidos, yo no lo hacía hasta que no terminaba”, recordó.

Cuando crecen, uno como madre piensa que las cosas serán distintas, pero no es así, los hijos ya crecieron y su rutina es otra, entre ellas las fiestas con los amigos, no podía dormir hasta que ellos no llegaban, pues por muy grandes que estén, como mamá jamás dejas de preocuparte por ellos.

Preocupación por un examen, por un trabajo difícil pendiente que entregar, y hasta cuestiones sentimentales, son sentimientos que solía compartir con sus hijos, pues por grandes que estuvieran, sentir el apoyo incondicional de mamá, siempre fue primordial.

“Con los hijos pasas de todo, a veces te aman y a veces te odian, y más cuando son adolescentes, uno no nace sabiendo como ser madre, ni hay una escuela, haces lo mejor que puedes por ellos, pero a pesar de los altibajos, de lo difícil que pueda resultar una situación, ellos saben que siempre cuentan conmigo, pues uno como mamá, cuando se trata de los hijos, no conoce los rencores”, señaló.

Tras reflexionar, dijo que cada quien cosecha lo que siembra, pues en la actualidad, ella ya es una persona pensionada, sus hijos ya están casados, tiene tres nietos, y a pesar de que cada quien ya hizo su vida, la soledad no le pesa.

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Foto: ISABEL AMPUDIA / EL SIGLO COAHUILA

“Me divorcie hace muchos años, así que vivo sola, mi rutina es despertar, desayunar tranquilamente, hacer tranquilamente las labores de casa, de comer, este es mi momento y lo disfruto mucho”, afirmó.

Y es que llegó la hora de consentir a mamá, pues a diario le llaman sus hijos, cuando requiere de ir al médico siempre la acompañan, surtir la despensa, e incluso se dan sus tiempos para llevarla a tomar un café, algo que hasta la fecha disfruta mucho.

Una de las actividades que disfruta mucho es estar con sus nietos, a quienes disfruta darles de contrabando golosinas y consentirlos, cuidarlos cuando así se requiere y si, burlarse de sus hijos cuando le comentan algunas situaciones en las que no saben qué hacer, pues fue en su infancia cuando hicieron ellos lo mismo, y de inmediato corren por un consejo de mamá.

“Creo que no lo hice tan mal, hasta ahora mis hijos siempre recurren a mí, así se trate de una buena o mala situación, ellos saben que siempre tengo tiempo para escucharlos, aconsejarlos e incluso abrazarlos cuando algo salió mal, jamás volví a dormir como cuando era soltera, pues una nunca deja de ser mamá, si ellos están bien yo también lo estoy, pero si no lo están, me mortifico junto con ellos, y aunque a veces no está en mis manos resolver su situación, saben que siempre cuentan conmigo para todo”, concluyó.

Escrito en: 10 de mayo día de la madre pues, siempre, hijos, pesar

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