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Fernando Moreno

Fernando Moreno, hacer cine desde la crítica

Su filosofía audiovisual se ha forjado desde que comenzó a consumir el arte

(GIFF)

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SAÚL RODRÍGUEZ

“Mi único súper poder es ver películas”, comenta el crítico de cine Fernando Moreno, durante un taller impartido en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato, en la edición 25 del Guanajuato International Film Festival (GIFF). Su filosofía audiovisual se ha forjado desde que comenzó a consumir el arte cinematográfico cuando tenía apenas 14 años de edad. Recuerda que acudía a los cines de Ciudad de México, donde perseguía las promociones de dos por uno. Así salía de una sala y entraba a otra. Su ojos consumieron imágenes, pero nunca se han saciado.

El cine nació desde la curiosidad de la ciencia por fabricar y proyectar imágenes. Este invento pronto se alojó en el arte, por su capacidad de expresión y la profundidad con la que llegó al público. A casi dos siglos de su origen, su muerte se ha vaticinado en diversas ocasiones: cuando llegó el cine sonoro, cuando apareció la televisión, cuando la tecnología comenzó a cambiar, cuando la animación llegó a las pantallas, cuando nacieron las plataformas digitales, cuando la última pandemia global azotó a la industria. Todas, absolutamente todas, fueron falsas alarmas; el cine continúa con vida.

“Los cambios de paradigma tecnológico asustan mucho. La gente se siente como muy segura con el cine silente, primero, y de repente: ‘¡No! ¿Pero cómo el sonido? No me lo creo, no parece su voz’. Empezó a importar el tipo de voz y la entonación que tenían los actores y las actrices, cuando antes eso no tenía ninguna relevancia. Creo que asustan los cambios, a la gente le asustan los cambios en general y el cambio de paradigma tecnológico, en ese sentido, se torna como cosas que han cimbrado y sacudido, pero no han conseguido que desaparezca”.

El papel de la crítica

La crítica cinematográfica ha acompañado al séptimo arte en todos sus momentos de cambios. Es un campo necesario para ligar al público hacia el producto en pantalla. Fernando Moreno ha ejercido su oficio desde hace dos décadas acudiendo, tanto a los festivales más importantes de México, como a los internacionales. Rememora su primera vez en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián (España), certamen al que tuvo que acudir con su propio dinero. No obstante, ese trabajo constante le ha abierto puertas en otros encuentros como la Berlinale (Alemania).

“Fundamentalmente, el crítico de cine debe existir para que la gente pueda encontrar determinada guía alrededor de lo que va a ver y a consumir en una sala de cine. Desde luego que existe este prejuicio y esta idea del crítico pretencioso, al que no le gusta nada: ‘Si eres o vas a ser crítico de cine, no tiene que gustarte nada’. Insisto, yo estoy en el otro extremo, soy todo lo contrario. ¿Un crítico al que no le gusta nada? Qué flojera. A mí que el crítico me diga que sí le gusta, por qué le parecería relevante que yo vea esa película. Creo que el papel de los críticos tendría que reivindicarse y defenderse desde el lado contrario de este prejuicio, para decir: ‘Él es quien me dice qué vale la pena ir a ver y es al que le entusiasma ver películas’. La verdad a mí me da mucha flojera alguien que me va a hablar de qué no, en lugar de qué sí”.

Moreno tiene entre su aprendizaje las lecturas de críticos como Leonardo García Tsao, Nelson Carro, Susana López Aranda, Ángel Fernández Santos, Tomás Pérez Turrent, Rafael Aviña, pues algunos de ellos escribían en la revista Dicine, misma que Fernando solía leer en los años ochenta de manera cotidiana. Tanto bagaje absorbido desemboca en una idea: al igual que un set, la crítica es otro lugar desde el que se puede hacer cine.

“Una de las cosas más importantes de las películas, es que la gente las vea. Hay un dicho que reza: ‘No hay peor película que la que no se ve’. Y yo creo que los críticos deberían ser promotores del cine, divulgadores cinematográficos y entender su papel como quien va a acercar, desde su óptica, su perspectiva, desde su análisis, lo verdaderamente importante de lo que está pasando y produciendo ahora, con el gran público. Que las películas sean vistas por la mayor cantidad de gente, pero sólo las películas que sean relevantes y que están hablando de lo que nos está pasando ahora. Al final el cine también es un reflejo de la realidad que vivimos, es un espejo y un retrato. En esa lógica, además de acercar, el papel de los críticos es escribir el cine que estamos produciendo y que está reflejando la época en la que estamos viviendo”. 

Escrito en: Guanajuato International Film Festival GIFF Fernando Moreno cine, crítico, críticos, Fernando

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