EDITORIAL

Diálogo

Deseducar

YAMIL DARWICH

En esta entrega, lo invito a que reflexionemos sobre la importancia de la educación; empiezo por compartirle algunos de los miles de pensamientos -en defensa del acto de enseñar- pronunciados por personajes que han dejado profundas huellas con sus enseñanzas.

Pitágoras, filósofo griego de enorme influencia decía: 'Enseña a los niños, y no será necesario castigar a los hombres'. Él, se refería a la importancia de enseñarles a ser responsables al vivir en sociedad.

John Dewey, filósofo, pedagogo y psicólogo -1859 - 1952- escribió: "el alumno es un sujeto activo, y es tarea del docente generar entornos estimulantes para desarrollar y orientar esta capacidad de actuar"; también sentenció: 'La educación no es la preparación para la vida. La educación es la vida en sí misma'.

A los espirituales, les comparto lo predicado por Mahatma Gandhi: 'A los niños, antes de enseñarles a leer, hay que ayudarles a aprender lo que es el amor y la verdad'.

Del presidente más querido de EUA, John Fitzgerald Kennedy: 'Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro'.

También le recuerdo a Tony Blair, a quien los periodistas le preguntaron ¿cuáles serán sus tres más importantes acciones como ministro de Inglaterra?; sin pensarlo dos veces, respondió: "educar… educar… y educar".

Es indiscutible que educar al pueblo es la base para que cada individuo tenga las herramientas para ser feliz, con responsabilidad y en libertad; al cumplir esa consigna, los gobernantes pueden justificarse y atender otros asuntos de estado, todos de mucha importancia.

La historia distorsionada ha creado en Porfirio Díaz, un monstruo que pensaba en el analfabetismo como camino para el control de los mexicanos, con una dictadura de más de 30 años -1876-1910-, sin embargo, han promovido que olvidemos que él creó el primer Consejo Superior de Educación Pública -1891-.

Educar, ha sido uno de los principales objetivos en la historia humana; además, hacerlo con la mayor calidad posible, es propósito muchas veces insatisfecho; las causas son múltiples y todos podemos reconocerlas, entre ellas: falta de profesores capacitados; carencia de instalaciones adecuadas y, entre todas, la politización de la enseñanza, anteponiéndola a la calidad académica.

Bástenos recordar que al sindicalismo educativo lo transformaron en instrumento de control político, lastre para alcanzar objetivos educativos. Nuestros planes de estudio, tienen contenidos de gran calidad, pero pésima cobertura.

El reto de inicios de siglo anterior era alfabetizar a los mexicanos -el 72.3% no sabían leer, escribir y/o realizar operaciones matemáticas fundamentales-; ahora, tenemos la amenaza del llamado analfabetismo funcional, la ignorancia del manejo computacional básico y los idiomas para establecer comunicación efectiva.

Más de 12 millones de mexicanos no saben leer ni escribir y la mayoría desconocemos como aprovechar las herramientas computacionales. Cerca de 100 millones de mexicanos contamos con teléfono celular, pero la mayoría lo utilizamos limitadamente.

El "coco" de los educadores es cuantificar y cualificar el conocimiento; las propuestas de expertos han sido múltiples, buscando atender el problema, recordando que "lo que no es medible no puede evaluarse".

La competitividad internacional se basa en la capacidad para resolver problemas, comunicarse, interactuar, competir y sobresalir; se logra con formación académica sólida y desconocer nuestras áreas de oportunidad es "navegar sin rumbo".

La propuesta educativa de la 4T, amenaza a México, intentando imponer su ideología, alejada del buen acto de enseñar.

Increíble que pretendan quitar las evaluaciones y, dado el caso, sean hechas por los alumnos; romper con la "Educación para Competir" y reemplazarla, acusándola de neoliberal, con "Capacidades para Convivir".

Los maestros deberán ser "líderes sociales", forma oscura de convertirlos en promotores del populismo entre mexicanos maleducados, desarmados para enfrentar el reto laboral.

Creo que ellos conocen la sentencia de Jean-Jacques Rousseau: 'Lo que uno ama en la infancia se queda en el corazón para siempre' y parece buscan adoctrinamiento para quitar libertad, influyéndolos, manipulándolos y desinformándolos.

María Montessori decía: 'Siembra en los niños ideas buenas aunque no las entiendan... Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón"; tenía razón, ahora los promotores "de la 4T, buscan hacer valer la sentencia entre nuestros niños, manipulando información y su formación para inculcarles ideologías populistas.

Si en los primeros tres años del sexenio el propósito fundamental fue destruir a las instituciones y organizaciones sociales -así no habrá propuestas de soluciones ajenas o contrarias a las suyas-, ahora, tratan de iniciar la siembra de ideologías para que, a futuro, las nuevas generaciones desconozcan otras formas de vivir. Enajenados.

El propósito de la citada contrarreforma educativa pudiera ser destructor de la cultura del mexicano y, recordando que: "nadie puede quitarle nada a nadie sin darle algo a cambio", cumplirán así, con el fin de desensibilizar en la conceptualización de "libertad con felicidad".

Piense y decida.

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