EDITORIAL

Columna

'Cristobalazos'

SERGIO AGUAYO

El martes 14 de junio, unos 40 criminales se apoderaron entre cuatro y cinco horas de una parte de San Cristóbal de las Casas, Chiapas. Como el Estado les entregó todo el pueblo y se ausentó de las redes sociales, considero que estamos en una nueva etapa de la presencia criminal.

El presidente de San Cristóbal, Mariano Díaz Ochoa (PVEM), sólo aclaró en un comunicado que "la Policía Municipal es de carácter preventiva y no cuenta con la capacidad" para enfrentar criminales y que "desde los primeros momentos, solicité el apoyo de los cuerpos de seguridad de la Federación [y] del estado". Después de esa justificación el edil y los 370 policías municipales se encerraron y se ausentaron de las redes sociales, que fueron ocupadas por la ciudadanía y los medios locales para informar lo que pasaba.

El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón (Morena), dio su versión de los hechos 29 horas después con un tuit y un video de 59 segundos. Se lavó las manos diciendo que "fue un enfrentamiento entre ellos", entre "vándalos" que pelean "por los intereses del mercado". Imitando la retórica del presidente informó que en "Chiapas tenemos un pueblo bueno" para luego lanzar una mentira más grande que el Cañón del Sumidero: "el ejército mexicano, la Guardia Nacional y las policías estatales inmediatamente pusieron orden". Aderezó la proclama con cinismo: "le decimos al pueblo de San Cristóbal que no están solos y que si alguien comete algún delito se va a enfrentar a la justicia".

El gobierno federal también abandonó a los habitantes de San Cristóbal y se alejó de las redes sociales. Los titulares de la Defensa y Guardia Nacional no han explicado por qué no salieron de sus cuarteles donde había centenares de uniformados; fue imposible obtener cifras precisas sobre cuántos militares había en la ciudad. El único que habló, y con parquedad extrema, fue el presidente en la mañanera del miércoles 15 de junio. Adriana Esthela Flores de IMER Noticias le preguntó sobre los hechos violentos en San Cristóbal y otros lugares. El presidente minimizó lo acontecido en Chiapas: es "lamentable que existan estos grupos de choque muy cercanos a la delincuencia organizada".

La periodista se apropió del micrófono y le lanzó otras cinco preguntas. El presidente habló de todo. Criticó cinco veces a Reforma, recordó a Porfirio Díaz y el robo del santo patrono de Juchitán, opinó sobre los linchamientos, descalificó a las dependencias estadounidenses según las cuales el 30 por ciento del territorio está dominado por el crimen organizado: "no es cierto, lo podemos probar". Ninguna explicación sobre el sancristobalazo y mucho menos sobre la posible existencia de una Pax Narca (un entendimiento entre gobierno y criminales).

La presencia del Estado en Chiapas sigue deteriorándose. Chiapanecos bien informados me detallaron la expansión criminal que crecerá porque, me aseguran, en las elecciones de 2021 impusieron a sus candidatos en toda la frontera con Guatemala (la excepción es el enclave zapatista). Una confirmación fue el asesinato en 2021 de dos candidatos en esa entidad; uno de Morena y otro de Chiapas Unido.

Comparo brevemente el "culiacanazo" con el "sancristobalazo" porque muestra una nueva etapa en la presencia criminal. En 2019 el ejército detuvo al hijo del Chapo en Culiacán, Sinaloa; los cárteles dieron una demostración de fuerza e inteligencia militar porque impusieron su ley en toda la ciudad. En San Cristóbal una banda mucho más pequeña salió a las calles con el mismo desparpajo para disputar un mercado. En Guerrero se pelean por las pollerías, sus convoyes transitan por brechas y carreteras y ponen sus retenes donde quieren. A la capacidad de ocupar territorio a cualquier hora del día podría llamársele "cristobalazo".

Está haciéndose común que el Estado doble las manos ante grupos criminales grandes o pequeños. En San Cristóbal la novedad fue la entrega de las redes sociales; gobernantes y sus seguidores callaron ante la condena unánime de una ciudadanía enojada y asustada por su desamparo y por el vacío de poder.

NOTA. PARA UN ANÁLISIS MÁS DETALLADO DE LO SUCEDIDO EN REDES VER "LA TOMA DEL MERCADO DE SAN CRISTÓBAL" DEL LABORATORIO DE ODIO Y CONCORDIA DE EL COLEGIO DE MÉXICO. HTTPS://VIOLENCIAYPAZ.COLMEX.MX/PUBLICACIONES

@sergioaguayo

Colaboraron Dulce Alicia Torres Hernández y Gabriela Cruz Alonso

Escrito en: 'Cristobalazos' Sergio Aguayo editorial SERGIO AGUAYO Cristóbal, presidente, redes, Estado

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