EDITORIAL

Sustentabilidad: el planeta Tierra necesita la acción urgente de todos. (II)

EMBAJADOR JORGE ÁLVAREZ FUENTES 5 de junio de 2019

En la columna de la semana pasada analizábamos, haciendo eco de algunos informes recientes, algunos de los grandes desafíos que enfrenta hoy el mundo: la pérdida acelerada de la biodiversidad, la contaminación generalizada del aire, de los ríos y los océanos, la rápida erosión de los suelos y el uso y la explotación insostenible del agua. Y aludíamos, apenas, al mayor reto para la humanidad, el cual, sin duda, es el agravamiento del cambio climático global. Si queremos comprender, movilizar las conciencias y generar acciones colectivas eficaces a fin de responder en los hechos, a la pregunta obligada: ¿Qué debemos hacer para asegurar un futuro de desarrollo sostenible?, necesitamos tener presente no sólo la gravedad de la situación a nivel planetario, sino también hacer nuestra la información y el conocimiento científico con el que contamos, asumiendo los objetivos de desarrollo sustentable que en forma concertada la comunidad internacional se ha trazado, sin perder de vista, en modo alguno, el sentido de urgencia.

La evidencia científica muestra que el impacto de la actividad humana sobre la naturaleza está socavando el funcionamiento de los ecosistemas, poniéndolos al límite, comprometiendo las condiciones de seguridad para la humanidad. El escenario económico y ambiental nos muestra que, de seguir las tendencias, la situación empeorará de manera catastrófica antes del 2050, dejando en una condición muy comprometida a las generaciones venideras, que con justa razón nos reclaman.

En marzo pasado, en la cumbre de la ONU sobre Medio Ambiente, en Nairobi, 170 estados miembros acordaron avanzar en forma acelerada a fin de lograr un nuevo modelo de desarrollo, acorde con los Objetivos para el Desarrollo Sostenible establecidos en la Agenda 2030. Desde 2015 este es el marco de acción y los compromisos asumidos por los gobiernos. Y el tiempo apremia.

Tenemos que educar en la protección y preservación del medio ambiente. Pasar de la información y la conciencia a la acción. Y hacerlo ya, teniendo siempre presente el mañana, interesando de manera creativa, efectiva e inteligente a todos los ciudadanos, por todos los medios posibles, usando las tecnologías, para que todos seamos partícipes y hagamos nuestra la responsabilidad de preservar la vida.

Para cambiar el futuro es necesario que nos impliquemos en ello. Los ciudadanos de todas las edades y condiciones podemos y debemos cambiar el presente y asegurar el porvenir, mandatando a los gobiernos, incentivando y obligando las empresas a unir sus esfuerzos y participar en un cambio fundamental de paradigma. El objetivo es dejar la menor impronta o "huella" ambiental posible; esto implica generar mucho menos residuos, contribuir a y reciclar en serio, de manera efectiva, procurar una gestión local y global del agua, y, por supuesto, desterrar los plásticos a fin de salvar la tierra y cuidar los océanos. Ello conlleva incorporar, haciéndolo propio, un cambio fundamental en las distintas maneras de generar, transmitir, obtener, ahorrar y aprovechar las fuentes de energía, de producir y consumir servicios, bienes y productos, de producir y consumir alimentos y de transportarnos. Necesitamos avanzar, rápidamente, hacia una economía circular que contribuya a reducir a cero los desechos y a disminuir las enfermedades, dejando atrás el modelo delirante de que es posible crecer ahora y limpiar mañana. Todo ello sin dejar a nadie atrás.

No se trata de que "todos", en forma indiferenciada, hagamos solamente un pequeño esfuerzo para proteger el medio ambiente -un discurso que encubre la gravedad del problema y disimula la responsabilidad de los gobernantes y las élites dirigentes- sino de organizar de manera colectiva, de abajo hacia arriba y en forma trasversal, una transformación profunda y de largo plazo de la economía internacional, que permita mitigar y avanzar en la urgente adaptación al cambio climático, para hacer posible el bienestar de los individuos, de las comunidades y de las ciudades. En abril pasado, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático hizo una clara advertencia: solo tenemos una ventana de 12 años para evitar que nuestras emisiones de carbono lleguen a un punto sin retorno. No tenemos excusa si permitimos el incumplimiento de los acuerdos de París, creyendo que podemos aplazar el futuro.

Por ello, resultan tremendamente positivos y alentadores los esfuerzos que realizan las empresas mexicanas y las organizaciones de la sociedad civil adheridas a la Red Pacto Mundial de la ONU. La reciente firma de un convenio de la red con el gobierno federal abre la posibilidad de una alianza, de una convergencia de esfuerzos para asumir compromisos verificables, que dé lugar a acciones y programas concretos, que, por una parte, hagan que el nuevo gobierno diseñe, anuncie y ponga en ejecución su estrategia de desarrollo sustentable, con base en la Agenda 2030, teniendo ahora a un ecologista como Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, permitiendo también que se avance, en forma coordinada, con el sector privado, hacia la implementación de metas y acciones prioritarias, en una suma de voluntades.

En diciembre, en Chile, en ocasión de la COP 25, la próxima reunión de las Naciones Unidas sobre cambio climático, con la activa participación y de dos distinguidos diplomáticos mexicanos, habrá una nueva oportunidad para recapacitar y decidir las acciones necesarias y urgentes para alinear los esfuerzos de todas las partes, destacando la importancia de la colaboración público - privada como instrumento para hacer frente a los desafíos colosales de una gestión global del medio ambiente. México estará presente y se pondrá a prueba su capacidad de liderazgo, si se toma en cuenta los compromisos internacionales que estableció: generar, el 35% de la energía mediante energías limpias para 2024, y, reducir en 50%, la generación de gases de efecto invernadero producidos en 2000 para el año 2030.

Noticias relacionadas

TENDENCIA

+ LEÍDAS

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de EDITORIAL

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES