Verdades y rumores, El Siglo de Torreón
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EDITORIAL

Verdades y rumores

AGENTE 007
sábado 26 de diciembre 2020, actualizada 9:57 am

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Con el "Jesús" en la boca y tras sobrevivir uno de los años más difíciles desde que nuestra supercomputadora "Pony" tiene memoria, nuestros subagentes, que anduvieron como toreros capoteando al COVID-19 un día sí y otro también, armados de guantes, cubrebocas y caretas, por primera vez en casi un siglo bañaron en sanitizante marca "ACME" a la "Pony", para tener listas las calificaciones de los funcionarios que se "sacrificaron" este 2020 por el pueblo. Estrenando avanzados chips y tarjetas RAM de fabricación India, este año no quisieron repuestos chinos, vaya usted a saber por qué, la supercomputadora, que festejó Navidad con sana distancia, se aplicó para promediar las calificaciones de aquellos funcionarios municipales de La Laguna que sobrevivieron no solo a la pandemia, sino a los recortes, y siguen pegados a la sagrada nómina con la esperanza de que el próximo año, cuando tendrá lugar la madre de todas las elecciones en la historia de México, sigan teniendo algún hueso que roer; dejando para la próxima entrega las calificaciones de esos funcionarios que viven en el acierto mientras cobran en los Gobiernos estatales de Coahuila y Durango.

El primer funcionario municipal evaluado por la "Pony" fue el alcalde de Torreón, Jorge Zermeño, de quien lo primero que saltó fue su terquedad a inicios de la pandemia para llevarle la contraria al Estado en las decisiones que ayudaban a evitar los contagios del fastidioso coronavirus que vino a ponernos el mundo de cabeza; aunque luego el alcalde corrigió el rumbo de sus acciones y empezó a coordinarse con los otros niveles de Gobierno en los temas de salud. Y aunque la "Pony" se vio generosa en su calificación, no olvida que Zermeño ha hecho caso omiso con temas que han deteriorado mucho la imagen de su Administración, como el comportamiento de algunos directores -Urbanismo y Tránsito y Vialidad (hoy asesor jurídico)-, o la falta de compromiso de otros -Seguridad u Obras Públicas-. Y aunque don Jorge, ya en modo: candidato, se relajó un poco más y dejó de pelearse con los representantes de la incómoda prensa y los empresarios, cada vez que un dato no le favorecía no dejaba de hacer corajes porque sí, porque no, o por si las dudas. Así que la "Pony" le dio un rotundo SEIS y MEDIO.

Genio y figura hasta… que lo mandaron a una oficina de asuntos sin importancia, el exdirector de Tránsito y Vialidad de Torreón hizo hasta lo imposible para no dejar de ser uno de los consentidos de la "Pony". Luego de tres años de escándalo tras escándalo, protagonizados por los agentes de vialidad, otro video exhibió a un grupo de elementos de tránsito dándole una paliza a un rijoso ciudadano, lo que terminó en una denuncia penal contra el exdirector y su detención por un par de días en la Fiscalía General del Estado. Y aunque el rostro del departamento cambió mucho con la llegada del nuevo titular de la dependencia, Alejandro Gutiérrez Zamudio, don Pedro Luis tuvo una salida harto fea, pero un decoroso rescate, ya que fue enviado como asesor jurídico a la Secretaría del Ayuntamiento, razón por lo que la "Pony" le dio un seco TRES.

Quien ha dedicado todo su empeño y ha hecho un verdadero esfuerzo por convertirse en el funcionario con más quejas en la actual Administración de Torreón es el director de Ordenamiento Territorial y Urbanismo, Aldo Villarreal Murra, quien no solo ha sido señalado y cuestionado por diferentes empresarios del sector de la construcción, quienes aseguran que para obtener cualquier trámite de la dependencia tienen que pasar por el popular departamento de "ayúdeme a ayudarle", sino que también ha recibido críticas de varios sectores comerciales que tienen que solicitar algún trámite en Urbanismo, dejando el tradicional "diezmo". Lo más extraño es que hasta los propios compañeros de don Aldo en esta administración se cubren el rostro por pena ajena cuando sale algún nuevo reclamo sobre el funcionario, pero parece tener una especie de divina protección que lo sigue teniendo en la nómina. Así que la supercomputadora le otorgó un feo UNO.

Siempre educado y con una enorme facilidad para dialogar con todos los sectores dentro y fuera de la administración pública, los subagentes detallaron la lista de las obras que encabezó el director de Obras Públicas, Tomás Galván, y aunque destacaron la remodelación del Perpetuo Socorro, la mano de pantera que se le dio al Mercado Alianza y que don Tomás se dedicó a remozar algunos sectores de la ciudad, poco promovió obra pública de gran formato; y aunque en géneros se rompen gustos, mucho le cuestionaron los trabajos en la calzada Colón, así que la "Pony" le otorgó un CINCO.

El que se negó rotundamente a empatar la tecnología de punta y las frecuencias de radio del "minipentágono" municipal con las demás dependencias de seguridad que operan en la región fue el jefazo de la Policía de Torreón, Primo García Cervantes, a quien todo el año le estuvieron pidiendo los "ipecos" más vigilancia en las zonas industriales para detener los robos a negocio y casa habitación, y aunque el tema ha sido enfrentado con buenos resultados, pero gracias al Mando Especial de La Laguna, los subagentes se siguen preguntando por qué don Primo se niega a trabajar con las demás dependencias. Luego de sumar, restar y dividir, el comisario García se hizo acreedor a un CINCO.

El verano de 2020 no solo trajo el miedo y la incertidumbre de la pandemia, sino también unas temperaturas de padre y señor mío, que pusieron a muchos sectores de Torreón con los pelos de punta porque, además de sed, todo el día bombardeados con recomendaciones de lavarse la manos, lo que obligó a muchos sedientos ciudadanos del sector norte de la ciudad y algunos de sur a salir a bloquear calles para pedir agua, porque el Simas Torreón no más les estaba surtiendo buenos deseos. A lo largo del año Juan José Gómez recibió manifestaciones, inconformidades, reclamos y hasta recordatorios de su progenitora, debido a la falta de agua o baja presión que recibieron los torreonenses; sin embargo, como pudo y sin subir las tarifas, el gerente general de la dependencia fue saliendo al quite mientras lidiaba con el insufrible sindicato de la paramunicipal y sus comodidades salariales, lo que lo llevó a obtener un SIETE. 

Otra funcionaria municipal que logró pasar raspando a las calificaciones de nuestra supercomputadora fue la señora de los dineros, Mayela Ramírez, quien estuvo cuide y cuide las atropelladas finanzas del municipio por tanto recorte, pero quien por andar guardando tampoco permitió mucho margen de acción que digamos, sobre todo en obras y servicios públicos, por lo que obtuvo un seco SEIS.

Entre los funcionarios municipales a los que les tocó hacer lo que no habían hecho en los tres años anteriores de gobierno se encuentra el jefazo de Plazas y Mercados, Luis Mendoza, quien tuvo que andar de arriba para abajo sancionando y clausurando cuanto comercio se saltaba las medidas sanitarias impuestas en el Subcomité de Salud para contener el fastidioso COVID; junto con el titular de Inspección y Verificación, Antonio López, tuvieron que aguarles la fiesta a los indisciplinados ciudadanos que sin miedo al contagio se pasaban de fiesta en fiesta viviendo la vida loca en plena pandemia. La "Pony", reconociendo el esfuerzo de los dos funcionarios municipales, les otorgó un buen SIETE Y MEDIO a Luis Mendoza y para Antonio López un SEIS y MEDIO; y a decir de los algoritmos de nuestra cansada máquina, a don Tony le bajaron la calificación las consideraciones que tenía con cierto bar de la avenida Abasolo, del que es cliente frecuente y al que no le exige parejo.

Después de haber terminado su doctorado en combate de incendios de todo tipo, y más golpeado que saco de box, el que se ratificó como la mano izquierda del Ayuntamiento de Torreón este año de pandemia fue el secretario del Ayuntamiento, Sergio Lara, quien este 2020 tuvo que reforzar sus talentos de mediador, no solo con la molesta ciudadanía, que reclama a diario a las puertas del edificio más caro de la ciudad, o con las cámaras de empresarios, que no más hacen corajes y corajes con temas como los de la seguridad, sino que don Sergio además tuvo que servir de puente en los Subcomités de Salud de la región para que la lucha contra el COVID fuera coordinada entre las dependencias municipales y estatales que trabajan, razón por la que nuestra supercomputadora no dudó ni tantito en darle un decoroso OCHO.

Cansada de buscar señal de WiFi, la "Pony" buscó información, datos, señales de humo y hasta pruebas de existencia de otros directores, como el de Medio Ambiente, Felipe Vallejo; Atención Ciudadana, Claudia Álvarez; Salud, Luis Manuel Acuña; o Desarrollo Social, César de la Garza, llevándose la sorpresa de que si algo les debe calificar es su enorme habilidad para pasar de agache en este complicado año, sin hacer esfuerzos por hacer quedar bien a su jefe, el alcalde Zermeño, y mucho menos trabajar en favor de la sufrida comunidad, que vivió literalmente un desastre a causa del virus, por lo que para no batallar la "Pony" les dio un CINCO parejo, esperando que el año entrante se comprometan aunque sea a intentarlo y se esfuercen poquito en mostrar que si aceptaron la invitación a ocupar un puesto público, es para sacar adelante un proyecto. 

Después de varios intentos de 'hackeo' a plataformas de Zoom, Skype, Meet, una y otra vez, para tratar de encontrar algo de los honorables regidores de esta Administración, quienes comprometidos con las medidas de sana distancia decidieron mejor "trabajar" desde su casa, nuestra supercomputadora se rindió. Ni los de la bancada del PAN, ni los de la oposición del PRI, y mucho menos los de otras fracciones, como Morena, dieron de qué hablar este año, salvo quienes pidieron permiso para perder… Digo, contender en las pasadas elecciones, por lo que le ahorraron el trabajo a la "Pony", que espera eso del 'home office' no haya sido no más una excusa para pasar el año haciéndose los que trabajaban, mientras medio mundo se partía en dos.

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Gómez Palacio

Dirigiendo su potente webcam hacia la hermana república de Gómez Palacio, la "Pony" inició calificando a la alcaldesa de la "alternancia", Marina Vitela, y aunque la edil optó por meter el acelerador a varios programas asistenciales, que en tiempos de pandemia permitieron llegar a muchas comunidades con despensas, cubrebocas, caretas, gel antibacterial y medicinas, doña Marina no consiguió mayor cosa siendo del mismo partido que el presidente Andrés Manuel López Obrador, algo que generó expectativas entre los laguneros, que ya se veían beneficiados con importantes obras y siendo sede de los faraónicos programas que anuncia un día sí y otro también en su "mañanera" el preciso. Al momento de pasar lista de asistencia nuestra supercomputadora reconoció que la alcaldesa Vitela está muy bien calificada, pero también salió a flote que gran parte del año la dedicó a lanzar sendos dardos envenenados a la exalcaldesa priista Leticia Herrera, que además fueron más mediáticos que otra cosa. Tampoco decidió entrarle de lleno al tema de sus colaboradores, que a estas alturas siguen sin hacer mucho que digamos, bajo la excusa de que hasta ahora se están instalando. Sin mayor complicación aritmética, la "Pony" le dio un SEIS.

Uno de los inconvenientes que enfrenta la Administración de doña Marina Vitela es la lucha interna entre los mandamases de su equipo, el vicealcalde Omar Castañeda y varios directores que no más no le compran el discurso de andar agarrados del chongo con todo el mundo. Incluso, su santidad Karol Wojtyla Martínez, oficial mayor del Ayuntamiento, ha tenido que entrar a conciliar con don Omar, quien todo el año ha estado en campaña, buscando por todos los medios que en Morena lo tomen en cuenta para una candidatura, así que su calificación fue un seco CINCO. Varios directores de esta Administración han brillado por su ausencia y han sabido pasar de agache, pero 2020 fue el año en que se consagraron, porque bajo la excusa de la pandemia se echaron totalmente en la hamaca, como el director de Obras Públicas, Arturo Rodríguez, que con media ciudad llena de baches, camellones en el abandono y banquetas destrozadas no se dedicó ni siquiera a darle una manita de gato a la ciudad, por lo que obtuvo un horrible DOS. 

Y mientras la ciudadanía vivió un confinamiento histórico y muchas instituciones educativas y culturales aprovecharon para acercar contenido al público y hacer más llevaderos estos días, Gómez vivió prácticamente un año sin director de Cultura, por lo que quien cobra en el cargo, Ernesto Arturo Rivera, recibió un feo DOS. Como también el sobrino consentido de la administración Yahir Vitela, jefazo de Desarrollo Social, quien no más se la paso interesado en ver como operaba para Morena en las elecciones de Torreón, que en brindar ayuda a los gomezpalatinos que sufrían las consecuencias de la pandemia. 

En medio de la contingencia sanitaria, este año la "Pony" puso particular atención a los sistemas municipales de agua, por lo que buscó cuanto reporte y reclamo se realizaron al Sideapa, siendo muchos y muy variados, no solo porque colonias enteras pasaron el verano padeciendo escasez o baja presión, sino porque en otras, como si estuviéramos pa desperdiciar, la empresa abastecedora de agua se tardó lo que quiso arreglando una fuga. Sin embargo, las finanzas de la paramunicipal mejoraron, así como los niveles de producción, algo que hace años no se veía en la vapuleada dependencia, por lo que la supercomputadora calificó al jefazo de la dependencia… Digo, al que chambea, Jesús Benítez, con un buen SIETE, porque el de adorno, René Galindo, no aparece ni en los registros. Otro funcionario que no más se quedó en las buenas intenciones, pero no por falta de iniciativa, sino porque, a decir de los subagentes, en la hermana república de Gómez Palacio no les interesa ya eso de la visión metropolitana, fue el titular de Ecología y Medio Ambiente, Hiram López, quien a pesar de que no les hacen caso no dejó de intentar, razón por la que fue acreedor a un SEIS.

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Lerdo

A punto de perder la señal y colgada del WiFi del vecino, la "Pony" se detuvo en Lerdo para darle un repaso a la administración del priista Homero Martínez, mientras los subagentes hacían una parada técnica en la nieve Chepo. Lo primero que salió a flote fue la terquedad del alcalde de Lerdo para homologar medidas metropolitanas con sus vecinos de Gómez Palacio; y cuando los subagentes recordaron que don Homero se dio el lujo de despreciar las pruebas COVID que le ofreció en el momento más crítico de la pandemia el Gobierno de Coahuila, simplemente se quedaron paralizados. El alcalde, que a inicios de año se sintió gobernador y empezó a soñar con que su partido le daría la candidatura, poco a poco se fue desinflando y ahora un día sí y otro también se la pasa levantando la mano para salir por la puerta de atrás con candidato a diputado en las próximas elecciones de 2021; todo indica que ni en el tricolor lo tienen en cuenta. Mientras la ciudad sufre por la falta de servicios públicos eficientes, la recolección de basura es un caos, y no se ha logrado ni una sola obra pública de relevancia, don Homero sigue tratando de convencer a quien se deja, de que es alcalde, razón por la que la "Pony" no dudó en darle un contundente TRES.

El único director en Lerdo al que se le vio de arriba abajo, consiguiendo con el Gobierno del Estado de Durango pruebas COVID, guantes, caretas, cubrebocas y gel antibaterial para las dependencias de salud, así como equipo para quienes hacían frente a la pandemia en primera línea, a pesar del poco margen de acción municipal en los temas de salud, fue el encargado de Salud Municipal, Cecilio Medina, a quien la "Pony" le dio un decoroso SIETE; todo lo contrario al encargado de Sapal, Julio César Casas, quien en lugar de llevar agua a los habitantes de Ciudad Jardín en plena contingencia sanitaria, no logró subir ni la presión del vital líquido, por lo que la "Pony" calificó al ausente director con un feo DOS. Las ausencias en Ciudad Jardín fueron más comunes que en otros años. Directores como los de Tránsito y Vialidad, Julio César Toledo, y Seguridad Pública, Zacarías Espino, prácticamente brillaron este año no solo por su ausencia, sino porque los índices de seguridad en la ciudad lagunera siguen a la baja, así que ambos se fueron con un sencillo CUATRO. 

En lo que sí logró superar Lerdo a los dos municipios vecinos, Torreón y Gómez Palacio, fue en contar con el director de Obras Públicas más malo de la Zona Metropolitana Juan Antonio Sánchez, quien no solamente no ha logrado ni la remodelación de un parque, sino que, al más puro estilo priista, se ha negado a ofrecer información sobre los gastos de su dependencia, así que se llevó un feo DOS. 

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Municipios

Este complicado año varios alcaldes de La Laguna de Coahuila se pelearon por obtener las peores calificaciones, mientras que en Matamoros la administración es literalmente un caos y el alcalde de Morena, Horacio Piña, poco ha hecho por meter en cintura a muchos de sus colaboradores. El único día que se les ha visto trabajando, y no precisamente por los habitantes de ese municipio, fue durante las campañas y las elecciones del pasado 18 de octubre. Problemas con los servicios de agua potable y pavimentación, ausencia casi total de obra pública, inseguridad y un manejo poco responsable de la pandemia hacen acreedor a un feo DOS a don Horacio. 

Otro que se la pasó todo el año no más llevando la contraria a las medidas sanitarias que dictaban el Gobierno del Estado y la Federación fue el alcalde de Francisco I. Madero, Jonathan Ávalos Rodríguez, también de Morena, quien a pesar de ser médico, según nuestros subagentes, disfrazados de gel antibacterial rebajada en agua, unos días dejaba plantados a los integrantes del subcomité de Salud en La Laguna, otros se negaba a usar el cubrebocas y más recientemente empezó a promover y entregar de manera gratuita a los habitantes de su municipio dióxido de cloro como tratamiento contra el implacable COVID, por lo que le llovieron hasta piedras. También sigue con pendientes en obras públicas, en seguridad, mayor inspección y otros más, razón por la que nuestra supercomputadora le dio un CUATRO. 

La que tampoco logró pasar este año ni raspando fue la alcaldesa panista de San Pedro, Patricia Grado, a quien se le vio más activa este 2020, no en el pico más alto de la pandemia de coronavirus, a pesar de que también es médico, sino durante las elecciones del pasado 18 de octubre, cuando operó a favor de Morena. Manifestaciones por falta de circulante luego de que sin explicación alguna los bancos en San Pedro cerraran, productores agrícolas reclamando atención, ciudadanos inconformes por la falta de apoyo durante la crisis y una deuda en servicios públicos hicieron a la alcaldesa obtener un contundente CUATRO.

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