Radicalización, El Siglo de Torreón
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EDITORIAL

Radicalización

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 17 de septiembre 2020, actualizada 7:32 am


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La crisis general que estamos viviendo ya había sido detectada por los expertos desde años atrás; el coronavirus fue solo un acelerador del proceso que ahora vivimos y que nos lleva, entre otras cosas, a la radicalización.

Nos hemos radicalizado de diferentes maneras, haciéndonos intransigentes en posturas y extremistas en nuestras decisiones y acciones, partiéndonos en dos grupos de mexicanos maliciosamente marcados como de "ricos y pobres; fifís y chairos".

La crisis económica que nos advierten para los años venideros será facilitadora del proceso de radicalización, eso si no concientizamos nuestra realidad y tomamos medidas.

PIENSE EN QUIÉNES SE BENEFICIAN

Nos vamos transformando en radicales en cuestiones de evaluación de acciones de personas, asociaciones y administraciones; en quienes vemos lo malo y negamos lo bueno; en criterios de relación familiar, influenciadas en las posturas ideológicas entre lo correcto e incorrecto; en visión moral de jóvenes y viejos. Es prueba evidente la agresión física interfamiliar, a la que, seguramente, le antecede una verbal; hasta en política, cuando estamos siendo estimulados sistemáticamente a dividirnos entre buenos y malos, aquellos que no piensan como nosotros.

Quizá, la peor radicalización sea la acompañada de violencia física, de la que hacen gala guerrilleros con diferentes causas, desde islámicos hasta racistas. Por favor incluya a los grupos minoritarios que buscan promover sus fines, caso de los de extrema derecha, feministas, abortistas, homosexuales, protestantes, politiqueros y otros más. Todos exigen sus derechos, pero olvidan -o no les importan- sus responsabilidades, particularmente el respeto comunitario.

La violencia radical no se genera de la noche a la mañana, es un proceso social relativamente lento que, tristemente, muchas veces es generada por inmorales con intereses ocultos.

Repasemos algunos teóricos y tratemos de tropicalizarlo a nuestra realidad nacional:

En el 2003 apareció la teoría "Joining the cause" (unirse a la causa) de Quintan Wiktorowicz, gerente de Affinis Labs, dedicado al estudio social. Habla del proceso que inicia con la apertura cognitiva -del conocimiento- es decir, difundir nuevas ideas del ambiente que el sujeto resiente como gravoso para sus intereses personales y calidad de vida.

Considera a aquel que se siente agraviado por acciones políticas -corrupción- o religiosas -sentencias espirituales- particularmente sensible y reactivo al estímulo a través de cuidadosas campañas publicitarias. Los maliciosos saben que él apoyará el cambio, porque "es mejor cualquier alternativa a regresar al pasado".

Los estudios sobre el terrorismo y sus métodos han generado mucha comprensión del efecto.

En 2016, el Instituto Español de Estudios Estratégicos publicó: "Analogía entre radicalización islámica y una campaña de marketing exitosa", describiendo la relación entre radicalización y mercadotecnia.

El doctor en Filosofía, Randy Borum, de la Universidad del Sur de Florida, expuso -2003- su teoría "Understanding the terrorist mind-set" -entendiendo el modo de pensar del terrorista-, donde describe la sensibilidad de aquellos que se sienten agraviados, consecuentemente muy ofendidos por alguna acción, definiendo su alta sensibilidad para aceptar nuevas posturas que le defiendan del daño padecido.

En el 2005, Fathali Moghaddam, profesor de psicología de la Universidad de Georgetown, presentó su modelo teórico: "The staircase to terrorism" -La escalera al terrorismo- haciendo la comparación de la manipulación subliminal de las personas con el ascenso por una escalera a cuatro pisos; claro que se refiere al terrorismo, pero es aplicable a cualquier manipulación de las personas, incluyendo la política:

En el primer piso, las personas quieren revertir su mala situación y rebelarse contra el trato injusto; en el segundo, la sensación de injusticia provoca descontento, guiándolo a buscar una solución, apareciendo el radicalismo; en el tercero, la violencia es considerada como una herramienta útil, utilizable; ese resentido va ensimismándose, empezando a ver a la sociedad y sus grupos como enemigos; por último, adquiere el deseo de adherirse -habla de grupos terroristas- hasta, finalmente, cometer el acto criminal.

El principio mercadotécnico es aplicable a otros casos, cuando el interés es provocar la reacción del sujeto, partiendo de remover -desde el subconsciente- sus dolores emocionales, carencias económicas, sensaciones de malestar por manipulación de su persona, pérdida de bienestar, falta de oportunidades, etc., y eso es completamente utilizable para manipular a las masas.

Se parte del principio de la insatisfacción -cualquier causa- y se mercadean las malas acciones cometidas por los contrarios, hasta generar sentimientos dolorosos que poco a poco y con la manipulación inteligentemente dirigida llevan al repudio; posteriormente, radicalizar a las personas hasta llevarlas a la acción buscando el cambio. ¿Protestar… votar?

En tal metodología, habrá que encontrar frases que subrayen lo padecido y generen esperanza, luego repetirlas hasta el cansancio, haciéndolas verdades. Tampoco es nada nuevo. Paul Joseph Goebbels, Ministro de la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich (1933 - 1945) la utilizó y heredó al mundo como principio de ventas.

Lo invito a reflexionar el tema y compararlo con lo que nos está sucediendo.

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