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EDITORIAL

Epigenética

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 30 de julio 2020, actualizada 8:25 am


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Hace poco tiempo dialogué con Cristina Underwood, joven especialista en comunicación, muy interesada en la ciencia, quien me invitó a leer sobre la Epigenética.

Tema interesante que le invito dialoguemos.

La Epigenética es la ciencia que estudia los cambios transmisibles y reversibles de la expresión de los genes; el tema me llevó a profundizar en los nuevos descubrimientos que están modificando muchos criterios sobre ¿quiénes somos?, ¿cómo estamos constituidos? y lo inquietante: ¿cuál es el futuro de la humanidad?

En la actualidad, ya no es suficiente pretender estudiar una especialidad, particularmente en el campo de las ciencias médicas; llegar a la alta especialidad se ha hecho imprescindible -contrario a lo declarado por AMLO- para poder sumergirse en las maravillas que se han descubierto, desde el arribo de la microbiología, la genética y ahora la Epigenética.

Piense que apenas estábamos comprendiendo cómo funciona la transmisión de la herencia, cuando nos informan que ésta ¡no es definitiva!, algo que aceptábamos como artículo de fe hasta hace unos pocos años; ahora, nos dicen, que la salud y las enfermedades genéticas pueden ser alteradas por el medio, promoviendo cambios en las estructuras moleculares de las células y consecuentemente los genes de cada uno de nosotros. ¿Sorprendido? Yo sí.

Explorando, me encontré novedades emocionantes, caso de Bruce H. Lipton, doctorado en biología celular, profesor visitante en el New Zealand College of Chiropractic, que dice: "lo que vivimos influye en el estado físico, psíquico -nuestra mente- y la trayectoria de vida, jugando un papel importante en la modulación epigenética de la expresión de los genes".

Más adelante: "la idea de que nuestro destino esta´ indeleblemente inscripto en nuestros genes, es un derivado del anticuado concepto cienti´fico conocido como "determinismo gene´tico". Así, resulta, que ¡sí podemos reorientar nuestro destino!

En el libro "Biología de las creencias", se asevera que la expresión de la conciencia de si´ mismo esta´ especi´ficamente asociada a una pequen~a adaptacio´n evolutiva del cerebro, en la zona conocida como corteza pre-frontal; es la plataforma neurolo´gica que nos permite conocer nuestra identidad personal y experimentar la cualidad de ´pensar´".

Esta propuesta es avalada por M. Foster, en su texto de Neurología, lo que nos lleva a repensar el concepto tradicional del libre albedrío, aceptado como privilegio humano para la toma de decisiones.

Lipton, dice que el ambiente influye a las células, controla el comportamiento y la fisiología ¡activando y desactivando genes! Eso representaría la reconceptualización del libre albedrío y no solamente con la educación y dominio del deseo, como hemos creído. Así, resulta que salud y bondad se trabajan.

La Epigenética -epi: arriba; génesis: creación- nos abre un nuevo campo de estudio y análisis de la ciencia, con el tamiz de la filosofía.

Hay mucho más: Eduardo Punset, científico español, cita a Susan Blackmore, profesora de la Universidad de Plymouth, escritora y conferencista, quien en su libro "La máquina de los memes", dice que éstos son transmisores de ideas que complementan -pueden transformar- a la genética celular. ¿Nos programan?

Otros autores hablan del libre albedrío, que pensábamos era dado por la mente consciente, afirmando que es influenciado por el subconsciente que expresa primeramente hábitos de esti´mulo-respuesta pregrabados; dicho de otra manera: nuestras respuestas en la vida tienen relación no solo con la genética celular, también con el aprendizaje, aún vida intrauterina. Esto ya lo habían mencionado los psicólogos modernos.

Sue Gerhardt, psicoterapeuta británica, revela que el sistema nervioso del feto graba memorias de experiencias intrauterinas. En el momento que el bebe´ nace, la informacio´n emocional grabada en su vida intrauterina, ¡ya ha formado la mitad de la personalidad del individuo!

La psicología moderna acepta la influencia intrauterina y dice que luego, en los primeros cuatro años de vida, se dan las bases fuertes del temperamento.

Otros investigadores han cuantificado la conducta y aseveran que el 95 por ciento -o ma´s-, proviene de la mente subconsciente.

Foster va más allá y habla del 99%, así que habrá que redefinir los conceptos sobre el aprovechamiento de la libertad. ¿Qué tanto decidimos sobre lo que pensamos como bueno o malo?

Han descubierto que la "metilación" son procesos celulares naturales que actúan como interruptores, agregando grupos metilo -un carbono con tres hidrógenos - al DNA, base de la vida y pueden despertar procesos patológicos como el cáncer, algo que ya se conocía como ´abiotrofias´, degeneración.

Por último, que las cadenas de aminoácidos que forman a los cromosomas, conforme se van replicando, pierden elementos de sus puntas, causando de la vejez; así, resolver la metilación o el acortamiento de esos telómeros, resolvería problemas de cáncer y envejecimiento… y ¡estamos cerca de lograrlo!

Lo que no cubre la ciencia es la evaluación filosófica y, de no tomarla en cuenta, corremos el riesgo de alterar al humano tal como somos hasta ahora. ¿Está usted maravillado?

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