25 de enero de 2020. notifications
menu desktop_windows
Columnas Deportes

Consultorio Deportivo

Jorge Galván Zermeño
TORREÓN, COAH., lunes 09 de diciembre 2019, actualizada 8:56 am


Enlace copiado

La anatomía del tobillo y sus patologías son todo un reto diagnóstico y terapéutico para cualquier profesional de la salud, uno de estos problemas es el túnel del tarso.

Este trastorno se manifiesta con dolor a lo largo de la trayectoria del nervio tibial posterior producto de la compresión de este dentro del túnel del tarso, este es un conducto formado por tejido óseo y fibroso a nivel del maléolo medial, en este punto el nervio se divide en los nervios plantar medial y lateral, algunos factores pueden ocasionar la reducción de este espacio con la consiguiente compresión del nervio, entre ellos encontramos secuelas de artritis reumatoide, fracturas, quistes ganglionares, fibrosis, sinovitis de los tendones flexores del tobillo por función anormal del pie como el pie plano o artrosis, e incluso inflamación del tobillo por problemas en el retorno venoso o trastornos de la colágena como las consecuencias de hipotiroidismo en los que se origina un aumento en la producción de mucina.

El diagnóstico de este problema no es sencillo, no se debe minimizar la manifestación dolorosa del área por un tiempo considerable, la palpación profunda que origina dolor o el golpeteo sobre el trayecto del nervio que produce hormigueo nos puede orientar identificar la lesión, para esto nos podemos apoyar con estudios de gabinete como radiografías, ultrasonido o resonancia magnética y electromiografía, la identificación del problema es complejo y se debe diferenciar de otros trastornos como fascitis plantar, manifestaciones de polineuropatía , metatarsalgias por neuromas, en situaciones de inflamación con un síndrome compartimental e incluso manifestación por compresiones radiculares de espacios vertebrales de la quinta vértebra lumbar y la primera del sacro.

Dentro del tratamiento de esta lesión esta el uso de antiinflamatorios, e incluso recurrir a un esteroides por medio de una infiltración, indicar el uso de plantillas u otras ortesis que corrijan la posición del tobillo, vendaje neuromuscular, terapia física y ejercicios que ayuden al fortalecimiento del tobillo, de no observarse resultados después de un tiempo razonable que puede ser hasta de seis meses la resolución será por vía quirúrgica solo cuando después de establecerse claramente la lesión. ¡Hasta la próxima!

Jorge Galván Zermeño

[email protected]
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...