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EDITORIAL

Intervencionismo

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 05 de diciembre 2019, actualizada 7:32 am


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De nuevo otra "trumpada" para México: Donald Trump, advierte a los medios (léase amenaza a los mexicanos) que desde tres meses atrás está estudiando la posibilidad de declarar terroristas a los narcotraficantes mexicanos.

Su amenaza puede representar graves consecuencias para México, particularmente en nuestra calidad de estado independiente; de ahí que Marcelo Ebrard y el propio Manuel López Obrador reaccionaran de inmediato, advirtiendo su desacuerdo ante tales declaraciones, invitando a tener reuniones "de alto nivel" a las contrapartes y hasta recordando la política exterior mexicana de no intervención y el respeto a la autodeterminación de los pueblos. La pregunta para calcular congruencia: ¿cuenta para Bolivia y nuestro respeto hacia ellos?

La Ley Pública 104-132, conocida como 'Ley Contra el Terrorismo' o 'Ley Antiterrorista y de pena de muerte', data de 1996, siendo presidente estadounidense, Bill Clinton; según ésta, el presidente puede hacer uso de la fuerza militar para interrumpir, desmantelar y destruir la infraestructura utilizada por una organización formalmente llamada terrorista.

Esta ley tiene el antecedente en la Ley Patriótica, promulgada por el presidente George Bush, después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando fueron destruidas las Torres Gemelas de Nueva York. Por cierto: el caso nunca fue suficientemente aclarado.

Esta ley, al estar orientada a determinar la relación de los Estados Unidos con el resto del mundo, abarcando jurisdicción internacional, se apoya en los tratados internacionales y convenios bilaterales signados entre distintas naciones. Nosotros los reconocimos en su momento.

De entrada, volvemos a constatar que "Estados Unidos no tiene amigos, solo intereses", declaración hecha en los años cincuenta del siglo anterior, por John Foster Dulles, secretario de Estado de Dwight Eisenhower y es claro que tanto republicanos (Bush) como demócratas (Clinton) podrán tener entre ellos diferencias de opinión en política interna, pero en la exterior poseen una misma visión del cuidado de sus intereses: oportunidad de negocio y únicamente el bien de sus compatriotas.

Estados Unidos, actualmente incluye a Cuba, Irán, Irak, Libia, Corea del Norte y Sudán en la lista de países que apoyan al terrorismo y ahora amagan sumarnos a ellos, lo que tendría graves repercusiones inmediatas y podrían interpretarse como medidas de autoprotección ante posibles contingencias que amenacen a los intereses norteamericanos, sabida la voluntariosa administración de Morena.

El embajador estadounidense Christopher Landau, en semanas anteriores, durante una conferencia ante universitarios, dijo: "ya hemos visto en varias partes de México, que hay un gobierno paralelo de los narcos en ciertas partes de la República, donde en la superficie parece que todo va normal". Advertencia que comprendieron inmediatamente en la administración federal, mas no la atendieron, estando "embriagados con el poder".

La advertencia incluye la posibilidad de realizar operaciones planeadas para detener y repatriar narcotraficantes, destruir sembradíos, laboratorios clandestinos y en caso extremo, invadir regiones y hasta al país, "por tener un narcogobierno".

Así, podrán intervenir estados financieros, comunicaciones de todo tipo, congelar y retener o confiscar bienes y depósitos en bancos norteamericanos; se volvería ilegal para cualquier persona proporcionar apoyo o recursos materiales a esos criminales, lo que incluye los intereses de socios y cómplices de corruptos. Algunos han sido denunciados, desnudados públicamente, en menor cantidad detenidos y pocos o casi ninguno sentenciado.

Eso puede incluir a otros que, desde el poder político, se relacionan por temor, obligados o asociados, con el mundillo de los cárteles del narcotráfico.

El camino que está siguiendo nuestro gobierno, declarándose contrario al neoliberalismo, seguramente podría llegar a ofender intereses de EUA.

Pensemos en las grandes maquiladoras automotrices, de ropa, transnacionales dominantes en todos los sectores productivos instalados en México y hasta la banca internacional y estará de acuerdo que tendrían un instrumento de fuerza para proteger sus dineros. ¿Cómo afecta al pretendido tratado comercial?

Recuerde lo sucedido - paso a paso y en el tiempo - con Venezuela, Bolivia y otros, luego calcule posibilidades.

En la historia nacional, la intervención de los estadounidenses ha sido determinante, nunca favorecedora: nuestra independencia fue intervenida por ellos, luego sucedió con la Reforma y repitió durante la Revolución Mexicana, apoyando a un Madero que hizo frente a los caudillos militares y dictadores. ¿Piensa que será diferente con la 4T?

Ya imagino las declaraciones que justificarían nuestros problemas económicos culpando al intervencionismo Yanqui y desconociendo la propia responsabilidad.

Seguramente aquellos estarán evaluando cuidadosamente las consecuencias de declarar terroristas a los narcotraficantes mexicanos y, según la historia, qué otros beneficios podrían obtener repitiendo su intervención.

Para el caso, no olvide que ellos fueron los promotores de las diferentes intervenciones militares y económicas en nuestra patria. Pareciera repetirse el esquema.

Sin duda éste es un gran reto para la 4T, que según lo resuelvan, por sobre otros problemas, determinará la consecución de sus planes del control nacional. ¿Piensa que finalmente AMLO entrará en razón?

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