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EDITORIAL

Octubres, negros financieros

Metáfora ciudadana

LUIS ALBERTO VÁZQUEZ ÁLVAREZ
sábado 12 de octubre 2019, actualizada 7:50 am


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Al término de la Primera Guerra Mundial (noviembre 1918) el mundo cambió radicalmente; nunca en la historia de la humanidad había habido un crecimiento tan vertiginoso en el ámbito económico y los expertos opinan que no ha sido superado. Surgieron los fabulosos 20 o "Veintes dorados" que beneficiaron a toda la sociedad, en especial la norteamericana. Tres inventos transformaron su rostro: el automóvil, que significó millones de empleos tanto en su fabricación como en sus servicios, las ciudades hubieron de adaptarse al tráfico vehicular que crecía; calles pavimentadas, iluminación, estacionamientos, gasolineras, talleres y tiendas de aditamentos. Fue tal el crecimiento que sólo Ford producía un modelo T cada 12 segundos. La radio penetró a los hogares llevando al comerciante hasta el consumidor en su cama, ofreciéndole necesidades antes inexistentes. El cine sacó al ciudadano de su casa y lo trasladó a otros mundos. Una euforia ciega acometió a todos, tal éxito les convenció que la pobreza desaparecería.

Solo que, así como había llegado la gloria económica; siguiendo la profecía de Marx, se generó una antítesis del capitalismo: el consumismo y un brutal endeudamiento popular. El "jueves negro": (24 de octubre de 1929) manó la "Gran Depresión" o crack de Wall Street, crisis económica mundial que durante la década de 1930 precipitó la caída de los avances financieros en Estados Unidos y Europa; dejó sin empleo a millones, colapsó la economía mundial y permitió la llegada al poder dictaduras fascistas y para resolver la crisis, se desató la segunda guerra mundial.

El 16 de octubre de 1973 surgió la llamada "Crisis del petróleo" la cual provocó un incremento del precio del crudo de hasta un 500 %, creando una fuerte recesión en los países más industrializados. El 19 de octubre de 1987, llamado "Lunes Negro"; millones de inversores se lanzaron en masa a vender sus acciones en la Bolsa de Nueva York debido a la creencia del manejo inapropiado de la información confidencial y la adquisición de empresas con dinero procedente de créditos. El índice Dow Jones se desplomó un 22.6 %, arrastrando a las bolsas de valores de todo el mundo.

En octubre de 2007 se desató la crisis financiera global de 2008 debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos por la llamada crisis de las hipotecas subprime, manifestándose de manera extremadamente grave en el sistema financiero estadounidense e internacional, causando profundas crisis de liquidez y alimentaria global, y la bursátil mundial en octubre de 2008; todo ello provocó la llamada "Gran Recesión" que no se sufría desde 1930. Como detonante se reveló que los bancos habían extendido hipotecas basura a personas que no podían pagarlas. El Gobierno norteamericano creó un programa de rescate financiero por 700,000 millones de dólares que se utilizó para salvar de la bancarrota a bancos, aseguradoras y la industria automovilística. Posteriormente se impulsó otro plan de estímulo por 787,000 millones de dólares para revitalizar la economía a golpe de infraestructuras, educación, ayudas al desempleo y subsidios a las energías alternativas.

Sin caer en fatalismos ni ridículas profecías, ¿por qué nos atrae tanto octubre de 2019?

La actual crisis financiera de Estados Unidos ha generado una deuda federal que supera el producto interno bruto (PIB) y que, según los expertos se ha "salido de control". Agréguese la reforma fiscal de Trump que ha bajado los impuestos a los más ricos. Al mismo tiempo la reserva federal (FED) inunda con dinero "líquido", pero sin respaldo, a los bancos; esto solo retrasa la crisis, pero no la cura; además propone pagar los bonos de la deuda a cien años. Wall Street sufre; Dow Jones y Nasdaq soportan caídas persistentes. Cierto que existe hoy un alto índice de empleabilidad en USA, pero este se ha visto desacelerado recientemente y cada día los salarios pierden poder adquisitivo. Infinidad de bancos sufren por altas carteras vencidas.

Otro indicador de la recesión ya presente es la curva de Yield (rendimientos) que refleja la diferencia entre las tasas de interés a corto y largo plazo. Cuando las tasas a corto plazo son más bajas que las de largo, la curva sube; las cosas van bien y la economía crece; al contrario, cuando las tasas a corto pagan más, significa que los inversores no confían en la seguridad económica. Justo eso está pasando hoy y el "efecto Dominó" de quiebras está derribando empresas gigantes. Analistas de JP Morgan ven venir la peor crisis en 50 años, a pesar, aún quedan necios e ignorantes que creen las falacias de Trump, el más grande mentiroso del mundo; que no hay peligro de recesión.

China y Rusia están acumulando toneladas de oro rechazando los dólares. Europeos, siempre serviles a USA, reciben como pago aranceles sobre aviones, aceite, vino, queso y whisky. La guerra comercial con China está dejando graves pérdidas financieras y posiblemente este mes aumentarán los aranceles en ambos frentes. Huelgas como la de GM generan incertidumbre. El Impeachment está aquejando las bolsas de valores desacelerando la economía mundial y, para concluir, este 31 será el Brexit: un verdadero halloween económico.

Todas las guerras de la humanidad, desde la de Troya hasta la de Irak, pasando por las cruzadas, han tenido motivos económicos. Si el dólar deja su lugar al oro y/o a las criptomonedas, ¿vendrá un nuevo ciclo económico mundial? o ¿Estados Unidos buscará mantener su hegemonía a toda costa, cueste lo que cueste? El capitalismo siempre ha resulto los conflictos económicos con guerras y ahora, ante esta terrible crisis, no duden que USA, teniendo un presidente demente, arregle una conflagración contra quien sea (Irán, Venezuela, Cuba, China, Rusia, Turquía, Norcorea…) para salvar su anaranjado pellejo como en la película "Wag the dog" (Cortina de Humo). Este intolerante e irresponsable gobernante está dispuesto, según ha amenazado, a engendrar, incluso, una guerra civil dentro de su propia nación y bañar sus calles de sangre.

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