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EDITORIAL

Qué está pasando con el agua en nuestro planeta

A la ciudadanía

MANUEL VALENCIA CASTRO
miércoles 07 de agosto 2019, actualizada 7:26 am


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El agua cubre el 70 % de nuestro planeta, pero menos de 3 % es agua dulce y la mayor parte de esta es inasequible para su uso. Aproximadamente 1.5 billones de kilómetros cúbicos es agua, aunque es agua salada. Solo una pequeña porción es agua dulce y, de esta, más de dos tercios está encerrada en capas de hielo, especialmente en la Antártida y Groenlandia. Casi todo el tercio restante está en el suelo, y gran parte está fuera del alcance. Finalmente queda una pequeña proporción de agua dulce en los lagos, ríos y acuíferos subterráneos desde los cuales satisfacemos la demanda de agua potable, así como el suministro a la agricultura y la industria.

El agua dulce es un recurso sorprendentemente escaso. También se distribuye de manera desigual, y en áreas con poca lluvia o alta evaporación, la escasez puede ser un problema importante. La escasez de agua ya afecta a 1,200 millones de personas en todos los continentes. Otros 1,600 millones de personas se ven afectadas por los desafíos de extraer y transportar agua. Estos números están aumentando, sobre todo porque la demanda de agua ha aumentado a más del doble de la tasa de crecimiento de la población, causando la propagación de la escasez de agua a otros países del mundo. Más de 3,500 millones de personas podrían sufrir escasez de agua.

De acuerdo con varios reportes de organismos internacionales sobre el estado del agua dulce en el planeta, desde 1900, el crecimiento de la población y económico condujo a un aumento de alrededor de cinco veces en el consumo de agua. En algunas partes del mundo, el acceso a suficiente agua es una seria restricción para el desarrollo. Las cosas empeoran por el uso ineficiente del agua en la agricultura, la industria y los hogares, y por el daño a los ecosistemas que ayudan a reponer los suministros de agua seguros. Se puede esperar que la presión sobre los recursos hídricos se vuelva aún más desafiante ya que los efectos del cambio climático interrumpen el ciclo del agua, incluido el efecto de sequías más severas y áreas que ya son propensas al estrés hídrico. Más de la mitad de las extracciones de agua dulce del mundo ocurren en Asia, donde se encuentran la mayoría de las tierras de regadío más importantes. Sin embargo, en promedio, el uso del agua por persona es mayor en los países más ricos, y las personas en los Estados Unidos usan aproximadamente cinco veces más que las personas en Bangladesh. En los países ricos y secos, el estrés hídrico es agudo.

En años recientes, varias partes del mundo están sufriendo de los efectos de severas sequías. Los resultados han afectado cosechas y precios de alimentos, y aumentó el número de personas con hambre por millones.

El estrés hídrico provoca un deterioro de los recursos de agua dulce que se presenta en forma de acuíferos sobreexplotados, ríos secos, lagos contaminados, entre otros, y degradación de su calidad a través de contaminación por materia orgánica, por intrusión salina o por acumulación de sales de arsénico y de otros metaloides.

La escasez de agua con frecuencia se confunde con la sequía, en realidad se trata de dos cosas completamente diferentes aunque siempre se confabulan para generar grandes impactos sociales y económicos. La sequía es un fenómeno natural ocasional y frecuente en las regiones áridas y semiáridas, producido por una disminución temporal de las lluvias que a menudo es lo suficientemente larga e intensa como para generar impactos socioeconómicos y ambientales adversos.

El uso predominante que se da a el agua dulce en el planeta es la producción de alimentos. Aunque la proporción varía ampliamente entre países, alrededor del 70 por ciento del agua extraída a nivel mundial se utiliza para la agricultura. Se prevé que el uso agrícola, industrial y doméstico continuará aumentando.

Algunos países cuentan con importantes reservas de agua dulce pero otros no, la distribución del agua es muy importante, por ejemplo, los países que usan más agua dulce son: Brasil con 8,233 kilómetros cúbicos, Rusia con 4,508 kilómetros cúbicos, Estados Unidos con 3,069 kilómetros cúbicos, Canadá con 2902 kilómetros cúbicos y China con 2,738 kilómetros cúbicos, y como referencia de un país con baja disponibilidad de agua México con 238 km3.

La escasez de agua en el planeta se verá exacerbada por el cambio climático, por la sobreexplotación del recurso y por la contaminación del agua. Tendremos que ser mucho más cuidadosos en la planificación de nuestras aguas, incluso de la que consumimos sin darnos cuenta, el agua virtual. El agua que más influye en nuestro consumo de agua no es la cotidiana, es el agua virtual. México es un gran importador de agua virtual, proviene principalmente de los Estados Unidos. El agua virtual permite calcular la huella hídrica, se trata de un nuevo enfoque que puede incluirse en la planeación del uso del agua (se consultaron varias fuentes).

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