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Cultura

La casa del oro blanco

El Museo del Algodón resguarda tesoros históricos relacionados con el auge de Torreón

SAÚL RODRÍGUEZ / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, viernes 05 de julio 2019, actualizada 10:14 am

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En el recuerdo de un recinto fundado en 1870 y que originalmente perteneció a la familia Zuloaga, se erige el Museo del Algodón, un lugar donde se venera al oro blanco que brotó entre la tierra árida para dar vida económica a una región.

Rebautizado en 2008 con el nombre que ahora ostenta (pues antes se le conocía como Museo Histórico de Sitio El Torreoncito), es un espacio funcional que, a través de sus cinco salas, expone la relación irrompible entre el algodón y la Comarca Lagunera.

Al entrar al recinto (ubicado en el cruce de avenida Juárez y calle 5 de mayo, en el sector Alianza), una instalación museográfica da la bienvenida al visitante. La obra engloba, en lenguaje artístico, los elementos requeridos para la siembra del algodón. Enfrente yergue una escultura que representa a la semilla de la planta, la matriz que dio a luz a Torreón, donde surgió su industria.

Y es que, junto al ferrocarril, el algodón fue crucial para el desarrollo de la ciudad. Gracias a su fruto y sus derivados se instalaron grandes industrias se asentaron tras los márgenes del río Nazas. Entre ellas existieron textileras como La Fe y La Constancia; también factorías de jabón como La Unión o La Alianza (que dio nombre al actual mercado).

El algodón se cosechaba a finales de agosto y principios de septiembre, por esa razón se realiza la Feria de Torreón en dichas fechas.

Pasos más delante, aparece una réplica de un mapa antiguo del norte de México, realizado por el capitán Nicolás de Lafora en 1771. En él se aprecia el relieve de la región durante la época colonial. Como dato curioso, los nombres de algunos lugares aparecen diferentes a como se conocen hoy en día. Por ejemplo, Coahuila aparece citado como "Coaguila", esto debido a que la lengua española ha experimentado modificaciones a lo largo de los siglos.

UNA INDUSTRIA

Inertes al paso del tiempo, tras una vitrina denominada "Usos y costumbres del algodón", se resguarda artefactos de la extinta fábrica Jabonera La Unión, industria que empleó el oro blanco para fabricar sus productos.

El oro blanco también deriva en la elaboración de aceite vegetal, papel e infinidad de textiles que usaban yerbas y sal para colorear y fijar sus tintes, respectivamente.

En otra ala reside un telar empleado en la antigua fábrica La Fe para procesar el algodón. Su placa afirma que la maquinaria fue donada por Salvador Valencia.

Destaca el énfasis al lado agrícola. Una monumental despepitadora impone su presencia, pues su uso resulta vital para la industria algodonera. Su misión era procesar el oro blanco para convertirlo en fibra.

EL TORREÓN

Leonardo Zuloaga fue uno de los fundadores agrícolas de Torreón. Falleció en 1865 y su esposa construyó la Hacienda cinco años después.

Allí se edificó un torreón para vigilar los ataques de los indios y las crecientes del río Nazas.

El torreón es el único elemento que queda de la construcción original. Es una torre hexagonal que también funge de sepultura para los restos de Zuloaga, de su esposa y de su suegra, quienes fueron exhumados del panteón de Parras de la Fuente.

El torreón que adorna la arquitectura del museo fue el tercero en edificarse en la región. La ciudad le debe su nombre, porque los viajeros comenzaron a llamarle así.

Por ello, el Museo del Algodón es parada imprescindible para el lagunero que busque sus raíces, de las cuales brota el oro blanco.

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