25 de junio de 2019 notifications
menu desktop_windows
EDITORIAL

El conflicto en Siria: la peor catástrofe de nuestro tiempo (I)

EMBAJADOR JORGE ÁLVAREZ FUENTES
miércoles 12 de junio 2019, actualizada 7:34 am


Enlace copiado

Para Adrián Meléndez y todos aquéllos que mantienen viva una luz de esperanza para el futuro de la juventud siria, a través del Proyecto Habesha.

Los más recientes despachos de prensa señalan que la reciente ofensiva del ejército para hacerse de nueva cuenta con el control de la norteña provincia de Idlib, último bastión en manos de los rebeldes yihadistas pondría presagiar el fin de la guerra en Siria, la cual se ha prolongado por 9 años. Ojalá y ello suceda, para que se acabe, en parte, el largo sufrimiento del pueblo sirio. Sin embargo, es triste reconocer que no será el final del conflicto. Se trata de la más catastrófica guerra internacional del Siglo XXI. El complejo escenario del conflicto ha ido cambiando desde que Rusia y Turquía impusieran en septiembre un pacto en torno a Idlib para crear una zona tapón, y luego que en enero pasado los Estados Unidos confirmaran su intención de retirar a sus "asesores militares". El confuso anuncio del repliegue estadounidense ha generado múltiples efectos telúricos en el Medio Oriente, pero ha confirmado, a su vez, que la iniciativa está en manos de Rusia, potencia que desde hace 4 años se ha convertido en el indiscutible arbitro internacional en este conflicto, y que, el difícil desenlace, que ahora se perfila, se basa en la permanencia del régimen de Bashar el Assad. El que sobreviva este último en el poder constituye un triunfo para sus otros aliados, Irán y por ende Hezbollah, en detrimento de la seguridad y los intereses geopolíticos de Israel.

Estados Unidos atraviesa por serias dificultades para ejercer el rol hegemónico que hasta hace poco tiempo tenia en todos los conflictos de la región, habiendo cedido al Kremlin la iniciativa militar y diplomática para conducir la terminación de la guerra en Siria, de la mano de sus aliados coyunturales, Turquía, Irán e Irak (nación bajo la órbita de este último que no acaba de salir del caos). ¿Como puede resultar siquiera creíble que la administración Trump declare "misión cumplida" en el combate al llamado Estado Islámico por parte de la coalición internacional creada por ellos mismos, cuando sobreviven decenas de miles de combatientes yihadistas en el desierto del noreste de Siria y el valle del Éufrates y subsiste el proyecto extremista fincado en acciones terroristas en todo el mundo? De Sri Lanka a Nueva Zelandia. Persisten, además, los riesgos del éxodo de los combatientes extranjeros que buscan regresar y cuyos países de origen los rechazan. ¿Qué pasará con las 20 bases militares que tienen los EUA en el norte de Siria y cómo se pondrá fin al suministro de armas y equipo, sin que se convierta en una venta de garage?

Turquía no dejará de hacerse cargo, con todo lo que conlleve militar, económica y diplomáticamente, de la situación en el norte de Siria, frente al devenir de las fuerzas kurdas, aliadas estratégicas de Estados Unidos, las que verdaderamente infligieron una derrota al Estado Islámico y pusieron fin al vasto control territorial que el pretendido califato llegó a tener, las cuales, sin embargo, constituyen una amenaza existencial para Ankara. Tanto los turcos como los kurdos se sienten traicionados por los estadounidenses. Las milicias kurdas se apresuran a pactar con el régimen de Damasco, mientras Trump dice estar convencido que Estados Unidos "dejó de ser la policía del Medio Oriente", pero no deja de pensar, aleccionado por el asediado Primer Ministro de Israel, que aún hay cabida para un nuevo plan de paz con los palestinos, quienes con toda razón lo rechazan.

Asimismo, se debe avizorar con marcado escepticismo el incierto retorno de miles de refugiados sirios, provenientes sobre todo de los países vecinos, además de Turquía, Jordania y Líbano, países que han sido golpeados duramente por sendas crisis económicas.

La escalada bélica de las últimas semanas en Idlib no sólo implica el recrudecimiento de los enfrentamientos entre unos 20 mil efectivos militares desplegados por Damasco y cerca de 15 mil muyahidines que forman parte de Hayat Tahrir al Sham (la organización paraguas de los grupos fundamentalistas, afiliados a Al Qaeda), con un saldo de mil muertos, entre soldados, combatientes y civiles, sino el serio riesgo para 3 millones de civiles, habiendo tenido ya que abandonar sus hogares 300 000 personas según informes de la ONU.

Mientras Israel presiona por distintos medios y en varios frentes para expulsar a Irán de su frontera con Siria, incluidos los últimos bombardeos sobre objetivos en territorio sirio, la Fuerza Al Quds, el cuerpo expedicionario de la proscrita Guardia Revolucionaria iraní ha trasladado a sus miembros de la base aérea de Kesswa, ubicada al suroeste de Damasco, al aeródromo T4 sobre la carretera a Palmira, en la provincia de Homs. Todo lo anterior está ocurriendo cuando se especula, a la luz de una posible próxima reunión de los consejeros nacionales de seguridad de Estados Unidos, Israel y Rusia, en Jerusalén, convocada por el segundo, que Estados Unidos podría estar considerando reconocer al régimen de Damasco, mediante el levantamiento de algunas sanciones impuestas al gobierno de Bashar el Assad, a cambio de que Rusia impida que Irán se afiance militarmente en Siria. Igualmente, trascendió que Moscú ha vetado el despliegue de algunos efectivos iraníes en el puerto de Tartus, a 30 kilómetros de la frontera con Líbano, para instalar una zona de aprovisionamiento de la armada iraní en el Mediterráneo, que Teherán habría concertado con Beirut. Justo cuando Hezbollah ha debido recortar los salarios de sus tropas en Siria, junto con las pensiones de los veteranos y de las familias de los combatientes caídos después de que el gobierno iraní se viera obligado a reducir en 50% las transferencias de fondos a la poderosa organización chiita libanesa.

@JAlvarezFuentes
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...