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EDITORIAL

Salud

Diálogo

YAMIL DARWICH
jueves 30 de mayo 2019, actualizada 7:09 am


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Siendo estudiante de Medicina, cursando la materia de Salud Pública, el maestro advirtió sobre la importancia de cuidar la salud del pueblo afirmando que, de no ofrecer verdaderas alternativas de atención, sin duda habría una nueva revolución.

Históricamente, nuestros politiqueros no han sabido ni les ha interesado atender los retos nacionales, caso de la salud pública, tan descuidada por dedicar esfuerzos y dinero a otros fines minoritarios y, desde luego, la corrupción.

¡Imagine hubiera eficiencia en el IMSS durante los últimos 50 años!

Las quejas hacia la salud asistencial son cotidianas; permanentemente nos quejamos, protestamos y exigimos -individual y tímidamente- por la desatención sin tener respuesta adecuada

Durante sexenios, el Seguro Social Mexicano fue utilizado como "caja chica" del gobierno federal, nada nuevo cuando AMLO lo denuncia como otro ejemplo de corrupción. Lo desesperante es saber que las deficiencias de han agudizado en la "4T"; además, complementadas por las malas decisiones al elegir directivos. Zoe Robledo, es periodista, político graduado de ciencias políticas.

La renuncia de su director, Germán Martínez, panista y luego morenista, ha puesto el dedo en la llaga al presentar su renuncia el 21 de mayo 2019. Su inconformidad fue por los recortes presupuestales ordenados desde Hacienda y la redistribución, según el criterio de personas desconocedoras de la realidad del IMSS.

Contundente el texto: "El presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el 'cargo' que el 'encargo'". Recuerde uno de los lemas de la administración actual: ¡acabar con la corrupción del neoliberalismo!

Tampoco se trata de dineros poco significativos, Martínez escribió: "El IMSS redistribuye en sus servicios más de mil millones de pesos diarios. En un mes puede gastar más que la UNAM en un año".

Estamos conscientes de las deficiencias del servicio y las denuncias de corrupción, odiosamente repetidas en el manejo de los recursos de la operación, desde el pago de nóminas, equipamiento, construcción y surtido de medicamentos. Torreón es ejemplo.

Habría que conocer el punto de vista contrario, pero Martínez, ha hecho la denuncia: gasto y no inversión que beneficiaría al instituto: "algunos funcionarios de Hacienda intentan una remodelación cosmética del IMSS".

Remata con una sentencia condenatoria, puesto que a los pobres es a quienes les pegan más duro los recortes de recursos y personal: "Ahorrar y controlar en exceso el gasto en salud es inhumano". Y tiene razón, piense que los llamados fifís y otros medioclaseros con posibilidades de endeudamiento quienes acudirán a medios particulares para atender a sus seres queridos y a ellos mismos, así de simple.

El ombudsman, Luis Raúl González Pérez, se metió en el tema que tiene que ver con los derechos humanos, al participar en un foro sobre Desarrollo Sostenible, en Tuxtla Gutiérrez,: "No hay economía, ahorro o medida de austeridad que justifique que la salud, la integridad o la vida de las personas se ponga en riesgo o se comprometa innecesariamente".

Pareciera que en el poco tiempo transcurrido de la gestión de la "4 T", la improvisación de personas para puestos en los que no son capaces y la consecuencia de las malas decisiones, empiezan a hacer daño a la imagen del mandatario, suponiendo que sus colaboradores acatan los propósitos de cambio con deficiente análisis y reflexión.

Queda la sensación de que algunos colaboradores, cumpliendo "la voluntad del presidente" lo mal informan, desorientándole sobre la realidad y las repercusiones de las decisiones tomadas. ¿Recuerda aquello de: - '¿Qué hora es?'. - 'La que usted ordene, Sr. presidente'?

Lo han llevado a declarar que son "inventos del hampa del periodismo" y que "sería una contradicción que un gobierno que surge de un movimiento popular, que busca combatir la pobreza y dar preferencia a los humildes, no destine recursos para la salud o para la educación"; luego: "no hay problema en retención de recursos, son inventos"

En tanto, la preocupación de los expertos médicos, está abrumadoramente difundida. ¿Quién le asesora?, ¿quién le engaña?, ¿… o?

En un "Diálogo" pasado -hace casi 6 meses- tocamos el tema de la "Deconstrucción", que propone derruir lo existente para reconstruir al estado en cuestión; espero, fervientemente, estar equivocado al pensar pudiera ser nuestro caso. En todos los intentos ha habido deterioro económico con pobreza consecuente y la reconstrucción no se ha logrado. La excepción pudieran ser el francés con su revolución, Latinoamérica: fracaso rotundo.

Los mexicanos podremos absorber el castigo que deja la pobreza en vivienda, servicios de educación y hasta alimentación suficiente, pero ¿aceptaremos el descuido de la salud de nuestros familiares, la personal y hasta la vida por falta de atención médica? ¿Qué opina?

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