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ALEJANDRO TOVAR
martes 16 de abril 2019, actualizada 8:49 am


Earl Woods, puso a Eldrick su hijo, el sobrenombre de Tiger en honor a Nguyen Pong, su compañero en Vietnam que lo salvó de morir. Lo encaminó en el golf, sin presagiar tal vez, que el joven tenía los niveles de monstruos como Jack Nicklaus o Arnald Palmer y que desde los 19 (hoy tiene 43) fue enseñando las armas al ganar el Augusta Masters en 1997, para asombrar al mundo El domingo se puso la famosa chaqueta verde por quinta vez (1997, 2001,2002, 2005, 2019).

Ejemplo de tenacidad y voluntad, Tiger padeció los últimos años de lesiones que le trajeron ocho operaciones (cuatro en la espalda, cuatro en la rodilla). "Parecía un anciano y no podía ni andar" dijo, Encima tuvo problemas en su matrimonio por infidelidad y en 2017 un choque cerca de su casa, drogado por exceso de fármacos contra el dolor. Parecía haber caído en el precipicio.

Regresó a la gloria en el mismo gran escenario, el Augusta National Golf Club, como el único jugador negro que ha ganado. Lugar elitista y racista, fundado en 1933, solo permitió al primer hombre de color en 1975 (Lee Elder) y solo cuatro latinos ganaron en semejante campo, los españoles Severiano Ballesteros, José María Olazábal, Sergio García y el argentino Angel Cabrera.

Desde 1937 la chaqueta verde fue el traje oficial para los socios, copiando la idea del Club Royal de Liverpool, saco rojo, que los fabrica en el el exclusivo Savile Row, en Inglaterra, donde también se hacen las chaquetas del Augusta, que se colocan al ganador según sea su talla con la de algún socio y luego se manda hacer la propia con sus medidas exactas, pero tiene que devolverlo al año siguiente. Es un club con reglas propias de tiempos ancestrales, de las plantaciones de Georgia.

La tarifa siempre fue: ni mujeres ni negros. La misma Condoleeza Rice, ex Secretaria de Estado, solo pudo ingresar hasta 2012. En ese lugar racista los morenos solo eran choferes, cocineros, camareros, gente de limpieza y caddies. Ninguno tenía derecho de ingresar a la casa club. Una frase infame que se da a Mr. Roberts (fundador con Bob Jones) era aquella de "mientras esté vivo, todos los golfistas serán blancos y los caddies, negros". Administró el club bajo esa tónica y ya estaba retirado cuando llegó Elder. Se suicidó en 1977, cuando supo de su enfermedad terminal.

Los cuatro grandes premios del golf mundial son: el Masters de Augusta en abril, el campeonato de la PGA en mayo, el Open USA en junio y el Open British en julio, así que el gran Tiger irá por los tres restantes, ahora como él mismo lo ha dicho, impulsado por sus hijos, Sam y Charlie y sabiendo que ha venido a ganar en la casa especial, la mítica catedral del puro racismo y mostrando al mundo que el arte de manejar las expectativas, es una nueva forma de dignidad.

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