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EDITORIAL

¿Reelección?

No hagas cosas buenas...

ENRIQUE IRAZOQUI
viernes 08 de febrero 2019, actualizada 9:15 am


Ya es verdad que hay que empezar seriamente a preocuparse por el rumbo que está tomando el nuevo gobierno federal. Si bien es cierto que hasta ahora no hay indicio alguno sólido en que se ponga a prueba la honestidad del presidente López, sí se tienen ya suficientes elementos para saber que el don Andrés Manuel es capaz de descarrilar el desarrollo que con traspiés y por supuesto con circunstancias criticables, México ha alcanzado.

Claro que es irrebatible que la corrupción sistémica en la que los últimos gobiernos inocularon en el Estado Mexicano por supuesto que era una apuesta segura hacia un precipicio de la sociedad vista como un ente colectivo. Era entonces menester un cambio, y la propuesta que encarnó el otrora sempiterno candidato de protesta, fue la convenció a una aplastante mayoría de darle su respaldo, pero es evidente que hay cada vez más elementos que confirmarían los temores de sus detractores.

El primer acto que dio visos de que ciertamente importa más la revancha fue a la decisión de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), que estaba ya en construcción en el lecho seco de lo que fue el lago de Texcoco.

Andrés Manuel López Obrador había utilizado como argumento que el proyecto del gobierno anterior de construir el NAIM era el símbolo más acabado de la corrupción. Esgrimía el político tabasqueño que las constructoras afines del sistema corrupto estaban entusiasmadas para enriquecerse tramposamente con la edificación de esa multimillonaria obra de comunicaciones.

Apenas tomó el poder y sin elementos comprobables ni contratos amañados, el nuevo presidente apoyado en un secretario de Estado que supera los 80 años de edad, se empecinaron cancelar la obra y decir que en tres años se creará un sistema aeroportuario entre la base militar de Santa Lucía, la terminal aérea de Toluca y el actual aeropuerto Benito Juárez de la capital mexicana.

Casi de manera paralela a la cancelación de NAIM, se anunció la creación de un circuito ferroviario en denominado Tren Maya, que conectaría bajo este sistema de transporte los estados del sur y sudeste del país. Chiapas, Yucatán , Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Veracruz particularmente. El problema es que a diferencia de aeropuerto cancelado, el Tren Maya siquiera cuenta con proyecto ejecutivo, por lo no existe certeza alguna de su viabilidad ecológica y económica.

Si bien es cierto que la Secretaría de Hacienda de la nueva administración federal presentó un presupuesto equilibrado que ha traído un cierta estabilidad en los mercados financieros, así como la valiente lucha el presidente está encabezando contra el robo de combustible, los hechos preocupantes continúan.

En el sector primario de la economía, han regresado los famosos precios garantía para ciertos cultivos, el cual es un modelo que se materializó en lo que fue la CONASUPO y que resultó un fracaso. El nuevo gobierno está rescatando este clausurado programa y sin bien al final es un subsidio a la producción alimentaria que de alguna manera todos los países desarrollados lo hacen, la particularidad del modelo es lo que preocupa.

Por supuesto hay más visos de preocupación. El nuevo gobierno ha decidido repartir miles y miles de pesos en pensiones millones de mexicanos, particularmente a adultos mayores y jóvenes sin trabajo ni estudio, los denominados "Ninis". El apoyo para las personas de la tercera edad podría tener justificación, pero las becas a las enormes masas de muchachos sin ocupación no es más que la creación por un lado de redes clientelares de efectos electorales, y como daño colateral, este gobierno fomentará entre una parte importante de la juventud, un desprecio por el trabajo y el esfuerzo, si al final el gobierno regala dinero.

Lo que sucede con los señores miembros de la CNTE en Michoacán no es más que una vil extorsión. Bloquear las vías del tren del puerto Lázaro Cárdenas a Morelia impidiendo el paso de miles de toneladas de mercancía con el daño económico que esto representa, no tiene justificación alguna más que socavar el patrimonio de miles que trabajan, pero que son minoría.

El anuncio de la cancelación de la reforma educativa, la amenaza de hacer la propio con la energética y hasta el asunto de esta semana de quitarle la mitad de presupuesto federal a las estancias infantiles, no es más más hechos que el gobierno de AMLO lo que quiere es por un lado golpear los órganos autónomos del Estado (al INE también le recortó recursos sensiblemente) y por otro lado tomar decisiones populistas a la vez de que entregar dinero a las masas para asegurar la prevalencia en el poder, un poder que detenta una sólo persona y que hasta ahora ha asegurado que no se quiere reelegir, pero parece que por lo que hace pretende justo lo contrario, como lo hicieron Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia, Hugo Chávez y ahora Nicolás Maduro en Venezuela, por citar a los más próximos.

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