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EDITORIAL

Dictaduras e invasiones

Metáfora Ciudadana

LUIS ALBERTO VÁZQUEZ ÁLVAREZ
sábado 02 de febrero 2019, actualizada 9:01 am


En 1630, John Cotton, ministro puritano de Nueva Inglaterra, afirmó: "Ninguna nación tiene el derecho de expulsar a otra, si no es por designio especial del cielo como el que tuvieron los israelitas... en tal caso, tendrá derecho a librar, legalmente, una guerra con ellos y someterlos". Cotton, además de justificar la destrucción de pueblos y sometimiento de otros, iniciaba la doctrina que se llamaría: "Destino Manifiesto".

En 1845, en los Estados Unidos de América, se creaba la consigna de que el "destino manifiesto" de esa nación, asignado por la Providencia, era convertirse en paladín de la democracia y adalid de la libertad. Deberían extenderse por todo el continente y dominarlo a cualquier precio; detentaban un derecho divino eterno e inviolable. En 1824, conocida la reunión en Viena de los reyes europeos que soñaban reconquistar las colonias americanas, James Monroe, presidente norteamericano, dictó la doctrina que lleva su nombre de "América para los americanos". A partir de entonces, escritores ambiciosos editaron multitud de libros invitando e incitando a los norteamericanos a dominar el mundo, empezando por América.

Extasiados por esa mentalidad, inmediatamente anexaron Texas a su territorio y buscaron ampliarse hasta el océano Pacífico. La guerra contra México era inminente; el pretexto se los dio Antonio López de Santa Anna; ellos " querían liberar a México de ese terrible tirano"; la declararon en 1846, logrando vencerlo gracias a contar con varios militares traidores que, supuestamente defendían su patria, pero quienes, en batallas cruciales, dieron la vuelta abandonando a sus compañeros de lucha como Juan Álvarez (Chapultepec, septiembre 1847); Así lograron rapiñar más de dos millones de kilómetros cuadrados del territorio nacional, a lo que llamaron falazmente la "Cesión Mexicana".

La ambición americana se desarrolló rápidamente después de la guerra de secesión: en 1898 contienden con España con la mentira del hundimiento del Maine y la despojan de Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. En 1903 promueven y pagan una revolución en Colombia, logrando la separación de Panamá, al que reconocen rápidamente y logran un tratado que les cede el territorio donde construirían el Canal. Tras esto, Teodoro Roosevelt anuncia el "derecho a intervenir en América Latina ante la debilidad de sus Instituciones", con esa idea en 1905 invaden República Dominica por desajuste financiero, acción repetida en 1911, 1916 y 1995, dejan como presidente a Leónidas Trujillo. Cuba ha sido varias veces invadida: 1912, 1917, 1924 y 1961. Honduras cinco invasiones por marines. Nicaragua 1855; 1860, 1909, 1912 y 1926; Haití, 1915 y 1995; En 1954 invade Guatemala y Brasil; En 1973 apoya abiertamente el golpe de estado al presidente legalmente electo de Chile, Salvador Allende, colocando al déspota Augusto Pinochet; en 1983 violenta Granada; en 1989 ataca Panamá.

A México lo volvió a invadir en 1914 en Veracruz y dos años después en Chihuahua persiguiendo a Villa. En 1927 hubo otro intento de asaltarnos buscando apoderarse de nuestros pozos petroleros, pero se ordenó que: "en caso extremo, se les prendiera fuego y sus llamas se vieran desde Nueva Orleáns". Siempre, tras la ocupación deja como gobernantes a dictadores; cuando Norteamérica los empotra, si los protege. Posee 21 bases militares en países latinoamericanos; (Porfirio Díaz en 1909 no permitió una en Baja California y eso definió su fin). Para dominar a América Latina cuenta con su perro faldero "OEA", que sólo obedece su voz y ladra a quien él ordene.

Maduro, con su sangrienta y brutal dictadura está dando a Trump la oportunidad de encumbrarse; él, que sólo piensa en su reelección, con su odio a la humanidad está buscando una guerra en cualquier parte del mundo. China, Rusia, Siria, Corea; Irán, Afganistán, Ucrania y ahora Venezuela. La diplomacia gringa sólo reconoce la fuerza como argumento. Esta semana John Bolton, asesor de seguridad de Trump apareció en televisión con un apunte que indicaba que se preparan 5,000 soldados americanos para atacar Venezuela; lo que la Casa Blanca no desmintió. Este asesino cómplice de Trump, manifestó que lo que marcaría una diferencia económicamente buena para Estados Unidos es que hubiera compañías estadounidenses invirtiendo y produciendo el petróleo de Venezuela. Eso sería bueno para su pueblo y el nuestro, sería un ganar - ganar.

Políticamente Maduro y Trump son idénticos; ambos están en poder gracias a elecciones fraudulentas; (trama rusa y nueva constitución); luego, ambos son igualmente ilegítimos. Ninguno otorga libertad de expresión: Maduro con cárcel y muerte y Trump corriendo a periodistas de la Casa Blanca. Ambos violan los derechos humanos y apresan a personas indiscriminadamente, Trump se ensaña con niños inmigrantes; lo mismo sucede en su intromisión en la vida privada de las personas. Ambos poseen facultades omnímodas sobre el erario; prueba de esto, el cierre de gobierno dejando a 800,000 empleados sin sueldo por 35 días; buscan poseer una fuerza militar intimidante moderna; Trump anunció la militarización del espacio. Además, el sátrapa es sordo a los llamados tanto de sus ciudadanos como de los organismos internacionales.

Los venezolanos no requieren de invasión gringa para salvar su patria, las marchas de esta semana lo demuestran. Trump "increíble" villano, rodeado de abyectos como Mike Pompeo, John Colton y Elliot Abrams; demuestran ser idénticos a Maduro. Con qué derecho reconocen a Juan Guaidó presidente; (igual que Henry Lane Wilson a Victoriano Huerta), si éste ama tanto a su patria, no debió proclamarse presidente, sino dirigente de la oposición por lograr salvar a Venezuela, mayúscula ambición; cuidado Venezuela, la forma como Guaidó tomó el poder, como se inclina ante Trump y exige a quienes no lo reconocen, nos recuerda a todos los criollos que lucharon por la independencia y cuando la lograron se convirtieron en dictadores; desde Dessalines hasta Iturbide. Trump, enfermo de narcisismo y mentiroso descomunal, es un vórtice de maldad, ojalá, él y Maduro llegarán a caer juntos o a pocos días uno del otro.

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