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EDITORIAL

En Coahuila, el pozo con más fracking en México

Yo río libre

JULIO CÉSAR RAMÍREZ
sábado 26 de enero 2019, actualizada 7:50 am


El pozo con mayor número de fracturas hidráulicas, también conocidas como fracking para gas shale, está en Coahuila: es Cougar-11 con un total de 104, confirma la iniciativa civil mexicana CartoCrítica, Investigación, Mapas y Datos para la Sociedad Civil, que promueve la transparencia y el acceso público a la información socioambiental georreferenciada.

El reporte "Actualidad de la fracturación hidráulica en México", publicado el 24 de enero, pregunta: ¿Ya no habrá más fracking en el país?

La fracturación hidráulica -técnica de extracción de hidrocarburos sumamente tóxica y depredadora del medio ambiente-, explica, es una práctica generalizada en México.

El gobierno federal -subraya- enfrenta un gran reto para cumplir la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales: no habrá más fracking en México.

CartoCrítica celebra la declaración y conmina a que se tomen las acciones legales correspondientes para que esta demanda social sea satisfecha, pero pregunta: ¿De qué tamaño es el reto?

En el mapa de industrias extractivas de CartoCrítica, se pueden consultar los pozos de agua, pozos de hidrocarburos, ductos, derrames, tomas clandestinas, concesiones mineras, áreas naturales protegidas, pueblos indígenas, vegetación, entre muchas otras coberturas geográficas que permiten tener una visión amplia del territorio.

En México, la fracturación hidráulica comenzó a utilizarse el 26 de enero de 1996, en el pozo Jacinto-5, en Tabasco. Antes de que terminara ese año, ya se habían fracturado otros 11 pozos adicionales, en Veracruz, Tamaulipas y Nuevo León, que sumaban un total de 16 fracturaciones.

Desde entonces y hasta principios del 2016 (corte de la información recibida de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, 2018), uno de cada cuatro pozos petroleros en el país (24.3%) ha sido fracturado hidráulicamente en algún momento de su vida productiva; es decir, que un total de 7,879 pozos de los 32,464 existentes han sido fracturados.

Pero la intensidad en el uso de la técnica cambia en cada región, ya que un mismo pozo puede ser fracturado múltiples veces en su vida productiva.

La fracturación hidráulica normalmente ocurre al inicio, en la etapa de preparación ("terminación") del pozo, pero también puede ocurrir meses o años después de iniciada su producción, como parte de "reparaciones mayores" cuando la productividad de un pozo disminuye. De modo que en los 7,879 pozos fracturados se han realizado 36,159 fracturaciones.

Hasta inicios del 2016, el pozo Cougar-11 en Coahuila es el pozo individual que acumulaba el mayor número de fracturas en el país, con un total de 104 fracturamientos realizados en apenas 24 días a finales del 2014.

Le siguen los pozos Presidente Alemán-1336, San Andrés-5044 y Furbero-15-59, los tres en Veracruz, con 93, 85 y 70 fracturaciones en cada pozo.

A nivel nacional, la distribución de pozos fracturados y eventos de fracturación ocurre de una manera en que sobresalen Tamaulipas y Veracruz, con más de 10,000 fracturas en cada caso, aunque de igual manera resalta el estado de Coahuila, donde la relación entre número de fracturas por pozo es la más alta a nivel nacional, con una media de 19.2 fracturaciones por pozo.

Cumplir la promesa de López Obrador de no más fracking -sostiene CartoCrítica-, no significa necesariamente el abandono inmediato de estos pozos, significa que estos podrían seguir extrayendo hidrocarburos hasta que su producción decline, pero sin volver a utilizar fracturación hidráulica, fracking.

A casi dos meses de gobierno, López Obrador no ha anunciado ninguna acción tendiente a cancelar las operaciones de fractura en los 7,879 pozos que ya operan en el país. Por el contrario, la administración presupuestó una inversión de 3,351 millones de pesos para la extracción de hidrocarburos mediante fracking para 2019, revelan CartoCrítica y la fundación internacional ambientalista Heinrich Böll.

Las palabras usadas por el presidente "fueron cuidadosas y engañosas", advierten, "porque no dijo que se prohibirá, solo dijo que no habrá, y no es lo mismo".

CartoCrítica destaca que solamente una prohibición expresa puede detener el fracking, y ésta debe darse "mediante un decreto del Ejecutivo o mediante una ley. Y hasta ahora no tenemos nada de eso: existen cuatro proyectos de ley para prohibir la fractura hidráulica, pero no se están discutiendo".

Falta entonces lo que falta.

@kardenche

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