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EDITORIAL

Verdades y rumores

EL AGENTE 007
miércoles 03 de octubre 2018, actualizada 6:37 am

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Vaya polvo que levantó el nombramiento de un prominente integrante del clan Moreira como presidente estatal del PRI. Se trata de Álvaro, hermano de los exgobers Humberto y Rubén, que tras la salida de Rigo Fuentes de la dirigencia tricolor asumió por prelación la máxima jefatura del partido en la provincia. De inmediato comenzó a circular la noticia en las redes virtuales con comentarios de asombro y estupefacción, además de las voces que decían que esto demostraba que don Rubén sigue teniendo las manos metidas en la política provincial desde la comodidad de su curul plurinominal federal, y que le da ya para presidir la comisión de Asuntos Fronterizos. Y es que, como usted recordará, memorioso lector, don Álvaro es más cercano a Moreira II que a Moreira I, además de mantener una buena relación con el gober Miguel.

Pero resulta que el flamante dirigente estatal priista estará sólo unos cuantos días en el cargo, ya que la renuncia de don Rigo se debe a que buscará ser electo, ahora sí por el consejo político, como líder provincial tricolor. Resulta que Fuentes llegó a la presidencia de su partido al remplazar a Verónica Martínez, quien se separó del cargo para convertirse en senadora de la República. El asunto es que ahora don Miguel quiere formalizar a su gente en la estructura partidista y darle el poder necesario para operar. Sin embargo, la presencia de don Álvaro deja ese sabor de boca de que, con todo y los asuntos pendientes de las empresas fantasma y la retención indebida de ajustes de participaciones, o precisamente por ello, don Rubén no se quiere ir de la arena política estatal.

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Cuentan que la figura central para lavarle la cara al gobierno coahuilense en el pleito con los maestros fue el líder de la sección 38 del sindicato magisterial, Xicoténcatl de la Cruz. Dicen que el dirigente gremial durante la desorganizada rueda de prensa de ayer en la Urbe de Adobe se mostró más interesado en exaltar al titular del Ejecutivo estatal, Miguel Riquelme, que en explicar a ciencia cierta los beneficios obtenidos por los profes que la semana pasada tomaron la sede del Congreso local en protesta por el costoso e ineficiente servicio médico que reciben (no son los únicos, por cierto). Cuentan que cuando la Incómoda Prensa le cuestionó su credulidad en el cumplimiento del compromiso hecho por el gobierno provincial, don Xico respondió que “este gobierno sí nos cumple”, con lo que dejó entrever que las anteriores administraciones los dejaron vestidos y alborotados con varias promesas. Pero no faltó quien puso en duda la representatividad del líder magisterial al cuestionarle si él era uno de los afectados por las fallas en el servicio de las clínicas magisteriales, a lo que respondió que sí, que “siempre” consulta en esas unidades y que, además, gana el modesto sueldo de diez mil pesotes al mes, pero que no le importa porque su mujer trabaja y “lo mantiene” (así lo dijo él). Pero nuestros subagentes disfrazados de gises y pizarrones nos reportan una realidad distinta. Cuentan que don Xico además de su función sindical tiene dos plazas de maestro, una federal y otra estatal, de las que se desconoce razón del lugar en donde las ha ejercido. Se supone que por estar asignado a una comisión sindical no debería recibir sueldo alguno por sus plazas, pero dicen que eso no está muy claro que digamos porque a pesar de que él jura y perjura que se atiende de su salud siempre en el Magisterio, los subagentes dicen que ha recurrido a los servicios de hospitales privados del primer nivel en la Perla de La Laguna. Los privilegios que da eso de mandar. ¿Será?

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Luego del mea culpa que protagonizó el jefazo de la comuna Jorge Zermeño a nombre de su administración por las inundaciones del pasado viernes en el centro de Torreón, al reconocer que se habían registrado fallas humanas, se ha esparcido la especie de que algo anda muy mal al interior del Simas Torreón que encabeza Juan José Gómez. Nuestros subagentes disfrazados de colectores colapsados nos reportan que el problema principal de los anegamientos en el primer cuadro de la ciudad y el Nudo Mixteco, sitios en donde sí existe drenaje pluvial se debió a que “alguien” olvidó encender los cárcamos para el desagüe rápido de las vías. Visto de forma llana, no faltará el amante del sospechosismo que opinará que todo esto se trató de un sucio sabotaje. No obstante, hay voces intrigosas que dicen que el asunto va por otro lado. Resulta que el gerente operativo de la empresa descentralizada, Raymundo Rodríguez, otrora presumido como la gran contratación de esta administración, proveniente de las dos anteriores de extracción priista, ha sido relegado ya de sus funciones en espera de ser relevado por Alejandro Gutiérrez Zamudio, actual jefe de Parques y Jardines, alfil del vicealcalde Antonio Loera, como ya lo habían adelantado nuestros subagentes. El problema es que, en el ínterin, a nadie se le ocurrió prever que alguien debería cubrir las funciones de don Ray, quien dada la marginación que padece, mejor se hizo a un lado. Y ahí está que a la hora del chubasco, los cárcamos permanecieron dormidos mientras el agua se metía a las casa y negocios del Centro y arrastraba vehículos como lanchas en las vías que se convirtieron en ríos. Como que la curva de aprendizaje ya está siendo muy larga en esta administración. Y a propósito de la gran inundación, cuentan que la ley mordaza aplicada por departamento de Comunicación Social del ayuntamiento está resultando ser un lastre para la administración de don Jorge. Y es que en lugar de agilizar el flujo de información en momentos críticos como el vivido el fin de semana pasado, funcionarios como el director de Protección Civil, Alfonso Jiménez, se mantienen agazapados en el hermetismo bajo el argumento de que no tienen autorizado hablar con la Incómoda Prensa. Y ahí está que nadie en el gobierno local informa de lo que se debe informar en el momento que más se necesita.

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Corre fuerte la especie de que el secretario de Gobierno de Durango, Adrián Alanís, está en la cuerda floja y de que en cualquier momento el gober José Aispuro pedirá su renuncia. Aunque hasta hace poco se manejaba la posibilidad de que fuera sustituido por la exalcaldesa lerdense Rosario Castro -actualmente coordinadora del gabinete estatal y cuya área se supone que desaparecería-, parece que siempre no será así, sino que quien tomará las riendas de la política interna de Durango será nadie más que el priista Samuel Aguilar. Obviamente esta penosa situación no tiene contentos a los panistas quienes, una vez más, comprueban que han sido desplazados por el llamado gobierno de alternancia de profundos genes tricolores, el cual sigue dando preferencia a los emanados del PRI que a quienes pertenecen al partido que le dio el triunfo hace más de dos años. Una de las muchas razones por las que don Adrián perdió adeptos ante el gober fue su escaso control de dependencias como la Recaudación de Rentas de Gómez Palacio, donde hay una bomba de tiempo después de que, según las revisiones, se comprobó que de ahí salieron los juegos de placas irregulares que portan decenas de transportistas y por lo que ahora la Subdirección de Transporte ha tenido que retirarlas de circulación e iniciar un proceso de investigación que apunta hacia dicha área. El titular, Ismael Sánchez, es señalado como principal ejecutor de estas travesuras, por lo que también ya fue incluido en la investigación que pronto podría arrojar resultados espeluznantes con cambios en esta importante área de la administración estatal. Con todo lo anterior, se confirma lo dicho desde un principio, de que don José tuvo muy escaso tino al momento de seleccionar a sus colaboradores y ahora le toca rectificar.

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Y en Lerdo los funcionarios andan desatados. Tal vez algunos ya tienen muy ocupada su mente con la elección de 2019. Otros pareciera que ya ni a la alcaldesa María Luisa González Achem le hacen caso, y unos más ya no acuden a la Presidencia Municipal, ni siquiera por error. Y es que llamó la atención de más de uno de los integrantes del Instituto de Evaluación de Políticas Públicas de Durango, que tuvo a bien celebrar un encuentro con funcionarios del ayuntamiento de Lerdo para dar a conocer un taller sobre “La Evaluación como herramienta para generar Valor Público”, el ausentismo por parte de los directores municipales que, se supone, son pieza clave de cualquier administración municipal porque recaen en ellos los servicios, obras y programas que maneja el gobierno local. Como usted sabe, enterado lector, este instituto tiene la finalidad de evaluar los procesos y resultados de la aplicación de programas federales, estatales y municipales, y aunque hasta ahora no se ha revisado a Lerdo, pronto lo harán. Así pues, los grandes ausentes fueron nada más y nada menos que los directores de Obras Públicas, Juan José Jiménez, y Desarrollo Social, Raúl Vargas y el jefazo de Sapal, Gustavo Samaniego, de quienes suponemos tenían cosas más importantes que hacer. De don Gustavo cuentan también que últimamente ni las instrucciones directas de la alcaldesa atiende. Así de ocupados andan estos funcionarios seguramente atendiendo las múltiples quejas ciudadanas que día a día llegan hasta esta casa editora y que tienen que ver justamente con sus áreas respectivas. ¡Que alguien les ayude!

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