24 de marzo de 2019 notifications search
menu
Columnas Social

Las palabras tienen la palabra

COLUMNA PÓSTUMA DE JUAN RECAREDO
domingo 10 de junio 2018, actualizada 1:02 pm


El monte regio rodeado de montañas

Pocas ciudades en México tienen un símbolo tan representativo y famoso como la ciudad de Monterrey. Y no es que yo sea originario de esta ciudad que crece a un ritmo tan grande como su montaña emblemática, pero es cierto que si usted le menciona el Cerro de la Silla a un habitante de Yucatán, por ejemplo, seguramente lo relacionará con mi ciudad natal.

¿Y por qué se llama así el Cerro de la Silla? La respuesta inmediata es que sus picos forman la silueta de una silla. ¿De una silla? Pues una silla de montar, no una silla como la que tiene usted en la sala. Esa silla, la de montar, en inglés se conoce como saddle y no es la silla común, que es chair.

No es la única montaña que tenemos. El área metropolitana -con todos sus municipios- está completamente rodeada de cerros que también tienen nombres, algunos algo curiosos. Frente al de la Silla, al lado poniente de la ciudad, está el Cerro de Las Mitras, que no tiene la popularidad que tiene su compañero, pero es muy importante. Los cuatro picos del Cerro de las Mitras forman la figura de dos mitras, y por si acaso usted no recuerda lo qué es, la mitra es ese tocado de dos puntas altas que llevan en la cabeza los dignatarios eclesiásticos: obispos, arzobispos, etcétera, y que los usan en las ceremonias de alta solemnidad.

Le decía yo que el Cerro de las Mitras es importante porque su composición geológica es perfecta para la fabricación del cemento, por eso hay tantas empresas de ese tipo en la "Sultana del Norte". El trauma para los habitantes de la región es que, al extraer grandes cantidades de piedra del Cerro de Las Mitras para fabricar cemento, éste va que carcomido y esta actividad, sobre todo en la actualidad, representa un foco grave de contaminación por la gran cantidad de polvo que se despide en el ambiente al trabajar estos materiales.

"La Ciudad de las Montañas" es como últimamente se le conoce a Monterrey, aunque es más conocido el apodo que le nombré hace un momento: "La Sultana del Norte". Antes de que surja la pregunta, yo ya le estoy contestando por qué se le llama así: Entre las primeras familias que fundaron Monterrey, predominaban algunas de origen árabe, y como para los árabes la máxima autoridad en lugar del rey y la reina son el sultán y la sultana, lo que podía haber sido "La Reina del Norte" vino quedando en "La Sultana del Norte".

¿Y por qué a los que nacen y viven en Monterrey se les llama regiomontanos? Pues porque son de Monterrey, y el Monte Rey es el Monte Regio. Así que ése es nuestro gentilicio: regiomontanos… o sea, los que viven en el Monte Rey.

Soy Don Juan Recaredo… compártame sus dudas y comentarios: [email protected] Twitter: @donjuanrecaredo.

ME PREGUNTA:

Aída Gutiérrez. ¿Es correcto decir "voltié"?

LE RESPONDO:

No. Lo correcto es "volteé".

LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA:

La sociedad viene a ser como un navío en donde todo el mundo debe contribuir a la buena dirección de su timón.

 LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA Por: Columna póstuma de Juan Recaredo

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
*
Cargando tendencia...