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LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA


martes 27 de febrero 2018, actualizada 4:13 am


Un premio para limpiar la conciencia

Estamos acostumbrados a oír hablar del Premio Nóbel que se otorga a las personas que destacan en diversos campos de la ciencia y de la paz, pronunciando el nombre como una palabra grave o llana, porque le ponemos el énfasis en la o, pero el apellido de Alfredo Nobel, el científico sueco que instituyó estos premios, debe pronunciarse como palabra aguda, es decir, con el énfasis en la e, y por lo tanto, como termina en l, no debe llevar acento ortográfico, ya que sólo las agudas terminadas en n, s o vocal deben llevarlo.

Alfredo Nobel nació en Estocolmo, pero su familia vivió mucho tiempo en San Petersburgo. Su padre trabajaba en la confección de bombas, minas y proyectiles, pero en el aspecto económico fracasó. Sin embargo, Alfredo, con una vasta formación intelectual y tecnológica, continuó experimentando y alcanzó un arrasante éxito en la fabricación de explosivos.

El elemento base de estos explosivos en ese tiempo era la nitroglicerina, un líquido muy activo que con un pequeño movimiento puede detonar, y así ha causado múltiples tragedias, incluso en una de ellas Nobel perdió a su hermano.

Aplicando sus conocimientos y su experiencia, Alfredo Nobel logró solidificar la "nitro" mezclándola con materiales arcillosos y haciendo así más controlable su manejo y transportación y bautizó a su invento con el nombre de dinamita. La palabra dinamita viene del griego dynamos, que significa fuerza.

El uso de la dinamita se propagó de inmediato en la industria minera, de la construcción y especialmente en la militar, con lo cual Nobel amasó una gran fortuna.

Fuertes remordimientos de conciencia atacaron al hombre cuando vio la destrucción y muerte que causaba su invento, y para compensarlo, instituyó una fundación que después de su muerte otorgara sustanciosos premios a quien destacase en el campo de la física, la medicina, en la química, la literatura y en la paz, destinados a recompensar cada año a los grandes bienhechores de la humanidad.

Escríbale a Juan Recaredo: [email protected]

PREGUNTA DEL PÚBLICO:

Tania de la Rosa: Cuando entrego algo a alguien, ¿es correcto decir toma o debo decir ten?

RESPUESTA:

Puede decirlo de las dos maneras. El verbo tomar tiene entre otros muchos el significado de "recibir o aceptar algo que se entrega, de cualquier modo que sea".

Me retiro con esta reflexión: El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. Por eso, luego se nos escapa el presente. ¿Cómo dijo? LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA.

Por: Juan Recaredo

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