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Silvia Patricia Castro Zavala Domingo 10 de ago 2014, 11:36am ... Anterior 7 de 10 Siguiente ...

Pablo Machuca y la Revolución Mexicana

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SIGLOS DE HISTORIA

Hace ya tiempo, en una librería de viejo me topé con un libro que llevaba por nombre: 1910, la revolución en una ciudad del norte (1978). Cuando lo saqué del estante para hojearlo, grande fue mi sorpresa al descubrir que la ciudad del norte a la que el título se refería era Gómez Palacio. El autor del libro en cuestión es Pablo Machuca Macías. En aquel momento, tengo que confesar, no sabía de quien se trataba, pero el libro contenía información muy interesante sobre personajes y hechos acontecidos en esa ciudad. Además, fotografías poco conocidas y muy interesantes ilustran el libro. Tiempo después me encontré otro libro del mismo autor: Ensayo sobre la fundación y desarrollo de la ciudad de Gómez Palacio (1980) que nos relata por décadas el desarrollo de dicha población y, acerca al gran público al conocimiento de datos tan interesantes como el nombre primitivo de las primeras calles de la población o los primeros edificios construidos en esa ciudad.

La calidad de la información contenida en dichas obras me llevó a buscar a los descendientes de Pablo Machuca, así que hace algún tiempo logré reunirme con una de sus hijas, Irma Leticia Machuca de Castañeda y con su esposo Xavier Castañeda Gallegos.

Aparte de los dos libros mencionados, Machuca Macías escribió otros cuatro: Los Olvidados (1985), Los Estudiantes (1987), Crónicas y Leyendas de Gómez Palacio (1988) y El Sindicato (s/f). Éste último narra sus vivencias como miembro de la Sección 74 del Sindicato de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República mexicana, al cual pertenecía como trabajador de la Metalúrgica de Torreón (hoy Peñoles); empresa en la cual nuestro autor entró a trabajar en 1935, poco después de haber contraído matrimonio

Pablo Machuca Macías nació en diciembre de 1907 en la Hacienda de Trujillo, a orillas del río Aguanaval en el municipio de Fresnillo, Zacatecas. En plena revolución sus padres, Pablo Machuca y Eulalia Macías, emigraron hacia Gómez Palacio donde Pablo creció al lado de sus pequeños hermanos, Gilberto y Miguel. Don Pablo, su padre, abrió una cantina a la que llamó Club Verde y que llegó a ser muy frecuentada, ya que además de ofrecer un excelente servicio había ahí un grupo de músicos que amenizaban la estancia de los parroquianos. El éxito del negocio, ubicado en la esquina de Escobedo y Bravo, le permitieron a don Pablo adquirir los terrenos que colindaban con éste. Ya asentado en la nueva población, el pequeño Pablo cursó su primaria en el colegio del profesor José Guadalupe Domínguez que estaba ubicado por la Centenario, donde después estuvo el Hotel Sandoval.

Se casó el 15 de abril de 1934 con Genoveva Lazcano Navarrete, oriunda de Santa Bárbara, Chihuahua y a quien conoció a través de don Rafael Silva, comerciante de la localidad. Tuvieron cinco hijos: Eulalia Artemisa, Jorge Adalberto, Eloy Humberto, Irma Leticia y Paulina Isabel.

Como ya comentamos, poco tiempo después de haberse casado Pablo Machuca entró a trabajar en la Metalúrgica de Torreón. Aunque se inició trabajando como pintor, pronto ocupó el cargo de secretario de organización y propaganda suplente de la Sección 74, administrador de la tienda de la cooperativa y representante obrero en la comisión mixta de escalafón. Al concluir en sus cargos sindicales pasó a trabajar en el departamento de personal de la compañía. Sus tres últimos hijos nacieron en la casa de la compañía que habitó la familia Machuca. En 1951, durante un reajuste de personal Machuca Macías salió de la Metalúrgica.

En 1957, en busca de trabajo emigró al Distrito Federal. Se empleó en una mueblería de la familia Bakal quienes mucho lo apreciaron y donde trabajó hasta su jubilación a los 65 años.

Su gusto por conversar con gente de Gómez Palacio lo llevó a adquirir una consola y lo necesario para recibir en su casa a un gran número de estudiantes gomezpalatinos que hacían sus estudios en la capital. A mediados de la década de los 70's le dio asilo a muchos estudiantes que no tenían donde llegar mientras estudiaban. A pesar de su obligada emigración a la capital del país continuamente venía a Gómez Palacio.

La jubilación le permitió permanecer largas temporadas en la ciudad lagunera, aunque siempre mantuvo su casa en la Ciudad de México.

En aquellos años fue que comenzó a escribir tanto sus recuerdos como lo que le era informado por otras personas. Su gusto por la conversación le permitió conocer muchos datos sobre la vida de Gómez Palacio. Tenía un especial gusto por ir a las plazas de las tres ciudades a platicar con los "banqueros", en la plaza de Torreón se veía con sus antiguos compañeros de la Metalúrgica. Uno de los estudiantes que habían sido visitantes asiduos de su casa en la capital, Horacio Torres Castillo, lo animó a escribir sobre Gómez Palacio.

En su primer libro 1910, la revolución en una ciudad del norte Pablo Machuca narra los hechos revolucionarios acontecidos en Gómez Palacio desde 1910. Su relato gira alrededor de sus recuerdos sobre aquella convulsionada época pero también de lo que le fue narrado por algunos participantes en la lucha armada como Juan Pablo Estrada, quien por muchos años fue su vecino y amigo. En la Nota del Editor del libro, éste habla de las remembranzas del autor sobre el movimiento revolucionario:

"No recuerdo cuantos años tenía, pero aún estaba chico cuando veía pasar por la acera de mi casa a Dionisio Reyes, el anciano precursor revolucionario. Me tocó oír, día por día, el estruendo de las batallas en el Cerro de la Pila, dándome cuenta de los destrozos que causaban en Gómez los cañones federales. Presencié los saqueos e incendios a los comercios, y me formé en las colas para recibir una telera de pan. Recuerdo cuando por las calles de la ciudad pasearon en un burro a Cheché Campos, antes de fusilarlo. Conocí a Felipe Ángeles cuando llegó a un burdel transformado provisionalmente en hospital, mientras a lo lejos se escuchaba el rumbo de la batalla. Más tarde, de la escuela nos llevaron a la estación a todos los muchachos a formar valla ante el paso del tren donde viajaba don Venustiano Carranza. Tuve la fortuna de ver a Pancho Villa dos ocasiones; cuando colocó la primera piedra en medio del río, para la construcción de un puente, y a principio de los 20´s al llegar una vez a saludar a la familia Astorga a su domicilio en Gómez. Varias veces llegamos -la palomilla del parque- a platicar con don Jesús Agustín Castro, en una banca del parque Morelos. Traté a los generales José García y Jesús Solórzano Soto y conocí de vista a Baudelio Uribe, Máximo Castillo, Lorenzo Ávalos, Severino Ceniceros, Benito García, Epitacio Rea y Nicolás Fernández."

Una lesión en el corazón que había sufrido a los 50 años fue la causa final de su fallecimiento el 15 de octubre 1988 en su querida Gómez Palacio. Su esposa había muerto en la Navidad de 1982 en la Cd. de México.

silvia.castro.zavala@gmail.com

Si tiene comentarios, escríbanos a: yromo@elsiglodetorreon.com.mx

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