Todos, los del área VIP, los de la zona dorada y plateada, y por supuesto los que abarrotaron el área general, bailaron, cantaron y aplaudieron hasta el cansancio. En ese instante ya nadie se acordaba de la larga espera ni de los empujones que tuvieron que soportar al ingresar al recinto, sobre todo cuando él tomó el micrófono para saludar a su fiel público.
Todos, los del área VIP, los de la zona dorada y plateada, y por supuesto los que abarrotaron el área general, bailaron, cantaron y aplaudieron hasta el cansancio. En ese instante ya nadie se acordaba de la larga espera ni de los empujones que tuvieron que soportar al ingresar al recinto, sobre todo cuando él tomó el micrófono para saludar a su fiel público.Fotos:El Siglo de Torreón 18 de abril de 2005.
publicada el 18 de abril de 2005