Y así fue, desde los primeros límites territoriales de Gómez abundaron los puestos de todo: duritos, nieve, aguas frescas, tamales y demás antojitos que convirtieron el evento cultural en una verdadera romería.
Y así fue, desde los primeros límites territoriales de Gómez abundaron los puestos de todo: duritos, nieve, aguas frescas, tamales y demás antojitos que convirtieron el evento cultural en una verdadera romería.Foto: EL SIGLO DE TORREÓN 10 de abril de 2005
publicada el 11 de abril de 2005