Sube a 42 cifra de muertos en devastadoras inundaciones del oeste de Alemania

Temporal azota Alemania y causa las inundaciones más graves de las últimas décadas

Internacional EFE

Las inundaciones registradas por un temporal de lluvias en Alemania, que han causado al menos 30 muertos y decenas de desaparecidos, y que también han afectado a otros países europeos, son las peores de los últimos decenios en Alemania y se sitúan entre las más graves registradas en Europa en las últimas tres décadas.

Temporal azota Alemania y causa las inundaciones más graves de las últimas décadas

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En enero de 1995 Alemania sufrió unas inundaciones, que se extendieron a Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Reino Unido, y que dejaron una treintena de muertos.

Dos años después, en julio de 1997, llegaron las consideradas peores inundaciones en Europa central en el siglo XX, que causaron un centenar de muertos en Austria, Alemania, República Checa, Eslovaquia y Polonia.

A finales de diciembre de 1999 un temporal de lluvias y vientos huracanados dejó al menos 123 personas muertas en varios países europeos, entre ellos Alemania. Francia contabilizó 88 fallecidos; Alemania, diecisiete; Suiza, doce; el Reino Unido, ocho; e Italia, cuatro.

En agosto de 2002 las lluvias que provocaron la crecida de los ríos Moldava, Elba y Danubio e inundaron los centros históricos de ciudades como Praga (República Checa) y Dresde (Alemania) se cobraron la vida de más de 70 personas. Alemania fue uno de los países más damnificados, con 17 muertos y 16 desaparecidos. En la República Checa perdieron la vida dieciséis; en Rumanía, trece; y en Austria, ocho.

Otros países europeos han sufrido graves inundaciones en los últimos treinta años. En junio de 1998 la región italiana de la Campania contabilizó 147 muertos y decenas de desaparecidos por riadas de fango. En octubre de 2000, las riadas originadas por intensas lluvias en el Valle de Aosta, Piamonte y Liguria causaron 50 muertos.

En Francia murieron 34 personas en noviembre de 1999 en unas inundaciones que afectaron especialmente al departamento de Aude. En septiembre de 2002 fallecieron 24 personas tras las inundaciones registradas en el sureste del país, especialmente en Hérault y Vaucluse y en el departamento de Gard, con 22 muertos, donde las aguas invadieron Aramont al ceder un dique.

Rumanía sumo 21 muertos en junio de 1998 en unas inundaciones que afectaron especialmente a las regiones de Transilvania y Moldavia. En julio de 2005 otras 29 personas perdieron la vida tras un temporal de lluvias torrenciales en Rumanía y otras cinco en Bulgaria.

También en Rumanía, durante el verano 2005, más de 80 personas murieron en inundaciones causadas por dos temporales, el primero en agosto, que dejó 32 fallecidos solo en el distrito de Harghita, y el segundo en septiembre.

Polonia vivió un episodio similar en julio de 2001, cuando la crecida del Vístula y otros ríos anegó el sureste del país y causó 21 muertos. Entre mayo y junio de 2010 las graves inundaciones en el sur de Polonia, al desbordarse los ríos Vístula, Warta y Oder, dejaron otros 25 muertos.

Hasta el de hoy, el peor episodio de inundaciones registrado en Europa en los últimos años se produjo en noviembre de 2017 en Atica (Grecia), donde las lluvias torrenciales provocaron inundaciones que causaron 27 muertos.

El suceso más grave de estas características en España en los últimos 25 años se produjo en el camping "Virgen de las Nieves", cerca de la localidad pirenaica de Biescas, en el norte del país, donde el 7 de agosto de 1996 ochenta y siete personas murieron sepultadas por una riada de agua, piedras y lodo tras una tormenta. Un año después, Badajoz (oeste) fue escenario de unas inundaciones que dejaron 24 muertos.

El número de víctimas mortales en el intenso temporal con tormentas e inundaciones que azota el oeste de Alemania subió a 42 , según las últimas cifras de la televisión pública ARD, mientras siguen desaparecidas decenas de personas.

Se trata de las inundaciones más devastadoras de lo que va de siglo, peores que las que sufrió el este del país en 2002, y están afectando el "Land" de Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país, así como el vecino de Renania Palatinado.

En un mensaje enviado a través de su portavoz, Steffen Seibert, la canciller Angela Merkel expresó su consternación por el dolor que las inundaciones están causando en tantas personas de esas regiones. La líder alemana se encuentra de visita oficial a Estado Unidos, previsiblemente la última que realizará a ese país antes de dejar el poder, tras las elecciones generales del próximo septiembre.

El primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, candidato conservador para suceder a Merkel en la cancillería, interrumpió una gira por el sur de Alemania y viajó a algunas de las localidades más afectadas.

"La situación sigue siendo dramática, sigue habiendo personas desaparecidas", dijo Laschet en declaraciones recogidas por medios alemanes.

Laschet visitó Altena, donde murió un bombero, y Hagen, una ciudad cuyas calles se han visto inundadas. La situación es asimismo dramática en Colonia, donde se han confirmado ya veinte muertos.

"Vivimos unas inundaciones de dimensiones catastróficas. Somos una región acostumbrada a las inundaciones pero lo que vivimos es una catástrofe", dijo la primera ministra de Renania-Palatinado, Malu Dreyer.

"Estamos luchando por salvar a gente. Los daños en los municipios son inmensos. Hay muertos, hay desaparecidos y hay gente que todavía está en peligro", agregó.

El ministro de Finanzas, Olaf Scholz, dijo que hará lo que esté en su mano para que las regiones afectadas reciban ayudas del Gobierno federal.

"La gente en las zonas afectadas por la catástrofe están en un situación precaria. El Gobierno federal debe ayudar. Lo haré todo para que haya ayudas económicas", dijo Scholz, que además es candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) a la cancillería.

El monto de las ayudas necesarias todavía no ha sido calculado porque no hay una estimación total de los daños ocasiones por el temporal. Los servicios meteorológicos del país prevén que las intensas lluvias remitan en las próximas horas.

Tanto Greenpeace como la activista medioambiental sueca Greta Thumberg han alertado de que las devastadoras inundaciones son consecuencia de la crisis climática y advertido de que éstas son solo el principio de una serie de fenómenos similares.

En la localidad de Verviers, una de las más afectadas por la lluvia y las crecidas de los ríos, se han encontrado cuatro cuerpos sin vida, que se suman a otros dos confirmados anteriormente en las localidades de Eupen y Aywaille, todas ellas en las proximidades de Lieja.

La alcaldesa en funciones de esa ciudad, Christine Defraigne, ha pedido a sus habitantes de desalojen el municipio, el quinto de Bélgica, con una población de casi 200,000 personas.

"El nivel del agua seguirá subiendo hasta alrededor de un metro cincuenta. Por lo tanto, pedimos a los residentes que puedan que abandonen la ciudad, en particular a los que viven a orillas del Mosa", pidió la alcaldesa.

Defraigne recomendó a quienes no puedan salir de Lieja que se refugien en los pisos superiores de los edificios con "agua y víveres" para resistir en las próximas horas a la subida de las aguas, que amenazan con colapsar algunas infraestructuras de la ciudad.

"Esta situación es una calamidad nacional", ha declarado a la emisora local el jefe del Gobierno de la región de Valonia, Elio di Rupo, sobre las lluvias torrenciales, que han provocado graves perturbaciones en algunas provincias, incluido el cierre de carreteras, la interrupción del transporte ferroviario y el descarrilamiento de un tren.

La zona más afectada es la región sur de Valonia, y en particular las provincias de Lieja (este) y Luxemburgo (sur).

Además, el Instituto Real de Meteorología de Bélgica ha puesto en código rojo a Lieja, ciudad fuertemente perturbada por la crecida del río Mosa.

La Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica anunció el cierre del reactor Doel 2, por una posible fuga.

Además, la central nuclear de Tihange se encuentra bajo vigilancia por estar muy cercana al citado río, aunque la portavoz de la empresa, Anne-Sohie Hug, aseguró que el nivel "todavía está muy por debajo de los umbrales a partir de los cuales debería cerrarse la planta".

En Spa, también en la provincia de Lieja y destino turístico nacional conocido por sus aguas termales, el centro de la ciudad se encuentra totalmente inundado, al igual que Rochefort, en Namur, mientras que una decena de casas se han hundido en Pepinster.

Los habitantes de distintas localidades valonas han tenido que ser evacuados, así como cientos de jóvenes que se encontraban en campamentos de verano.

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