“Origen causa y efecto” (16ª parte)

ValoresGerman de la Cruz Carrizales

“Origen causa y efecto” (16ª parte)

PUBLICIDAD

Escrito por German de la Cruz Carrizales 31 de enero de 2019
Valores Familiares
“Origen causa y efecto”  (16ª parte)

Continuación…

Si usted está en el momento justo de tomar la decisión de adoptar un niño, yo le aconsejaría que lo pensara muy bien, y si usted está decidido, pues trate de averiguar lo más posible sobre sus antecedentes e historial para saber cómo poder ayudarlo llegado el momento, si se llegara a necesitar. Pero si su deseo de tener un hijo es mucho y ya se convirtió en obsesión nada más piense que ese niño va a traer un rechazo muy profundo de parte de su verdadera madre y usted va a ser la victima de sus venganzas y sus odios. Si usted está dispuesta a pagar ese precio, adelante, es ese precisamente el caso de la conductora del canal de televisión de “María Visión” Adriana Corona, quien con mucho amor y paciencia está enseñando a amar precisamente a un niño adoptado.

Conocí el caso de una señora que trabajaba en una maquiladora y salía ya tarde, teniendo que caminar un buen tramo por baldíos y obviamente tenía miedo al pasar por ahí. Llegó el día en que le salieron al paso tres personas y la atacaron salvajemente en una violación tumultuaria. Desgraciadamente quedo embarazada y ella no le dijo a nadie, pues estaba casada y tenía otros hijos. Pero solo quería abortar el producto de aquella violación, cargaba cosas pesadas, se dejaba caer por las escaleras y en fin intentó un sin fin de cosas, pero ese hijo se logró. Su mamá le tenía  mucho coraje y lo trataba muy mal era marcada la diferencia, y al ver sus hijos como trataba al más pequeño, ellos también lo despreciaban. Llegó el día en que ya no soportaba tantos malos tratos y a su corta edad, cinco años ya había tenido varios intentos de suicidio. Se buscó la ayuda pertinente y salió a la luz la verdad y pudo mediante una terapia poder perdonar y encontrar la paz que tanto anhelaba esta familia. Por eso la Biblia dice que “La verdad nos hará libre” y muchas veces queremos olvidar, enterrar aquellos recuerdos que quisiéramos jamás hubieran pasado, pero la verdad siempre sale y no se puede tapar con un dedo.

El caso de un maestro mío con su último hijo, había sido marcado con esta programación “no debe nacer”, y pudo entender porque le habían sucedido tantas cosas en su vida.

Cuando su esposa tubo a su última hija, el médico que la atendió, les recomendó encarecidamente que se cuidaran mucho para no volver a encargar familia –me comentaba- pues su esposa tenía problemas de várices en las piernas y el doctor vio que tal vez, otro embarazo sería fatal, pues una de las venas averiadas pasaba cerca de la vagina y era peligroso que en el momento de la expulsión del niño, esa vena se reventara y provocara una hemorragia que sería muy difícil controlar.

Por un tiempo pudieron evitar el embarazo, pero sucedió que un día, tal vez los anticonceptivos fallaron, o algo pasó, lo cierto es que de pronto comprendieron que ya había sucedido lo que tanto les recomendara el médico que evitaran: ¡estaba embarazada!!!

El médico, un  gran amigo de ellos, se preocupó mucho, los regañó, les hizo saber el peligro de muerte que corría su esposa y les propuso abortar el niño. Por un tiempo lo estuvieron pensando, lo discutieron, pero al fin se impuso la formación moral, la religión y sobretodo la fe en Dios y decidieron que ¡sí nacería!

El médico respetó su decisión, pero les recomendó que cuando llegara la hora del parto, lo buscaran donde estuviera, pues debería estar presente y evitar hasta donde fuera posible cualquier situación de peligro.

Cuando llegó el momento, cuando empezaron los dolores propios del parto, un domingo en que se encontraban en un día de campo, con toda la urgencia que el caso requería, se trasladaron a su casa, recogieron la ropa adecuada y se fueron al hospital.

Durante toda la noche su esposa sintió los síntomas y los dolores, pero el niño no se atrevía a nacer. Al día siguiente los regresaron, pues no fue posible que el niño viniera a este mundo, y así paso toda la semana.

Cuando volvieron los dolores, ahora más intensos, volvieron a ir al hospital, fue a buscar al médico amigo de ellos, que se encontraba en una reunión y como se los había prometido, se fue también al hospital.

El trabajo de parto duró desde las ocho de la noche hasta la una de la madrugada. Parecía muy extraña la situación, pues en los cuatro partos anteriores, casi en cuanto llegaban al hospital, los niños nacían inmediatamente, y ahora comprendía lo que pasaba, el niño no se atrevía a nacer, pues a que venía a este mundo, si sus papás no lo querían.

Sin embargo, nació, pero siempre fue un niño que cada vez se accidentaba, cuando no se caía de la andadera, se tiraba de clavado de la cama, o bien, en la escuela lo descalabraban, le cortaban la cara con diferentes juguetes, etc., etc., pero además era muy agresivo y cada día lo tenían que castigar porque se peleaba con otros niños, inclusive mucho más grandes que él.

Un día los mandó llamar la maestra, porque ya no lo aguantaban, y les puso un ultimátum acerca del comportamiento del niño. Ellos ya no sabían qué hacer, pues castigos, buenas palabras, consejos, promesas, etc., nada, absolutamente nada funcionaba.

Pero un día, al asistir a un curso comprendieron de buenas a primeras cual era la razón de su comportamiento, pues él no era consciente de su actitud, sino que estaba manejado por el coraje, el odio, el rechazo de parte de sus padres, que lo hacía ser agresivo contra todo y contra todos.

Comprendieron entonces cual era el origen de la conducta de su hijo, sin embargo fue muy difícil hacérselo comprender a él, se lo dijeron de mil maneras, se le pidió perdón, pero esto lo vino a entender, cuando en su último accidente, fue atropellado por un automóvil que lo puso al borde de la muerte, se le hizo una fisura en el cráneo y duró hospitalizado casi una semana. En ese estado inconsciente en que se encontraba, hablaron, fueron muy sinceros con él sobre lo que había pasado desde el origen de su vida y de alguna manera fue posible que al fin él lo comprendiera y gracias a Dios salió de su trampa. Continuará…

Dios te bendice y te acoge!!!

Despertar…es.

“La esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Estaré deseando que estas palabras te encuentren, y te encuentren bien”.  A la luz de nuestras familias, decía Jesús, “No me digas que me amas, dime como vives”. “La familia que ora unida, permanece unida”. INICIATIVA LAGUNA un proyecto de valor y de valores para los laguneros y el MUNDO!!! Estoy a sus órdenes en la dirección electrónica: www.facebook.com/iniciativalaguna.comarcalagunera/ A través de Twitter: @Germandelacruzc Lo invito a visitar mi blog con más de 490 artículos de su interés: www.familia.blogsiglo.com 

 
“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”
Germán de la Cruz Carrizales
                                                                          TORREON, COAH. MÉXICO

                                                                                         MMIX

Valores Familiares, 644 lecturas.

lee más

PUBLICIDAD

Suscripción por correo

¿Te gustaría recibir los escritos de German antes que nadie? Suscríbete, es gratis.

German de la Cruz Carrizales Blog de German de la Cruz Carrizales

Más escritos

PUBLICIDAD

ver más escritos de German de la Cruz Carrizales

PUBLICIDAD

Noticias populares ahora