“Origen causa y efecto” (8ª parte)

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“Origen causa y efecto” (8ª parte)

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Escrito por German de la Cruz Carrizales 27 de noviembre de 2018
Valores Familiares
“Origen causa y efecto”  (8ª parte)

Continuación…

Estas mujeres, que no se sienten mujeres al fin y al cabo “Sí” son mujeres, y un día se van a enamorar, porque son mujeres, se van a casar, pero en poco tiempo van a tener un conflicto sexual muy grande, inclusive caerán en el caso de convertirse en mujeres frígidas, pues en su mente, son hombres y se están acostando con otro hombre, y su subconsciente, para protegerlas de esta situación creará una serie de trampas u obstáculos para que ella pueda justificar el no tener relacione sexuales con su esposo, tendrá sangrados vaginales, largos periodos de menstruación, quistes, matriz desviada, cáncer en la matriz, etc., etc., todo para tener un buen pretexto para no realizar el acto sexual.

Constantemente veo casos de mujeres con muchos conflictos en su matrimonio, mujeres con la idea de la separación o el divorcio como único remedio a su situación, que ya no “aguantan” a su marido y en casi todos los casos, la razón es la forma como fueron programadas.

Desde luego que reconocer esta situación no es nada fácil. –“No sé qué me pasa Ing. De la Cruz”- me decía una estudiante en uno de los cursos. Salgo con un muchacho, muy bien mientras no se formalizan las relaciones, pero ya nada más empieza a hablar de matrimonio y “algo” pasa que pronto nos estamos peleando, discutimos por causas sin importancia hasta que rompemos nuestra relación.

Y así le había sucedido con uno y con otro, de tal manera que el tiempo se le había ido pasando. Pero la realidad es que su programación de “hombre” hace que surjan esos problemas para no tener que llegar al matrimonio y por consecuencia a tener relaciones sexuales en el que ella tendrá que actuar como mujer, sentir como mujer y tal vez lo más problemático aceptar la autoridad del “esposo” y ella pasar a ser la que obedezca, la que conceda, la que complazca y eso, su ego no lo va a permitir.

Por otro lado esa mujer es una gran ejecutiva con mucho éxito en lo económico, en lo social, pero no ha podido equilibrar todos sus sentimientos por no haber aceptado su realidad.

“Deberá ser Mujer”. Vamos a suponer que ya nació el primer hijo y fue “hombre”, ahora ¿Qué deberá ser? ¡Mujer!!!! ¿Para qué? Para tener la pareja. Y todo lo que aquel pequeño ser en formación siente, es que “debe ser mujer”, que ya nada más que nazca la niña… etc., etc. Algunos padres tienen tanto deseo de que sea niña, están tan seguros que va a ser niña, que le compran gran cantidad de ropita de niña, le buscan un nombre de niña, le tienen juguetes de niña, pero sucede que al momento de nacer es un hombrecito.

Como tienen solo ropita de niña, así lo visten y aun cuando le ponen nombre masculino, lo llaman por el nombre femenino que le habían escogido, lo llevan a la iglesia a ofrecer flores vestido de mujercita (casos que hemos visto).

Me comentaba una joven madre muy atractiva por cierto, que un día se estaba vistiendo frente a su pequeño hijo, de un año y medio, cuando se ponía las medias, el niño le hizo una pregunta que la dejo sin habla: -cuando creceré mamá, ¿para ponerme esa ropa que tú te pones?, ¿para pintarme como tú?- la señora sorprendida le contesto. Pero hijito, tú no puedes ponerte esta ropa, ni pintarte como yo, porque tú no eres una niña, eres un niño. No mami, yo no soy niño, soy una niña, - le aseguro aquel pequeño ser-.

En una plática profunda la señora confesaba que durante todo su embarazo, su deseo era que “fuera niña, para tener una compañera con quien platicar” y ahora, esa idea era la que estaba predominando en la mente del niño.

Otro caso que me tocó ver, fue el de un señor ya mayor, que en ese tiempo estaba casi en su tercer divorcio. Me comentaba que cuando él nació, su madre tenía tantos deseos de que fuera mujercita, que sus dos hermanos mayores habían sido hombres, que cuando él nació, por siete años lo trajeron vestido de mujer. Lo llevaron a ofrecer flores a la iglesia, en el mes de mayo, vestido de mujer, le dejaron crecer el pelo, le hacían trenzas o lo peinaban como mujercita.

Después de los siete años, ya lo vistieron con pantalones, y él empezó a actuar como hombre. Cuando tenía  quince años, fue con sus hermanos mayores a comprar zapatos, y él compró zapatos de mujer!!! Al momento de probárselos, se dio cuenta que eran zapatos de tacón alto, y extrañado le dice a sus hermanos: -¿Y esos zapatos de quién son?- pregunto molesto. Pues son tuyos – le contestó uno de sus hermanos- ¿ya no te acuerdas que tú mismo los compraste?

Es decir, en el momento de adquirir sus zapatos todo lo que estaba actuando era el subconsciente donde estaba grabada la programación de “mujer”. La razón de sus divorcios era precisamente esa, que él era “mujer” y se había casado con otra mujer, lo que hacía que de alguna manera surgieran los pleitos y los problemas para motivar la separación.

Continuará…

Dios te bendice y te acoge!!!

Despertar…es.

“La esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Estaré deseando que estas palabras te encuentren, y te encuentren bien”.  A la luz de nuestras familias, decía Jesús, “No me digas que me amas, dime como vives”. “La familia que ora unida, permanece unida”. INICIATIVA LAGUNA un proyecto de valor y de valores para los laguneros y el MUNDO!!! Estoy a sus órdenes en la dirección electrónica: www.facebook.com/iniciativalaguna.comarcalagunera/ A través de Twitter: @Germandelacruzc Lo invito a visitar mi blog con más de 470 artículos de su interés: www.familia.blogsiglo.com 

 
“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”
Germán de la Cruz Carrizales
                                                                          TORREON, COAH. MÉXICO

                                                                                         MMXVIII

Valores Familiares, 377 lecturas.

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